lunes, 20 de noviembre de 2017

Comentario de texto de la Rima XLI / Gustavo Adolfo Bécquer



Tú eras el huracán y yo la alta
torre que desafía su poder:
¡tenías que estrellarte o abatirme!...
¡No pudo ser!

Tú eras el Océano y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén
¡tenías que romperte o que arrancarme!...
¡No pudo ser!

Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder;
la senda estrecha, inevitable el choque...
¡No pudo ser!

ESTRUCTURA EXTERNA:
Es un texto escrito en verso. El poema está compuesto por tres estrofas de cuatro versos cada una. Los versos son endecasílabos excepto el cuarto de todas ellas que es un verso quebrado de cinco sílabas, pentasílabo. Riman en asonancia los versos pares quedando libres los impares. No hay ninguna estrofa clásica con esta estructura. Los románticos no respetaron las estrofas clásicas y usaron nuevas combinaciones de versos, que es una muestra más de su libertad creativa. El ritmo es yámbico al caer el acento estrófico en sílaba par.
Encontramos dos encabalgamientos suaves en los versos 2 y 6; no hay ninguna pausa antes de la quinta sílaba métrica en el verso encabalgado: …la alta / torre que…; la inhiesta / roca…
La estructura de las dos primeras estrofas es exactamente igual:
-Los encabalgamientos comentados.
-La presencia del último verso quebrado.
-Las mismos enunciados exclamativos en el tercer verso de cada estrofa.
El poema es fundamentalmente descriptivo. Se dice cómo es el carácter de los amantes y las consecuencias de ese carácter tan diferente. Por otra parte, la mayor parte de los recursos literarios que encontramos son propios de la descripción.

ESTRUCTURA INTERNA.
Lo podemos dividir en dos partes:
1/8, las dos primeras estrofas en las que se plantean dos imágenes metafóricas que se refieren al carácter o personalidad de los amantes: el huracán que bate la torre y el océano que choca contra la roca.
9/12, la última estrofa en la que se describe la personalidad tan opuesta de ambos y la postura tan poco conciliadora que adoptaban cada uno en los conflictos de pareja.

TEMA.
Reflexión del poeta sobre las razones por las que su relación amorosa se rompió.

RESUMEN.
El poeta reflexiona sobre la relación amorosa que mantuvo y analiza las causas que contribuyeron a esa ruptura. La causa principal es el carácter intransigente de los dos: el poeta es demasiado orgulloso y ella estaba acostumbrada a imponer su voluntad. La personalidad tan opuesta de los dos se compara con dos metáforas: un huracán, ella, que choca contra una torre, él; y el océano, ella, que se estrella contra las rocas, él.

Figura literaria
Verso
Cita
Explicación.
Paralelismo
1/4
5/8
Tú eras el huracán y yo la alta
torre que desafía su poder:
¡tenías que estrellarte o abatirme!...
¡No pudo ser!

Tú eras el Océano y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén
¡tenías que romperte o que arrancarme!...
¡No pudo ser!
Se repite la misma estructura  sintáctica en las las dos estrofas.
Epifonema
Verso
quebrado
¡No pudo ser!
Con esta frase exclamativa final sirve de colofón a lo enunciado anteriormente.
Elipsis
9
11
Hermosa tú, yo altivo.
La senda estrecha, inevitable el camino
Supresión de la cópula: concisión, identificación de la cualidad con la persona.
Quiasmo
11
La senda estrecha, inevitable el choque
Inversión de la estructura sustantivo + adjetivo; adjetivo + sustantivo.
Antítesis (temática)
Todo el poema
Repetición en cada una de las estrofas de los pronombres personales tu y yo, como enfrentamiento de los dos amantes.
Metáfora continuada
1/4
5/8

Ella es un huracán, una persona impetuosa, impulsiva; es un océano, una persona incontenible, con mucha energía. Él es una torre, una roca, una persona testaruda, firme, intransigente, orgulloso
Metáfora
11
La senda estrecha, inevitable el choque
El conflicto en la relación personal y amorosa era inevitable por la incompatibilidad de sus caracteres.





Comentario crítico de la columna Juguemos de Elvira Lindo

Juguemos

Jugar en la calle. Jugar en grupo. Esa es la actividad extraescolar que un grupo de educadores y psicólogos americanos han señalado como la asignatura pendiente en la educación actual de un niño. Parecería simple remediarlo. No lo es. La calle ya no es un sitio seguro en casi ninguna gran ciudad. La media que un niño americano pasa ante las numerosas pantallas que la vida le ofrece es hoy de siete horas y media. La de los niños españoles estaba en tres. Cualquiera de las dos cifras es una barbaridad. Cuando los expertos hablan de juego no se refieren a un juego de ordenador o una playstation ni tampoco al juego organizado por los padres, que en ocasiones se ven forzados a remediar la ausencia de otros niños. El juego más educativo sigue siendo aquel en que los niños han de luchar por el liderazgo o la colaboración, rivalizar o apoyarse, pelearse y hacer las paces para sobrevivir. Esto no significa que el ordenador sea una presencia nociva en sus vidas. Al contrario, es una insustituible herramienta de trabajo, pero en cuanto a ocio se refiere, el juego a la antigua sigue siendo el gran educador social.
Leía ayer a Rodríguez Ibarra hablar de esa gente que teme a los ordenadores y relacionaba ese miedo con los derechos de propiedad intelectual. No comprendí muy bien la relación, porque es precisamente entre los trabajadores de la cultura (el técnico de sonido, el músico, el montador, el diseñador o el escritor) donde el ordenador se ha convertido en un instrumento fundamental. Pero conviene no convertir a las máquinas en objetos sagrados y, de momento, no hay nada comparable en la vida de un niño a un partidillo de fútbol en la calle, a las casitas o al churro-media-manga. Y esto nada tiene que ver con un terror a las pantallas sino con la defensa de un tipo de juego necesario para hacer de los niños seres sociales.
Elvira Lindo, EL PAÍS

RESUMEN.
Partiendo de unos datos ofrecidos por psicólogos y educadores americanos que relacionan el excesivo tiempo que pasan los niños delante de aparatos audiovisuales con el déficit socializador de los mismos, la autora reflexiona sobre este asunto. Está de acuerdo con que hay que impulsar el juego tradicional en la calle entre iguales, aunque reconoce que no es fácil porque las ciudades no son seguras y porque no hay tiempo. Sin embargo, cree que lo anterior es compatible con el uso de medios informáticos y que no hay que ponerles cortapisas. En este sentido aboga por no tener miedo de ellos porque son una herramienta básica.

ESQUEMA.
Partiendo de la idea (tesis) de que los niños necesitan socializarse entre ellos, la autora organiza su texto de la siguiente manera:
  1. Relación de los problemas en la educación de los niños para que se socialicen mediante el juego en grupo:
1.1.              La calle en las grandes ciudades no es un lugar seguro.
1.2.              Pasan muchas horas delante de una pantalla.
  1. ¿Qué es el juego socializador?:
2.1.              El que tiene lugar entre iguales que deben buscar la forma de entenderse.
2.2.              No es el juego de los padres con sus hijos.
2.3.              No es el juego con máquinas.
  1. El juego con máquinas o el uso de ordenadores no es nocivo en sí mismo.
3.1.              Es una herramienta de trabajo imprescindible e insustituible, pero no debe ser exclusivamente un juego.
3.2.              Está en contra de Rodríguez Ibarra cuando éste relaciona el uso de los ordenadores con el miedo a infringir la propiedad intelectual.
3.3.              Ahora bien, está en contra de la sustitución del juego socializador por el ocio y juego exclusivo con los aparatos.

COMENTARIO CRÍTICO.
Estructura.
Se trata de un texto en prosa: una columna publicada en El País. El tipo de discurso predominante es el expositivo-argumentativo, como más adelante se comentará: se parte de la exposición de una serie de datos referidos al ocio y socialización de los niños, para acabar defendiendo la actividad del juego con otros congéneres como principal forma de socializarse.
En cuanto a la estructura interna del contenido y la forma de elocución, argumentación, podemos dividir el texto en las siguientes partes.
-Primera parte, línea 1: introducción muy breve para plantear el tema: el juego en grupo en la calle.
-Segunda parte: un primer bloque que iría desde la línea 1 hasta la 10 y un segundo desde la 13 hasta la 18, bloques que se constituirían en el cuerpo argumentativo en el que se analizan los datos y se ofrecen las argumentaciones y opiniones de la autora; por ejemplo, los datos ofrecidos por los especialistas sobre el tiempo que los niños juegan con máquinas y el comentario sobre la dificultad de solucionar ese problema. En el segundo bloque, refuta la opinión de Rodríguez Ibarra cuando éste relaciona el rechazo que la gente tiene a los medios informáticos con el miedo a infringir las leyes de propiedad intelectual.
-Tercera parte, donde se formula la tesis (en las líneas 18 a la 20), aunque ya antes había sido formulada en el cuerpo argumentativo en las líneas 10 y 12, de que es necesario que los niños utilicen los medios informáticos, pero resaltando la necesidad insustituible del juego colectivo.

TEMA.
Defensa por parte de la autora de los juegos tradicionales como actividad socializadora entre los niños, sin rechazar el uso de los medios informáticos entre los mismos.

ACTITUD E INTENCIONALIDAD.
Teniendo en cuenta que estamos con un texto de opinión, la actitud de la autora es bastante objetiva. Simplemente se suma a la opinión de los educadores que creen que el juego entre iguales es necesario para los niños. Obviamente, la intervención personal aportando su punto de vista es consustancial al tipo de texto y lo vemos por ejemplo en la línea 13 al utilizar la primera persona del singular, “Leía…” y 14, “No comprendí…”, cuando refuta una opinión de Rodríguez Ibarra. También cuando emite juicios de valor o una opinión; por ejemplo, en la línea 3: “Parecería simple remediarlo”; también en la línea 5: “Cualquiera de las dos cifras es una barbaridad” o por el uso de adjetivos valorativos, como en la línea 11 cuando dice: indiscutible herramienta.
La intención de Elvira Lindo es difundir esta información y concienciar a sus lectores en el diario El País de que es necesario proporcionar a los niños la experiencia insustituible del juego colectivo. En este sentido, amplifica o sirve de eco de probablemente una noticia referente a este asunto. Para ello, sobre todo en la primera parte, refleja datos objetivos con el uso del presente intemporal, del modo indicativo y la tercera persona, como en la línea 4: “La media que un niño americano pasa ante las numerosas pantallas… es hoy de siete horas”. Los enunciados son enunciativos y la función del lenguaje que predomina es la referencial.
En menor medida, Elvira Lindo, perteneciente al colectivo de personas con derechos de autor, pues es una escritora de éxito, que muchas veces son mal vistas por los ciudadanos por intentar cobrar por la reproducción ilegal de sus obras por medio de descargas en Internet, intenta desligarse de aquellos de sus compañeros que critican este medio de comunicación. Así, utilizando las funciones exhortativa y expresiva, intenta refutar, en las líneas 13 y 14, la opinión de Rodríguez Ibarra de relacionar el uso de medios informáticos con la infracción de los derechos de autor

TIPO DE TEXTO.
En cuanto a su ámbito de uso los podemos considerar un texto profesional. Se trata de un texto periodístico de opinión; en concreto, de una columna. Este tipo de texto suele ser escrito por personas que colaboran con el periódico de manera regular, normalmente escritores profesionales. Las columnas ocupan un espacio fijo. Abordan temas de interés, aunque no necesariamente deben cumplir la condición de ser rabiosamente actuales como las noticias. La forma de abordar los asuntos se caracteriza por su informalidad: no pretenden agotar el análisis del tema del que escriben y éste es enfocado de manera personal, características que son propias del ensayo. Aunque no es el caso, otro rasgo de ellos es la presencia de recursos literarios.
Por su temática lo podemos considerar un texto humanístico que es objeto de estudio por parte de la psicología y la pedagogía, aunque ya ha quedado claro que no es un texto expositivo. Los receptores no buscan una información exhaustiva, sino un enfoque personal de los asuntos que abordan sus articulistas preferidos.
En cuanto a su elocución es un texto argumentativo y expositivo que persigue trasladar a sus oyentes un tema de reflexión como es la educación de los niños. Ya se ha hecho referencia a características propias de la argumentación y opinión con el uso de la primera persona. Sin embargo, también dicho, la objetividad es manifiesta: apenas hay adjetivación valorativa, se emplea la 3ª persona, abundancia de construcciones verbales atributivas propias de la exposición y argumentación, ausencia de recursos literarios…
El registro lingüístico del texto es el estándar propio de la comunicación periodística, con alguna fórmula propia del registro coloquial en la línea 11: “el juego a la antigua”; o en las líneas 5 y 6: “Es una barbaridad”.

VALORACIÓN PERSONAL.
La intencionalidad del mensaje que se quiere transmitir llega sin ninguna dificultad. Pero su simplicidad y obviedad, no queda de manera clara expuesta en el desarrollo del texto. Repito, no hay ninguna duda del mensaje y de la intencionalidad, no así la estructura y el desarrollo. En este sentido, la autora simplemente se hace eco de un estudio, probablemente difundido por los propios medios de comunicación, sin aportar casi nada a la idea central que aparece en esos estudios, que es fomentar el juego entre los niños. Realmente, casi no hay argumentación, simplemente una anexión a las conclusiones del estudio. Pero, además, hay un argumento que da la sensación de no encajar en la estructura del texto. No se entiende o no se justifica la refutación que efectúa a Rodríguez Ibarra. No sé si porque al lector le falta información de la contextualización en la que se producen esas declaraciones y que probablemente la autora sí que tuvo, o porque simplemente no es acertada. La misma autora expresa que quizá tal vez ni ella misma entendiera lo que quiso decir, línea 14: “No comprendí muy bien la relación…” En todo caso, no queda claro por qué utiliza esta refutación, aunque sí que queda claro la idea que transmite, que no es en contra del uso de estos medios por los niños. De hecho, casi podríamos prescindir del segundo párrafo, pues la tesis queda claramente plasmada al final del primero, en las líneas 10 y 12, que vuelve a repetir al final del texto: “Al contrario, es una insustituible herramienta de trabajo, pero en cuanto a ocio se refiere, el juego a la antigua sigue siendo el gran educador social”. La esclavitud del formato y estructura de las columnas parece influir en ocasiones en los articulistas que se ven constreñidos por él, así como la obligación de escribir regularmente cuando a veces no hay asuntos de interés o falla la inspiración.
En cuanto al tema desarrollado es probable que no haya nadie que se oponga a la necesidad de que los niños se socialicen con otros niños a través del juego. En efecto, en estos tiempos del siglo XXI, apenas si se ven niños que jueguen al fútbol en algún descampado, o niñas que salten a la comba o chavales que correteen por las aceras o monten en bicicleta. Todo lo más, niños muy pequeños que, acompañados por sus padres, juegan en los toboganes o en los columpios. 
Bien es cierto, como reconoce Elvira Lindo, que las calles son innegablemente muy inseguras, incluso a ciertas horas del día y en ciertos barrios pueden resultar peligrosas. Lo cual explicaría el escaso número de niños y niñas que se atreve a jugar. Sin embargo, es una verdad a medias, pues los niños de las zonas rurales, donde no existen esos condicionantes limitadores, también dedican muchas horas a estar entretenidos con los aparatos. Y en ocasiones el problema no es el tiempo que pasan en los periodos que se consideran de ocio, sino la inquietud y zozobra que crean en los niños, adolescentes y jóvenes prácticamente todo el día y que supone un problema para padres y profesores en cuanto al control de su uso y la desconcentración en las tareas escolares y en las normas de convivencia.

Sin embargo, y centrando el tema en el asunto de Internet, las redes sociales presentan notables riesgos psicológicos, sociales e, incluso, morales o delictivos. Muchos miles de adolescentes intercambian imágenes, vídeos, experiencias, amores y desamores en las redes sociales; además, estos medios sirven de coartada o tapadera para el ataque de desaprensivos para acosar y ejercer violencia. Por lo tanto, y como conclusión, no es baladí plantearse cómo se integran esos medios en la vida de los niños y jóvenes para que no causen más problemas que beneficios.

FUNCIONES DEL LENGUAJE. (Del segundo párrafo)
El alumno debe identificar y explicar cuáles son las principales funciones del lenguaje que aparecen en el texto, justificándolas adecuadamente mediante los aspectos lingüísticos que considere más relevantes.
La distribución de la puntuación de 1´5 puntos se realizará de la siguiente manera:
-Identificación de las principales funciones del lenguaje que aparecen en el texto: 0´5 puntos.
-Justificación lingüística de las funciones del lenguaje identificadas: 0´5 puntos.
-Caracterización del tipo de texto a partir de las funciones del lenguaje analizadas: 0´5 puntos.

Las principales funciones del lenguaje utilizadas son la expresiva y la conativa.
La autora está valorando la opinión de Rodríguez Ibarra y contraargumentando para rebatirlo sobre la relación que él cree ver entre uso de ordenadores e infracción de los derechos de autor. Ella no cree que sea así; más bien, piensa que nadie del mundo de la cultura ni ninguna otra persona puede sustraerse al empleo de los medios informáticos y que su uso no lleva aparejado el delito. Por tanto, está expresando su opinión -función expresiva- y convenciendo a sus lectores y al propio Rodríguez Ibarra de la necesidad y bondad de los medios -función apelativa.
Las referencias personajes, propias de la función expresiva, se evidencian con el uso de la primera persona: leía (13), no comprendí (14); la valoración cuantitativa con adverbios a la acción verbal: no comprendí muy bien (14)
La función apelativa, con la que se intenta convencer, aparece al nombrar la persona a la que se intenta rebatir: Rodríguez Ibarra relacionaba ese miedo con… (13); con el uso de subordinadas causales: porque es precisamente entre los trabajadores… (15); con el uso de enlaces interoracionales, como el conectivo adversativo con el que se matiza o corrige lo dicho en la oración anterior: Pero conviene no convertir… (17). También, el uso de la forma exhortativa formada por una negación y un infinitivo: conviene no convertir (17). Los lectores, a los que se dirige, están implícitos en el discurso y, aunque no hay una mención específica, por el canal donde se inserta el texto, un periódico, está claro que se dirige a ellos.
El uso de estas dos funciones es habitual de los textos de opinión periodísticos. La autora pretende influir y difundir una información que es interesante para la sociedad en general y, en particular, para los padres con niños pequeños. En este sentido, la autora con su columna se siente en el deber de mejorar la sociedad a la que se dirige.

MECANISMOS DE COHESIÓN DEL TEXTO (Del primer párrafo del texto)
El alumno deberá analizar y comentar cuáles son los principales mecanismos semántico-textuales de cohesión.
Entre estos mecanismos semántico-textuales de cohesión se encuentran todos aquellos basados en la recurrencia léxica (sinonimia, correferencia o sinonimia textual, hiponimia e hiperonimia, antonimia, derivación) y en la configuración de redes léxicas y campos semánticos.
La distribución de la puntuación de 1´5 puntos se realizará de la siguiente manera:
-Identificación y clasificación de los mecanismos semántico-textuales de cohesión más relevantes del fragmento: 0´75 puntos.
-Conclusión sobre el valor que desempeñan los mecanismos semánticos textuales de cohesión analizados en el fragmento seleccionado, extrapolando esas conclusiones a la caracterización global del texto: 0´75 puntos.





(1) Jugar en la calle. (2) Jugar Enlace léxico: se repite la misma palabra en grupo. (3) Esa es la actividad extraescolar Enlace léxico: actividad extraescolar es hiperónimo de jugar en la calle que un grupo de educadores y psicólogos americanos han señalado como la asignatura pendiente en la educación actual de un niño. (4) Parecería simple remediarlo Enlace anafórico: el pronombre lo se refiere a todo lo dicho en la oración 3. (5) No lo es Enlace anafórico: el pronombre lo se refiere a todo lo dicho en la oración 3. (6) La calle Enlace léxico: se repite calle, la misma palabra que se mencionó en la oración 1 ya no es un sitio seguro en casi ninguna gran ciudad. (7)  La media que un niño Enlace léxico: se repite la palabra niño aparecida en la oración 3 americano pasa ante las numerosas pantallas que la vida le ofrece es hoy de siete horas y media. (8)  La de los niños Enlace léxico: se repite la palabra niño aparecida en la oración 7 españoles estaba en tres. (9) Cualquiera de las dos cifras  Enlace léxico-semántico: cifras es hiperónimo de siete horas y media y de tres es una barbaridad. (10) Cuando los expertos Enlace léxico-semántico: expertos es hiperónimo de educadores y psicólogos hablan de juego no se refieren a un juego de ordenador o una playstation ni tampoco al juego organizado por los padres, que en ocasiones se ven forzados a remediar la ausencia de otros niños. (11)  El juego Enlace léxico: se repite juego, aparecido en la oración anterior más educativo sigue siendo aquel en que los niños han de luchar por el liderazgo o la colaboración, rivalizar o apoyarse, pelearse y hacer las paces para sobrevivir. (12) Esto es Enlace anafórico: el pronombre esto se refiere a todo lo dicho en la oración 11 no significa que el ordenador sea una presencia nociva en sus vidas. (13) Al contrario Enlace fraseológico, es una insustituible herramienta de trabajo, pero en cuanto a ocio se refiere, el juego a la antigua sigue siendo el gran educador social.

Introducción La cohesión de las oraciones y párrafos que forman un texto se logra con la presencia de determinados signos lingüísticos llamados enlaces interoracionales que permiten la conexión y la recta interpretación de todo él. Veamos en el texto seleccionado especialmente aquellos que se llaman enlaces léxico-semánticos.
Desarrollo El vocabulario del primer párrafo se organiza en una serie de isotopías (redes léxicas) que permiten unir los significados de las distintas oraciones con respecto al tema del texto. Estas palabras funcionan como enlaces semánticos y están repartidos por todas las oraciones. Estos son los tres más importantes por su relación con el tema:
Palabras relacionadas con educación 4: actividad extraescolar 2, educadores 3, psicólogos 3, asignatura pendiente 4, niño 4, expertos 6, educativo 8, educador social.
Palabras relacionadas con jugar: actividad extraescolar 2, niño 4, calle 6, luchar, liderazgo, colaboración, rivalizar, apoyarse, pelearse, hacer las paces, ocio 11…
Léxico relacionado con los ordenadores 10: pantallas, juego de ordenador, playstation , herramienta de trabajo 11.
En el análisis efectuado en el propio texto encontramos otros enlaces léxicos basados en otros aspectos léxico-semánticos: repeticiones de palabras, enlaces anafóricos y enlaces léxico-semánticos cuya base es la hiperonimia.
Conclusión La cohesión entre las oraciones del párrafo analizado es sólida. La presencia de tres isotopías muy relacionadas con el tema desarrollado -educación, jugar y ordenadores- y la repetición de palabras sin preocuparse demasiado por la pobreza léxica -juego, calle, niño-, demuestra un interés claro de la autora en trasmitir unas ideas sin muchas preocupaciones estilísticas; es decir, busca llegar de manera sencilla al lector incidiendo mucho más en el mensaje que en el lenguaje. No es lo normal en las columnas periodísticas, más bien es propio del discurso expositivo y divulgativo. Por eso, como se dijo cuando se analizó la actitud de la escritora afirmando que las partes objetivas eran considerables, hemos de entender que la intención más obvia de Elvira Lindo es la difundir la idea de la necesidad de que los niños jueguen con otros niños, sin buscar el lucimiento personal.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Comentario de texto de un fragmento de Raquel de Vicente García de la Huerta



ALFONSO
Más al Cielo protesto, que es testigo
de acción tan inhumana y tan sangrienta,
a los hombres, que el hecho escandaliza,
al mundo, que le culpa y le detesta,
a la fidelidad de los leales,
a mí mismo, a este Trono, cuyas regias
prerrogativas se hallan ultrajadas,
y a ti, oh Raquel, que con tu sangre riegas
de este lugar el trágico distrito,
la más atroz venganza, porque vean
los que tengan noticia de la injuria,
que si hubo quien osase cometerla,
también hubo quien supo castigarla.
Venganza, amor: quien te ha ofendido muera.

(Salen ALVAR FÁÑEZ y CASTELLANOS.)
ALVAR FÁÑEZ (De rodillas.)
Dices, Alfonso, bien; y si pretendes
satisfacción tomar de esta que ofensa
acaso juzgarás y por servicio
reputamos nosotros, las cabezas
a tus pies ofrecemos, que no importa
morir cuando tu honor vengado queda.
ALFONSO (Poniendo mano a la espada.)
¿Cómo, traidores? ¿Cómo, desleales...?
GARCÍA (Deteniéndole.)
Señor, si con vos tiene alguna fuerza
mi ruego, reprimid vuestros enojos;
a la justicia remitid la queja.
Mirad, Señor, que el Cielo los disculpa.
ALFONSO
Tienes razón, que el santo Cielo ordena,
por más atroz que sea su delito,
que quien le cometió, disculpa tenga.
Yo tu muerte he causado, Raquel mía;
mi ceguedad te mata; y pues es ella
la culpada, con lágrimas de sangre
lloraré yo mi culpa y tu tragedia.
Yo os perdono, Vasallos, el agravio:
alzad del suelo, alzad. Sírvaos de pena
contemplar lo horroroso de la hazaña
que emprendisteis en esta beldad muerta.
TODOS
Confusión y dolor causa su vista.
GARCÍA
Escarmiente en su ejemplo la soberbia;
pues cuando el cielo quiere castigarla,
no hay fueros, no hay poder que la defiendan.

1. Estructura externa. 2. Estructura interna. 3. Tema. 4. Resumen. 5. Características literarias y culturales propias de la tragedia del siglo XVIII y de la obra de Vicente García de la Huerta presentes en este fragmento. 6. Comentario de las principales figuras literarias del texto. 7. Valoración personal sobre el/los tema/s del fragmento y de la obra.


1. Estructura externa. Fragmento en verso de la tragedia Raquel de Vicente García de la Huerta. El texto pertenece al tercer acto, al final de la obra. El discurso que predomina es el diálogo, un diálogo teatral.
Todos los versos son endecasílabos y riman en asonancia los pares. Se trata de una composición con romances heroicos o endecasílabos. El romance heroico no se destina, como su nombre parece indicar, a asuntos épicos, sino a temas nobles, serios y meditativos, como es, en general, el fragmento y la obra que nos ocupan.
2. Estructura interna.
Según las escenas y el contenido de los diálogos, podemos dividir el texto en las siguientes partes:
-Del verso 1 al 14 nos encontramos un soliloquio en el que el rey Alfonso VIII se queja a Dios, a los hombres, a las personas más próximas y a él mismo por la muerte de su amada Raquel y prorrumpe en sus deseos de venganza.
-Desde el verso 15 al 35 se desarrolla otra escena. Entra Álvar Fáñez y se arrodilla ante el rey para confesar que, para salvar su honor, se había visto obligado a matar a Raquel. El rey reacciona con la intención de ajusticiarlo allí mismo, mas es sujetado por García que le ruega que comprenda que ese hombre ha cumplido la voluntad divina. En ese momento se produce el perdón.
-Desde el verso 38 al 40 encontramos la conclusión a todo la historia: Dios castiga a los soberbios.

3. Tema. Perdón real a Álvar Fáñez por haber éste matado a Raquel y reconocimiento del rey de la culpa que él mismo tiene en esa muerte.

4. Resumen.
Al ver muerta a sus pies a su amada Raquel, el rey Alfonso se queja de su desventura a Dios, a la humanidad, a sus hombres más fieles, a él mismo y a su amada y expresa su deseo de venganza. En ese momento un grupo de nobles interrumpe sus lamentaciones y Álvar Fáñez se postra ante él confesando ser el asesino de su amada, a la que ha matado para que el rey recupere su honor. El primer impulso del mandatario es decapitarlo en ese mismo momento, pero Hernán García lo detiene haciéndole ver que esa muerte había sido querida por el mismo Dios. Inmediatamente se percata de la lealtad del súbdito y lo perdona. La conclusión final en boca de Hernán García es que Dios perdona a los soberbios.

5. Características literarias y culturales propias de la tragedia del siglo XVIII y de la obra de Vicente García de la Huerta presentes en este fragmento.
Los elementos propios de la tragedia que podemos resaltar de este fragmento son varios. En primer lugar, los temas que se desarrollan: las consecuencias derivadas de la dejadez de la persona que ocupa el gobierno de un país; la anteposición de los intereses personales sobre el deber del cargo; la responsabilidad de los súbditos de velar de que sus superiores actúen acorde a su cargo; la ambición personal desmesurada por detentar el poder… Todos ellos son asuntos serios y transcendentales propios de este género dramático. La índole social de los personajes es propia también del género: reyes, reinas, nobles… Por último, el lenguaje es solemne; la métrica, con el romance heroico, es la apropiada.
La obra, por otra parte, respeta las reglas de las tres unidades vigentes en el teatro neoclásico: toda la acción se desarrolla en un mismo espacio, el salón del trono del alcázar real; el tiempo de la acción no llega a 24 horas y hay una única acción.
En la tragedia de García de la Huerta, el hado[1], es el Dios de los cristianos que controla todo lo que sucede en el mundo y el comportamiento de los humanos. Sin embargo, en el fragmento la intervención divina para castigar malos comportamiento es inmediata; no espera al juicio final, cuando las personas mueran.
La última nota propia de la tragedia es la muerte violenta de Raquel, a la que se castiga por su soberbia. También la muerte de Rubén, que muere por ser un traidor y matar a Raquel y por su responsabilidad en los acontecimientos acaecidos.


5. Comentario de las principales figuras literarias del texto.


Figura
Verso
Cita
Comentario
Apóstrofe
[Metonimia]
14
Venganza, amor: quien te ha ofendido muera
Interpela a Raquel.
Metonimia: el afecto que siente, por la persona a la que quiere.
Apóstrofe
15
Dices, Alfonso, bien…
Interpelación al receptor al que se dirige.
Pleonasmo
5
…a la fidelidad de los leales
Expresión pleonástica pues la fidelidad es una característica implícita en las personas leales.
Paralelismos: hay muchos más.
2
de acción tan inhumana y tan sangrienta
Se repite la misma estructura sintáctica. Se consigue ritmo.
12, 13
que si hubo quien osase cometerla, / también hubo quien supo castigarla.
22
¿Cómo, traidores? ¿Cómo, desleales?
Elipsis
14
Venganza,
Se suprime el verbo: [pido] venganza.
Hipérbole
31
Con lágrimas de sangre
El dolor y la pena por su muerte le hará sufrir indeciblemente.
Antítesis
35
Contemplar lo horroroso de la hazaña
Se unen en el mismo enunciado dos conceptos antitéticos: el significado connotativo de hazaña es positivo y no concuerda con lo negativo del adjetivo horroroso.
Metonimia
25
El Cielo los disculpas
Protesta a Dios. Se utiliza el lugar donde reside Dios por su nombre.
1
Mas al Cielo protesto.





[1]1. Divinidad o fuerza desconocida hipotética que rige la vida de una persona. "Trató de matar al pequeño de diversas maneras, pero este fue conservado por un cierto hado que lo protegió".2. Entre los filósofos paganos, serie de causas tan encadenadas unas con otras, que necesariamente producen su efecto.