miércoles, 18 de abril de 2018

Comentario de texto de Crónica de una muerte anunciada de Gabriel García Márquez.



Ángela Vicario era la hija menor de una familia de recursos escasos. Su padre, Poncio Vicario, era orfebre de pobres, y la vista se le acabó de tanto hacer primores de oro para mantener el honor de la casa. Purísima del Carmen, su madre, había sido maestra de escuela hasta que se casó para siempre. Su aspecto manso y un tanto afligido disimulaba muy bien el rigor de su carácter. «Parecía una monja», recuerda Mercedes. Se consagró con tal espíritu de sacrificio a la atención del esposo y la crianza de los hijos, que a uno se le olvidaba a veces que seguía existiendo. Las dos hijas mayores se habían casado muy tarde. Además de los gemelos, tuvieron una hija intermedia que había muerto de fiebres crepusculares[1], y dos años después seguían guardándole un luto liviano dentro de la casa, pero riguroso en la calle. Los hermanos fueron criados para ser hombres. Ellas habían sido educadas para casarse. Sabían bordar en bastidor, coser a máquina, tejer encaje de bolillo, lavar y planchar, hacer flores artificiales y dulces de fantasma, y redactar esquelas de compromiso. A diferencia de las muchachas de la época, que habían descuidado el culto de la muerte, las cuatro eran maestras en la ciencia antigua de velar a los enfermos, confortar a los moribundos y amortajar a los muertos. Lo único que mi madre les reprochaba era la costumbre de peinarse antes de dormir. «Muchachas —les decía—: no se peinen de noche que se retrasan los navegantes». Salvo por eso, pensaba que no había hijas mejor educadas. «Son perfectas», le oía decir con frecuencia. «Cualquier hombre será feliz con ellas, porque han sido criadas para sufrir». Sin embargo, a los que se casaron con las dos mayores les fue difícil romper el cerco, porque siempre iban juntas a todas partes, y organizaban bailes de mujeres solas y estaban predispuestas a encontrar segundas intenciones en los designios de los hombres.

Ángela Vicario era la más bella de las cuatro, y mi madre decía que había nacido como las grandes reinas de la historia con el cordón umbilical enrollado en el cuello. Pero tenía un aire desamparado y una pobreza de espíritu que le auguraban un porvenir incierto. Yo volvía a verla año tras año, durante mis vacaciones de Navidad, y cada vez parecía más desvalida en la ventana de su casa, donde se sentaba por la tarde a hacer flores de trapo y a cantar valses de solteras con sus vecinas. «Ya está de colgar en un alambre —me decía Santiago Nasar—: tu prima la boba». De pronto, poco antes del luto de la hermana, la encontré en la calle por primera vez, vestida de mujer y con el cabello rizado, y apenas si pude creer que fuera la misma. Pero fue una visión momentánea: su penuria de espíritu se agravaba con los años. Tanto, que cuando se supo que Bayardo San Román quería casarse con ella muchos pensaron que era una perfidia de forastero.

VALORACIÓN DEL CONTENIDO Y DE LA FORMA DEL TEXTO, ASÍ COMO DE SU REPRESENTATIVIDAD EN LA HISTORIA DE LA LITERATURA Y DE SU RELEVANCIA EN LA TRAYECTORIA DEL AUTOR.
El relato es un acierto por bastantes razones. Como no podía ser menos, teniendo en cuenta que se está refiriendo a unos hechos acaecidos hace muchos años, éstos son relatados con cierta frialdad objetiva. Esto se consigue con una técnica narrativa propia del lenguaje periodístico. El orden con el que se informa de los hechos obedece en ocasiones al rigor marcado por la estructura de pirámide invertida característica de la información periodística. Esa sensación de objetividad y veracidad de lo contado también lo logra con el amplio espectro de declaraciones recogidas en el relato; en el fragmento aparecen citadas declaraciones u opiniones de la madre del narrador. De todas maneras, aunque su afán sea la de descifrar toda la verdad, el narrador no va a desvelar, porque no lo sabe, o porque es un elemento fundamental que permite tener ocupada la mente del lector durante toda la obra, el amante de Ángela Vicario. Él sabe que el lector no puede imaginarse ningún otro personaje culpable que no sea Santiago Nasar, por eso no tiene ningún reparo en disfrutar aportando datos contrarios. Por ejemplo, en la línea 28, cuando recoge una cita despectiva de Santiago refiriéndose a su prima: “Ya está de colgar en un alambre tu prima la boba”.
El texto y el relato en su totalidad consiguen mantener la intriga hasta el final, a pesar de que el autor ya desde el primer capítulo anuncia que Santiago Nasar morirá; pero, hasta las últimas páginas, se crea la expectativa de que alguien lo va a avisar y se salvará. Como también, el lector se pone de parte de los hermanos Vicario, esperando que haya alguien que se interponga entre ellos y Santiago, para no verse en la necesidad de cometer ese crimen.

El acierto de Gabriel García Márquez está en contar una historia resaltando ciertos aspectos de la misma como si fueran extraordinarios, como, por ejemplo, el hecho de que Ángela hubiera nacido con el cordón umbilical enrollado en el cuello, señal fabulosa según la madre del narrador; o la superchería de peinarse antes de acostarse de la protagonista porque retrasaría a los navegantes. Es una manera nueva de acercarse a la realidad, a una realidad más profunda, que es la base de la novela hispanoamericana de El Realismo Mágico. Gabriel García Márquez es el escritor más representativo de los novelistas sudamericanos de esta corriente. La gran novela de esta corriente es Cien años de soledad. La novela que nos ocupa es continuadora de esta tendencia.

CONTEXTUALIZACIÓN DEL FRAGMENTO EN LA ÉPOCA Y EN EL MOVIMIENTO AL QUE PERTENECE EL AUTOR Y SU OBRA.
Crónica de una muerte anunciada es una novela del escritor colombiano Gabriel García Márquez. Pertenece al llamado “Boom de la novela hispanoamericana”, que comienza a partir de 1960 y tiene una repercusión mundial. En 1962 se publica La ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa, una novela de gran violencia que refleja la educación recibida por un grupo de muchachos en un colegio militar en Lima (Perú), y en 1967, Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, la mejor novela de este movimiento, que cuenta la fundación y destrucción de Macondo, localidad erigida por la familia Buendía a través de siete generaciones.  Con estas novelas comenzaba el boom de la novela hispanoamericana. Fundamentalmente es una novela urbana y si aparece el ambiente rural, (como en García Márquez), recibe un tratamiento original. Hay una profunda experimentación: ruptura de la línea argumental, cambios del punto de vista, combinación de las personas narrativas, monólogo interior, estilo indirecto libre... El lenguaje se enriquecerá con la superposición de estilos o registros, distorsiones sintácticas o léxicas… sobre todo, en La ciudad y los perros. Con todo, lo más característico de esta narrativa es la unión de lo fantástico y lo real. Lo fantástico no tiene nada que ver con la literatura de evasión. Hay dos expresiones para referirse a esta tendencia: “lo real maravilloso", de Alejo Carpentier y "el realismo mágico" que comienza con Cien años de soledad. Las dos denominaciones tienen como fin superar los procedimientos del realismo decimonónico y dar a las narraciones una visión más profunda de la realidad. En "Lo real, maravilloso" el novelista estudia la realidad y luego elige lo extraordinario o maravilloso. Es la realidad hecha fábula, convertida en algo extraordinario, especialmente para la óptica occidental. Algo parecido es el "El realismo mágico": se intenta dotar de una magnitud trascendente o irreal a una narración de sucesos cotidianos. Se logra con la exageración (sacar la realidad de quicio) y la sustantivación (hace figurar como real lo que es metafórico).
Gabriel García Márquez (1928-2014), el autor colombiano de Crónica de una muerte anunciada, es una de las figuras más representativas de la narrativa del siglo XX. Sin embargo, buena parte de su vida estuvo dedicada al periodismo. Esta faceta profesional queda reflejada en su obra literaria, como podemos ver en la novela estudiada por el título que lleva y por los procedimientos narrativos empleados en ella. Su mérito fue reconocido en 1986 al otorgársele el premio Nobel de Literatura.
Crónica de una muerte anunciada la publica en 1981. Esta novela representa la unión entre periodismo y literatura y está basada en hechos reales presenciados y vividos por Gabriel García Márquez y su familia. Es una novela que refleja a la perfección los postulados de la novela hispanoamericana de finales del siglo XX: la fusión de realidad y fantasía propia del Realismo Mágico inaugurado con Cien años de soledad. Otras novelas importantes del autor son: El coronel no tiene quien le escriba (1961) El otoño del patriarca (1975), en torno al poder y la corrupción políticas; Crónica de una muerte anunciada (1981), El amor en los tiempos del cólera (1985) y El general en su laberinto (1989). García Márquez también es autor de los libros de cuentos, como Doce cuentos peregrinos (1992).


COMENTARIO DE LA ESTRUCTURA EXTERNA E INTERNA DE LA OBRA Y LOCALIZACIÓN DEL FRAGMENTO.
La estructura externa La obra se divide externamente en cinco capítulos no numerados.
No se puede observar una distinción clara entre introducción, nudo y desenlace, ya que no es una acción lineal. Encontramos frecuentes retrocesos al pasado con analepsis o flash back, y se narran episodios, a parte de la trama principal, que facilitan la comprensión de ésta. La estructura es pues in media res. Ya desde las primeras líneas empieza la acción, como centro de la narración: “El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo.” Por otra parte, se narran secuencias separadas que ocurren al mismo tiempo, y que confluyen después en un mismo punto; por ejemplo, la llegada de Santiago Nasar a su casa desde el puerto y la preparación de los gemelos de su asesinato.
La estructura interna. La novela se sitúa en el período que transcurre desde el fin de las fiestas de la boda de Ángela Vicario y Bayardo San Román, hasta la consumación del crimen de Santiago Nasar.
Durante cinco capítulos se realiza una detallada investigación, casi con técnica de novela policíaca, enriquecida con los diversos testimonios de los personajes de la obra. Al mismo tiempo recorre numerosos aspectos de la vida de los protagonistas, desde la infancia a la vejez, y con gran maestría el autor consigue que se sucedan multitud de acciones paralelas.
El primer capítulo reconstruye una hora, entre las cinco y media y las seis y media de la mañana, en la que Santiago Nasar sale de su casa para esperar el buque en que llegaba el obispo. La narración sigue con el protagonista y revela algunos datos sobre sus hábitos y personalidad. Se cierra con el anuncio de su muerte.
El segundo capítulo se centra en la pareja formada por Bayardo San Román y Ángela Vicario. Abarca desde agosto, mes en el que llega Bayardo al pueblo despertando una enorme curiosidad. Después de proporcionar detalles sobre el personaje de Ángela Vicario y su familia, el relato se extiende en la descripción de la fiesta y termina a las dos de la mañana, cuando Ángela es devuelta a su casa por no ser virgen y la chica confiesa que el hombre responsable de esa afrenta es Santiago Nasar.
El tercer capítulo reconstruye las horas que oscilan entre las tres y las seis y media de la mañana y se sitúa en torno a los gemelos Pablo y Pedro Vicario. Continúa con la peregrinación de los hermanos por el pueblo anunciando su intención de matar a Santiago Nasar.
El cuarto capítulo se abre con la esperpéntica autopsia al cuerpo de Nasar y se detiene en la narración del futuro destino que aguarda a los gemelos. El narrador concluye explicando la extensa conversación que mantuvo con Ángela Vicario, en la que ésta le relata lo sucedido la noche de la boda, cómo se dio cuenta de que realmente estaba enamorada de su marido y la estratagema que utilizó para recobrarlo: escribir una carta semanal durante media vida.
El quinto capítulo le sirve al narrador para reflexionar hondamente sobre la actitud del pueblo después de la muerte. Por último, asistimos a la muerte de Santiago Nasar.
Contextualización del fragmento El fragmento de la novela que se analiza corresponde al segundo capítulo. En él se narra la llegada al pueblo de Bayardo San Román y se analiza su extraña personalidad, que cautiva a todos los vecinos, incluida la madre del narrador; también se describe a la familia Vicario, descripción en la que se incluye a Ángela; además, por deseo de la madre de la novia, se presenta en el pueblo la familia del novio para despejar algunas de las incógnitas sobre el novio de su hija. El noviazgo fue muy breve para los usos de la época. Una vez apalabrada la boda, Bayardo busca una casa donde vivir. Se encapricharon de la mejor, que pertenecía al VIUDO XIUS, que se opuso a vender en un principio y que, al final, accedió a desprenderse de ella por diez mil pesos.

También, a la novia se le plantea el problema de la pérdida de su virginidad. Las amigas la convencen para que no anule el compromiso por esa causa y le dan consejos para confundir a su esposo en la noche de bodas.

TEMAS DE LA OBRA Y SU RELACIÓN CON LOS QUE APARECEN EN EL TEXTO.
Uno de los temas más importantes de la obra es la muerte que ronda a lo largo de la novela, unas veces centrada en la muerte del protagonista, otras, presente de manera tangencial, como es en este fragmento. La importancia que la muerte tiene en la cultura que cobija los hechos narrados se manifiesta en la opinión tan positiva que la madre del narrador tenía de las hermanas Vicario porque su madre les había inculcado el respeto a los muertos y le había enseñado a saber tratar con los moribundos y a mortajarlos cuando murieran. El respeto hacia los seres queridos que ya habían fallecido se manifiesta en el riguroso luto que se les guardaba durante bastante tiempo, como vemos en las líneas 8/10: tuvieron una hija intermedia que había muerto de fiebres crepusculares, y dos años después seguían guardándole un luto liviano dentro de la casa, pero riguroso en la calle. Incluso, cuando el amor parece imponer su poder, éste está ligado a la muerte: cuando Bayardo San Román se enamora de Ángela –la ve junto a su madre cruzar la plaza a la hora de la siesta-, ésta viste de luto.
Y relacionado con lo anterior es de destacar la cultura tradicional y conservadora en la que se ven inmersos los personajes. En el fragmento se habla de una familia que ha formado a sus hijos según esos valores distinguiendo el papel que cada uno debe desempeñar según se fuera hombre o mujer. Aunque esa educación no asegure más tarde un desempeño acorde a esa formación. A las hermanas se las inculcó el sometimiento al esposo, sin embargo, cuando se casaron, siguieron muy unidas y se mostraban muy recelosas de los hombres, actitud que demuestra cierta independencia. Sin embargo, a pesar de haber sido instruidas para someterse al marido, una vez casadas, éstos no fueron capaces de romper los vínculos que las hermanas mantenían. 19/22. Aquí, además, notamos cierto humor en esta paradoja, y que está presente en la novela
La creencia en elementos mágicos, o la importancia de la superstición de los personajes es compatible con su creencia religiosa: el ambiente donde se desarrolla la acción es una mañana que el pueblo espera la visita episcopal… Se trata de un sentimiento religioso que se sustenta más en lo externo y ceremonial que en el sentimiento espiritual. Por eso no es de extrañar la importancia de la superstición en los personajes: «Muchachas —les decía—: no se peinen de noche que se retrasan los navegantes». L. 16 y 17.

Y, por último, hemos de hablar de la importancia del destino. Parece que los personajes se ven obligados a acometer una serie de hechos que son ineludibles, como si éstos fueran meros peleles en su mano. Así están presentados la mayoría de los personajes, desde los más importantes hasta los secundarios: su comportamiento no estuvo regido por lo habitual, sino por algo extraordinario que al final desencadena la muerte de Santiago Nasar.

TÉCNICA NARRATIVA DE LA OBRA.
(Tipos de narrador que aparecen, puntos de vista empleados y tratamiento del tiempo y el espacio)
NARRADOR OMNISCIENTE, 3ª persona Ángela Vicario era la hija menor de una familia de recursos escasos. Su padre, Poncio Vicario, era orfebre de pobres, y la vista se le acabó de tanto hacer primores de oro para mantener el honor de la casa. Purísima del Carmen, su madre, había sido maestra de escuela hasta que se casó para siempre. Su aspecto manso y un tanto afligido disimulaba muy bien el rigor de su carácter. ESTILO DIRECTO. TESTIMONIOS «Parecía una monja», recuerda Mercedes. Se consagró con tal espíritu de sacrificio a la atención del esposo y la crianza de los hijos, NARRADOR TESTIGO, 1ª persona que a uno se le olvidaba a veces que seguía existiendo. NARRADOR OMNISCIENTE, 3ª persona Las dos hijas mayores se habían casado muy tarde. Además de los gemelos, tuvieron una hija intermedia que había muerto de fiebres crepusculares[1], y dos años después seguían guardándole un luto liviano dentro de la casa, pero riguroso en la calle. Los hermanos fueron criados para ser hombres. Ellas habían sido educadas para casarse. Sabían bordar en bastidor, coser a máquina, tejer encaje de bolillo, lavar y planchar, hacer flores artificiales y dulces de fantasma, y redactar esquelas de compromiso. A diferencia de las muchachas de la época, que habían descuidado el culto de la muerte, las cuatro eran maestras en la ciencia antigua de velar a los enfermos, confortar a los moribundos y amortajar a los muertos. NARRADOR TESTIGO. ESTILO DIRECTO. TESTIMONIOS Lo único que mi madre les reprochaba era la costumbre de peinarse antes de dormir. «Muchachas —les decía—: no se peinen de noche que se retrasan los navegantes». Salvo por eso, ESTILO INDIRECTO. TESTIMONIOS pensaba que no había hijas mejor educadas. ESTILO DIRECTO. TESTIMONIOS «Son perfectas», le oía decir con frecuencia. «Cualquier hombre será feliz con ellas, porque han sido criadas para sufrir». NARRADOR OMNISCIENTE, 3ª persona Sin embargo, a los que se casaron con las dos mayores les fue difícil romper el cerco, porque siempre iban juntas a todas partes, y organizaban bailes de mujeres solas y estaban predispuestas a encontrar segundas intenciones en los designios de los hombres.

Ángela Vicario era la más bella de las cuatro, ESTILO INDIRECTO. TESTIMONIOS y mi madre decía que había nacido como las grandes reinas de la historia con el cordón umbilical enrollado en el cuello. NARRADOR OMNISCIENTE, 3ª persona Pero tenía un aire desamparado y una pobreza de espíritu que le auguraban un porvenir incierto. NARRADOR TESTIGO, 1ª persona Yo volvía a verla año tras año, durante mis vacaciones de Navidad, y cada vez parecía más desvalida en la ventana de su casa, donde se sentaba por la tarde a hacer flores de trapo y a cantar valses de solteras con sus vecinas. ESTILO DIRECTO. TESTIMONIOS «Ya está de colgar en un alambre —me decía Santiago Nasar—: tu prima la boba». NARRADOR TESTIGO, 1ª persona De pronto, poco antes del luto de la hermana, la encontré en la calle por primera vez, vestida de mujer y con el cabello rizado, y apenas si pude creer que fuera la misma. Pero fue una visión momentánea: su penuria de espíritu se agravaba con los años. NARRADOR OMNISCIENTE, 3ª persona Tanto, que cuando se supo que Bayardo San Román quería casarse con ella muchos pensaron que era una perfidia de forastero.

Gabriel García Márquez, como autor, es uno de los personajes de la novela; es uno de los amigos de Santiago Nasar y primo de Ángela Vicario, incluso hay alguna referencia a su vida personal, pues dice: «Muchos sabían que en la inconsciencia de la parranda le propuse a Mercedes Barcha que se casara conmigo, cuando apenas había terminado la escuela primaria, tal como ella misma me lo recordó cuando nos casamos catorce años después». Mercedes Barcha es la «Gaba», así la llamaban sus más íntimos amigos…” (Prólogo de Santiago Gamboa a la edición de la novela). Por tanto, él va a ser el narrador de los hechos acaecidos en torno a esa muerte y el que presenta a las personas-personajes que se vieron involucrados. García Márquez es novelista y periodista, y en esta obra va a poner de manifiesto estas dos facetas.
Como cronista, informa de los hechos que reconstruye e investiga aportando las dos características propias del género periodístico: informar objetivamente, pero también aportar su visión particular de los hechos. Este tratamiento periodístico implica a su vez un despliegue de recursos propios de ese mundo, incluyendo entrevistas a las personas, investigaciones de los documentos relacionados con el caso, localización de los espacios… En el texto anterior hay varias citas con los testimonios de personas que aportan su punto de vista sobre los acontecimientos o los protagonistas.
Como novelista crea un narrador testigo, cuando él participa en los hechos, que utiliza la primera persona; en cambio, cuando los que llevan la acción son otros, usa la tercera persona. Una muestra de la intervención de este narrador los tenemos al final del texto, a partir de la línea 25: Yo volvía a verla año tras año, durante mis vacaciones de Navidad…
El tratamiento de los hechos narrativos no sigue el orden lineal, sino el de prelación: lo más importante antes que lo que es secundario. El hecho de que las secuencias narrativas que cuenta no estén organizadas en una estructura lineal, conlleva la continua vuelta a un tiempo anterior para contar acciones que son importantes para comprender el presente narrativo; es decir, la presencia de analepsis o flash-back. Esto conlleva avances y retrocesos continuos en el desarrollo del relato.
También, según reconoce el propio García Márquez, la novela presenta concomitancias con el género policiaco. El arranque de la novela es semejante al de bastantes de estas novelas; se comienza con una muerte, pues desde el principio el lector está informado del desenlace, por lo que podemos considerar la estructura narrativa in extrema res. El desarrollo posterior del relato es reconstruir las circunstancias, motivaciones que llevan a unos personajes a cometer ese crimen.
En cuanto al punto de vista, podemos decir que es omnisciente tan solo con algunos personajes, incluyendo al protagonista; a otros, solo se los conoce por su implicación en los hechos en los que participan.
En cuanto a los espacios, no se dice el nombre del pueblo donde transcurre la historia, aunque sabemos que se trata de un pueblo de Colombia. En general, las descripciones no son exhaustivas y tan solo buscan dar la información necesaria para que el lector sitúe la acción de los personajes. Los espacios que predominan son los urbanos: la plaza, las calles, el puerto… De los espacios interiores, podemos destacar la vivienda de Santiago Nasar. De ella se describen los dormitorios, la cocina, dónde está ubicada, los accesos… Es el espacio más importante, donde se comete el crimen y donde vive el protagonista. Y también se describe con un poco de más detenimiento la casa de los padres de Ángela Vicario, donde se celebrará el banquete nupcial, y además se describe en el capítulo 4, la modesta casa en la que espera la vuelta de Bayardo San Román.
Por último, la época donde podemos situar la acción es en el siglo XX. El tiempo central de la narración abarca unos seis o nueve meses, desde que llega Bayardo San Román al pueblo, hasta el juicio por el asesinato de Santiago Nasar. Pero partiendo de ahí, el tiempo abarca otras épocas anteriores que el narrador recupera para contar acontecimientos o presentar personajes que considera oportunos para mejor comprender el tiempo presente de la acción; por ejemplo, la referencia al propio padre del protagonista… Y también se extiende al después, pues se cuenta cómo es la nueva vida de Ángela Vicario y cómo se vuelve a juntar con su marido; y también se nos informa de que ese crimen no solo afectó a los protagonistas, sino a otros muchos vecinos de los que se nos cuenta cómo acaban a modo de epílogo; por ejemplo, la novia de Santiago Nasar acabará en el mundo de la prostitución…




[1] Alteración transitoria de la conciencia, próxima a la confusión mental, que sucede en estados patológicos como intoxicaciones, traumatismos craneales, epilepsia, histeria, sonambulismo, entre otros.





[1] Alteración transitoria de la conciencia, próxima a la confusión mental, que sucede en estados patológicos como intoxicaciones, traumatismos craneales, epilepsia, histeria, sonambulismo, entre otros.

jueves, 12 de abril de 2018

Comentario crítico del texto "La palabra, como el mito del nacimiento de Venus..."


La palabra, como el mito del nacimiento de Venus[1], es potente como el mar y tenue y delicada como la espuma. Por eso con las palabras podemos hacer cosas sensiblemente diferentes, desde una declaración de amor a pronunciar una sentencia de muerte.
       También se puede jugar con las palabras, cosa que no se aconseja. Si juegos de mano son juegos de villano, juegos de palabra son juegos de inconsciente porque pueden banalizar el lenguaje o encontrar antinomias[2] difícilmente soportables en nuestro uso verbal cotidiano, como fue el caso de Wittegenstein[3].
       Un uso esencial de la palabra es su empleo para persuadir. Los griegos creyeron en la palabra hablada. El discurso público tenía una finalidad: convencer a los oyentes de un contenido determinado y luego hacer que sus voluntades se inclinaran, no sólo a aceptarlo como verdadero, sino a poner en práctica las consecuencias de esa verdad manifestada.
       Cuando desaparece la democracia griega y luego, cuando en Roma se la sustituye por el poder personal de un emperador, la palabra pierde esa función. Los discursos se repiten por inercia, pero el ejercicio de la palabra se entretiene en casos hipotéticos, en defensas artificiales. El más cordobés de los Sénecas, posiblemente el único verdadero cordobés, Séneca el Viejo o el Retórico, en plena falta de libertad política nos recuerda, gracias a su memoria privilegiada, lo que fue la oratoria romana auténtica, cuando la palabra se pronunciaba con intención de doblegar a los oyentes.
       La palabra hablada está siempre en el reino de la libertad y cuando ésta falta cae en el silencio.


COMENTARIO DE TEXTO.
ESTRUCTURA EXTERNA.
Es un texto completo escrito en prosa. Se trata de un breve ensayo en el que el tipo de discurso que predomina es la exposición, la argumentación y la descripción. Descriptivo es la primera parte, cuando se describe el poder de las palabras. Expositiva es sobre todo la segunda parte. Y la argumentación aparece sobre todo al final, cuando se expresa la tesis del texto: el uso de la palabra para convencer solo es posible cuando hay un clima de libertad.

ESTRUCTURA INTERNA.
Se estructura en las siguientes partes:
1ª Parte 1/11. PRESENTACIÓN. Se nos presenta el tema a tratar: el diverso uso del lenguaje oral. Hay una primera conclusión u opinión del autor: con el lenguaje se recomienda no jugar.
2ª Parte 12/28. CUERPO ARGUMENTATIVO. Se analiza el uso que los griegos y los romanos hicieron del discurso hablado. Este, para los primeros, perseguía persuadir, convencer y modificar la conducta. Para los romanos, era un simple ejercicio de oratoria.
3ª Parte: 29/30. TESIS o conclusión: Este uso se relaciona con la libertad existente en cada momento histórico y el poder de la palabra sólo tiene sentido si hay libertad.

RESUMEN.
El lenguaje oral puede utilizarse para comunicar mensajes muy diversos. También se puede jugar con él, aunque el autor del texto no lo recomienda porque puede dar lugar a equívocos.
Los griegos entendieron el discurso oral como un medio para convencer y transformar a las personas. Para los romanos, en cambio, el discurso público es un ejercicio de estilo que tenía como objetivo la belleza intrínseca del mismo. Séneca les recordó a sus contemporáneos la función persuasiva del lenguaje.
Este doble uso del lenguaje se relaciona respectivamente con el clima de libertad que disfrutaban los griegos y el poder casi absoluto que detentaban los emperadores romanos. En este sentido, el uso de la palabra sólo es posible con la seguridad de la libertad.

TEMA.
El poder de las palabras para convencer e influir en las personas siempre y cuando haya libertad.

INTENCIONALIDAD y ACTITUD.
[Intencionalidad] El autor, en este breve ensayo, reflexiona sobre el uso de las palabras. Pero se puede observar que el mensaje está codificado, aparte de expresar su opinión sobre el tema y de intentar convencer a los lectores, con una clara intencionalidad literaria, sobre todo en la primera parte. Nos encontramos metáforas, símiles, enumeraciones, asíndeton… Las figuras literarias más numerosas son usuales de las descripciones: símiles, potente como el mar y tenue y delicada como la espuma; polisíndeton en el mismo ejemplo: potente… y tenue y delicada…, que al mismo tiempo es una enumeración, que parece no acabar, pues las posibilidades de la palabra son muchas. Encontramos también una intensificación, gradación, de lo que se puede hacer con el lenguaje: declaración de amor, pronunciar una sentencia de muerte… Además, podemos señalar una antítesis, línea 4, esencial en el desarrollo del tema: declaración de amor / pronunciar una sentencia de muerte.
[Actitud] Por esto y por las características del género, la actitud del autor es subjetiva: intenta dotar a su discurso de suficientes razones o argumentos para asegurarse del convencimiento por parte de los lectores de que es cierta la tesis que defiende. En este sentido, transmite la idea de que el poder de influencia del discurso hablado solo se puede lograr cuando hay libertad, cuando el que habla sabe que está amparado por el derecho de la libertad de expresión.
En la parte expositiva predomina la adjetivación especificativa; en cambio, en la primera parte, señalada como introducción, y en la parte final del texto, sobre todo a partir de la línea 22, nos encontramos una adjetivación valorativa, bien por encontrarnos adjetivos explicativos o bien porque los adjetivos están modificados por adverbios valorativos: 3 cosas sensiblemente diferentes, 9 antinomias difícilmente soportables, 22 el más cordobés de los Sénecas, el único verdaderamente cordobés.
Además, de estos adjetivos especificativos, tenemos otros más bien explicativos en cuanto con ellos valora el autor. Los encontramos sobre todo al final del texto: 25 memoria privilegiada, 26 oratoria romana auténtica.
Y, aunque los verbos están todos en tercera persona, hay alguna ocasión en la que el autor se incluye en el proceso comunicativo, al igual que intenta meter al lector: nos recuerda 25, nuestro uso verbal 10, podemos hacer 3…

TIPOLOGIA DE TEXTO Y MODO DE ELOCUCION.
[Ámbito de uso] El texto es un ensayo de temática lingüística; por lo tanto, es un texto humanístico. El tratamiento que se efectúa del tema es tan solo una aproximación muy breve. En cuanto al estilo se puede afirmar que obedece a una intención claramente literaria.
Otra característica del ensayo, que lo diferencia de la exposición, es su asistematismo: no hay partes o epígrafes que estructuren el texto.
[Tipo de discurso] Propio del ensayo es la presencia de dos tipos de elocución: exposición y argumentación.
En la primera parte, se plantea el tema a modo de presentación e introducción: el poder ilimitado de la palabra; a la misma vez adelanta un uso del lenguaje que posteriormente será denostado: no se debe jugar con el lenguaje. En la 2ª parte, 12/28, se expone dos formas distintas de entender la oratoria con dos argumentos mediante ejemplos. En la 3ª parte, 29 / 30, la conclusión a modo de tesis: la palabra hablada sólo es posible si existe libertad. Utiliza una metodología argumentativa inductiva.
Aspectos lingüísticos más relevantes de estos discursos.
En la primera parte, que se señalaba como introducción, además hay una descripción. Iremos desgranando las características lingüísticas de cada uno de estos discursos.
La descripción la encontramos en el primer párrafo. Es una descripción que se inserta en un texto expositivo-argumentativo. Por tanto, se realiza en presente con un valor intemporal, que proporciona a las afirmaciones un carácter de verdad universal: La palabra es potente, tenue… 2 Por eso podemos hacer…3. Otros rasgos propios de la descripción es la presencia de predicados atributivos con verbos copulativos que sirven de enlace gramatical entre los adjetivos en función de atributo y el sujeto. La acumulación de adjetivos es otra característica: potente, tenue, delicada. De todas formas, lo más reseñable de la descripción es su concepción literaria, con recursos retóricos propios de una comunicación en la que el estilo es una preocupación. Las figuras literarias que encontramos son las usuales en las descripciones. Símiles, potente como el mar y tenue y delicada como la espuma. Hay polisíndeton en el mismo ejemplo: potente… y tenue y delicada…, que al mismo tiempo es una enumeración, que parece no acabar, pues las posibilidades de la palabra son muchas. Encontramos también una intensificación, gradación, de lo que se puede hacer con el lenguaje: declaración de amor, pronunciar una sentencia de muerte…
A partir del segundo párrafo encontramos la parte expositiva-argumentativa. La función del lenguaje que predomina es la referencial y la apelativa. El autor defiende que el uso de la palabra hablada para convencer solo es posible cuando hay libertad; es decir, cuando hay democracia. Pero, además, aunque sea aprovechándose de ellas, también realiza un breve repaso a la evolución de la oratoria en la antigüedad clásica.
Las estructuras predicativas que predominan son las atributivas que sirven para la expresión de conceptos, ideas, para definir, para caracterizar… En cambio, son muy pocos los verbos de acción.
La adjetivación que usa el autor es especificativa y explicativa, propia de los discursos que utiliza.
Los verbos están todos en tercera persona, aunque hay alguna ocasión en la que el autor se incluye en el proceso comunicativo, al igual que intenta meter al lector: nos recuerda 25, nuestro uso verbal 10, podemos hacer 3…
El tiempo que predomina es el presente intemporal o gnómico, propio de la exposición y de la argumentación por su carácter imperfectivo. En el desarrollo expositivo hallamos también un presente histórico para aproximar los hechos pasados al momento del discurso: Cuando desaparece la democracia griega 18…
La sintaxis es más compleja –en la parte descriptiva las oraciones eran simples-: encontramos periodos largos con presencia de subordinadas lógicas causales, condicionales, comparativas que son propias de la argumentación: Si juegos de mano son juegos de villano, juegos de palabra son juegos de inconsciente porque pueden banalizar el lenguaje o encontrar antinomias difícilmente soportables en nuestro uso verbal cotidiano, como fue el caso de Wittegenstein.
Propios de estos discursos son los enlaces fraseológicos, Por eso 3, y conectivos, También 6, que sirven para cohesionar y ordenar las distintas partes del discurso.
El afán didáctico se demuestra con la repetición de los términos clave –palabra, juegos de palabra, uso esencial de la palabra…- en casi todas las oraciones, lo que permite avanzar en la exposición y en el desarrollo argumentativo en aras a la pretensión del emisor de convencer de una tesis expuesta al final.
En general, el vocabulario tiene un significado denotativo. Se busca la transmisión de unos conocimientos y de unas ideas concretas y claras. El autor busca llegar a los lectores transmitiendo exactamente lo que piensa. Excepto, la introducción que realiza una aproximación connotativa a lo que es la palabra hablada.
Propios de los discursos que analizamos es también un vocabulario abstracto –el discurso, finalidad 14, voluntades 15, consecuencias 17, verdad 17, libertad 28…; tecnicismos –antinomias 9, oratoria…
El registro lingüístico propio de los ensayos es el culto o elaborado, no sólo por la utilización que del lenguaje realiza, sino por referencias culturales, como es la mención mitológica (Venus también nace del mar), o las citas a modo de ejemplo cuando se nombra al filósofo austriaco.

VALORACION PERSONAL.
[Valoración sobre los recursos, la organización, la originalidad del tema, del estilo en el que está escrito…]Llama la atención la perfecta organización del texto y la coherencia con la que está construido. En el primer párrafo se introduce el tema captando la atención del lector con dos ejemplos claros de los distintos usos que se puede realizar del lenguaje: declaración de amor o condenar a muerte. Además, la referencia mitológica, equipara el poder de las palabras al de una deidad griega.
En el segundo párrafo, el autor restringe su uso: se puede jugar, pero no lo aconseja. De nuevo, aporta un ejemplo de su afirmación, “como fue el caso de Wittgewnstewin.”
La idea central del texto, la necesidad de libertad para el uso de la palabra se desarrolla de manera sutil y relacionando esos dos conceptos. En la libertad democrática de los griegos, el discurso tenía un fin extrínseco: convencer al oyente. La autoridad dictatorial de los emperadores romanos quitó sentido al discurso. La acción de gobierno era impuesta por la fuerza, no por la persuasión. Con estas limitaciones, el discurso es un mero ejercicio de estilo, actividad similar a los juegos de palabras denostados en el segundo párrafo.
Por el tema tratado y por la forma de elaborar su mensaje, el escritor tiene en mente unos receptores cultos, que sepan apreciar las sutiles ideas expresadas y valorar estéticamente su mensaje.  
[Valoración personal sobre el tema] Las reflexiones sobre el lenguaje que se realizan en el texto continúan siendo válidas. Aparte del empleo personal que de la palabra hablada realiza cada ser humano, sigue existiendo un uso social muy parecido al propuesto en el texto. El poder persuasivo del lenguaje como incitador se puede observar, en la publicidad, (obviamente junto a otros elementos propios de la comunicación publicitaria); además, los personajes públicos con gran carisma suelen ser unos hábiles comunicadores. En ocasiones, se les estima a pesar de saber que son unos fabuladores sin escrúpulos, o que caen en contradicciones escandalosas entre lo que dicen y lo que hacen. Y también, dentro de la vida pública, encontramos la otra vertiente del lenguaje: la palabrería hueca de muchos de los representantes políticos.
El sutil análisis que se realiza del lenguaje en el texto es obra de una persona que ama la lengua y que cree que es la herramienta idónea para convencer a los demás de nuestros puntos de vista, algo en lo estoy de acuerdo.

VALOR ESTILÍTICO DE LOS ADJETIVOS.
La presencia de adjetivos es bastante numerosa. Hemos de tener en cuenta que el texto es ensayístico en el que encontramos algunos rasgos propios del lenguaje literario, como símiles, y una adjetivación casi poética.
Los adjetivos que aparecen en el texto los podemos clasificar en una primera aproximación entre los que aparecen en la estructura de un sintagma nominal (con la función sintáctica de complemento del nombre) y los que aparecen en el sintagma verbal (Predicado Nominal) con la función de atributo.
Los que funcionan como complemento del nombre.
La mayoría son pospuestos y con carácter especificativo: 10 en nuestro uso verbal cotidiano, 12 un uso especial, 13 palabra hablada, 13 el discurso público, 17 verdad manifestada, 18 la democracia griega, 19 poder personal, 22 casos hipotéticos, en defensas artificiales, 25 libertad política. Esta adjetivación es propia de la exposición. Sin embargo, hemos de tener en cuenta que algunos de estos adjetivos están intensificados con adverbios, con lo cual resultan valorativos y adquieren un carácter subjetivo, característica propia del ensayo: 3 cosas sensiblemente diferentes, 9 antinomias difícilmente soportables, 22 el más cordobés de los Sénecas, el único verdaderamente cordobés.
Además, de estos adjetivos especificativos, tenemos otros más bien explicativos con los que valora el autor. Los encontramos sobre todo al final del texto: 25 memoria privilegiada, 26 oratoria romana auténtica.
Los que funcionan como atributo en el predicado nominal.
Estos adjetivos cumplen una función descriptiva o conceptual al decir cómo son los sustantivos o para exponer una idea o concepto. Esta presencia de adjetivos está relacionada con la descripción en el discurso expositivo y argumentativo: La palabra, ... es potente como el mar y tenue y delicada como la espuma. Además, podemos observar la acumulación de varios para referirse a un mismo sujeto.
Y por último encontramos adjetivos que se han sustantivado en el texto: 22 el más cordobés de los Sénecas, llegando a convertir a esos adjetivos en nombres propios: 24 el Viejo o el Retórico.
En conclusión, en la parte expositiva predomina la adjetivación especificativa; mientras que, en la primera parte, señalada como introducción, y en la parte final del texto, sobre todo a partir de la línea 22, -partes argumentativas- nos encontramos una adjetivación valorativa, bien por encontrarnos adjetivos explicativos o bien porque los adjetivos están modificados por adverbios valorativos.

VALOR ESTILÍTICO DE LOS VERBOS.
La variedad de formas verbales confirma en el texto una comunicación matizada y atenta a los distintos valores estilísticos:
-Presentes de indicativo con valor atemporal. Con él se expresan hechos, se emiten juicios de validez universal, sin implicación de tiempo cronológico concreto: es, 3 se pueden hacer, 6 se puede jugar 6, 6 no se aconseja, 8 pueden banalizar. Todas estas construcciones son impersonales. Los dos rasgos son propios de la actitud objetiva propia de las exposiciones.
 Encontramos este presente con valor gnómico en definiciones, desarrollo de ideas, sentencias..., procedimientos propios del discurso expositivo y argumentativo: 1 y 2 La palabra, como el mito del nacimiento de Venus, es potente como el mar y tenue y delicada como la espuma. También encontramos este uso en la expresión de la tesis o idea principal del texto: 29 La palabra hablada está siempre en el reino de la libertad y cuando ésta falta cae en el silencio.
 Este empleo lo encontramos además en el aforismo: 7 juegos de manos son juegos de villanos…
Hay presentes de indicativo con valor histórico pues se refieren a acontecimientos ocurridos en el pasado: 18-22 cuando desaparece (desapareció) la democracia griega... 22-28 Seneca… nos recuerda.  Con este uso aproxima hechos ya acaecidos y perfectos al momento presente. Con esta aproximación, sobre todo con la referencia a Séneca, se muestra, por una parte, el afecto al filósofo; por otra, la vigencia de esas ideas en la actualidad coincidentes con las expuestas por el autor del texto.
Otras formas verbales de indicativo son los pretéritos perfectos simples para expresar acciones ocurridas en un periodo de tiempo ya terminado: 10 fue, 13 creyeron...) y los pretéritos imperfectos como en la línea 14 tenía, pronunciaba...) que expresan acciones pasadas y no terminadas en relación a otras también pasadas (Nos recuerda... lo que fue la oratoria... cuando la palabra se pronunciaba...) También encontramos un pretérito imperfecto, usado como tiempo absoluto, en vez de un pretérito perfecto para referirse a acciones ya acabadas: 13 y 14, El discurso tenía una finalidad… En la oración anterior se ha utilizado el pretérito perfecto: creyeron, 13.
Por último, comentamos las perífrasis modales de posibilidad que aparecen en la primera parte del texto: las palabras podemos hacer cosas sensiblemente diferentes, en la línea 3;   También se puede jugar con las palabras, en la línea 6. Con estas perífrasis de posibilidad, el autor plantea las diversas posibilidades de ser utilizado el lenguaje, procedimientos propios de la argumentación.





[1] La ‘surgida de la espuma’ Afrodita nació de la espuma del mar cerca de Pafos (Chipre) después de que Crono cortase durante la Titanomaquia los genitales a Urano con una hoz adamantina y los arrojase tras él al mar. En su Teogonía, Hesíodo cuenta que los genitales «fueron luego llevados por el piélago durante mucho tiempo. A su alrededor surgía del miembro inmortal una blanca espuma y en medio de ella nació una doncella» ya adulta.
[2] Contradicción entre dos leyes o dos principios racionales, porque ambos se infieren de proposiciones verosímiles.
[3] Filósofo austriaco. Se preocupó de analizar el lenguaje. Este consta de proposiciones que pintan o figuran el mundo, de tal modo que las proposiciones son las expresiones perceptibles del pensamiento y los pensamientos pinturas lógicas de los hechos.

domingo, 25 de marzo de 2018

Convocatoria para los alumnos de 2º Bachillerato con Lengua pendiente de 1º para la realización del tercer examen


Departamento de Lengua castellana y Literatura.

Alumnos de 2º Bachillerato con Lengua pendiente de 1º Bachillerato.

Tercer examen: lunes, 19 de abril de 2018.

LUGAR DEL EXAMEN: Aula de Letras, en el tercer piso.

CONTENIDOS:
Para aquéllos que aprobaron el primer examen, pero no el segundo:
Contenidos del segundo exámen:
Bloque 3. Conocimiento de la lengua.
·        Nivel morfológico del español (I): fonología; sustantivo y adjetivo.
·        Nivel morfológico del español (II): verbo, adverbio, preposiciones y conjunciones; interjecciones.
·        Nivel sintáctico del español: sintaxis de las oraciones compuestas subordinadas sustantivas y adjetivas.
Bloque 4. Educación literaria.
·        El Renacimiento: sociedad y cultura; prosa, poesía y teatro.
·        Cervantes y El Quijote.
·        El Barroco (I): sociedad y cultura; lírica y prosa.

Contenidos del tercer examen:
Bloque 3. Conocimiento de la lengua.
        Nivel sintáctico del español: sintaxis de las oraciones compuestas subordinadas adverbiales propias e impropias.
        La diversidad lingüística.
        La realidad plurilingüe de España.

Bloque 4. Educación literaria.
        El Barroco (II): el espectáculo teatral; Lope de Vega; Calderón; Tirso.
        La Ilustración: sociedad y cultura; literatura didáctica; prosa narrativa; poesía neoclásica; teatro.
        El siglo XIX: sociedad y cultura; el Romanticismo español; el Realismo español.

Para aquéllos que no aprobaron ni el primer ni el segundo examen:
Contenidos de los dos primeros exámenes:
Bloque 3. Conocimiento de la lengua.
·        La comunicación: el signo; las funciones de lenguaje.
·        Nivel léxico-semántico: componentes básicos; lexicografía y diccionarios.
·        El texto: unidades discursivas; marcadores; variedades discursivas.
·        Nivel sintáctico del español: oración simple y compuestas coordinadas. Nivel morfológico del español (I): fonología; sustantivo y adjetivo.
·        Nivel morfológico del español (II): verbo, adverbio, preposiciones y conjunciones; interjecciones.
·        Nivel sintáctico del español: sintaxis de las oraciones compuestas subordinadas sustantivas y adjetivas.

Bloque 4. Literatura.
·        La Edad Media: sociedad y cultura; la lírica y la épica medievales.
·        Los siglos XIII y XIV: cambios literarios; mester de clerecía; teatro medieval; prosa medieval.
·        El Prerrenacimiento: sociedad y cultura; poesía; prosa; La Celestina. El Renacimiento: sociedad y cultura; prosa, poesía y teatro.
·        Cervantes y El Quijote.
·        El Barroco (I): sociedad y cultura; lírica y prosa.
·         
Contenidos del tercer examen:
Bloque 3. Conocimiento de la lengua.
·     Nivel sintáctico del español: sintaxis de las oraciones compuestas subordinadas adverbiales propias e impropias.
·                  La diversidad lingüística.
·                  La realidad plurilingüe de España.

Bloque 4. Educación literaria.
·                  El Barroco (II): el espectáculo teatral; Lope de Vega; Calderón; Tirso.
·     La Ilustración: sociedad y cultura; literatura didáctica; prosa narrativa; poesía neoclásica; teatro.
·                  El siglo XIX: sociedad y cultura; el Romanticismo español; el Realismo español.

PARTES DEL EXAMEN
Preguntas teóricas: 4 puntos; análisis morfosintáctico: 2 puntos; comentario de texto: 4 puntos.










Comentario crítico del texto de Sexismo y lenguaje de Álvaro García Messeguer


Sexismo y lenguaje

Una madre relata a sus amigos el caso de su hija de doce años, que, con ocasión de encontrarse junto a un río con otros pequeños, y habiendo caído uno de éstos al agua, se lanzó valerosamente a la co­rriente y salvó su vida. La madre, orgullosa, termina su relato con esta frase admirativa:
«Desde luego, mi hija se ha portado como un...»
LLegada aquí, la madre titubea y termina diciendo: «se ha portado fantásticamente».
¿Qué ha pasado en esta hablante? El lec­tor lo habrá imaginado. (¿Por qué el lector y no la lectora?) Su primer impulso fue de­cir «como un hombre» o «como un verda­dero hombre», pero enseguida comprendió que la expresión no cuadraba. Intentó sus­tituir «hombre» por «mujer», pero el resul­tado no era el que ella quería. Al final, tuvo que recurrir a otra frase.
Una persona ofendida escribe al director de una revista: «Espero de su caballerosi­dad que usted publicará esta carta...». Pero el director de la revista resulta ser una mu­jer, cosa que ignora quien escribe. ¿Qué pensar de la palabra «caballerosidad» em­pleada en este contexto?
Con estos ejemplos triviales se pone de manifiesto el hecho de cómo muchas pala­bras que expresan cualidades, actitudes, etc., tradicionalmente tenidas por «viriles», han quedado acuñadas tan masculinamente que cuando queremos aplicarlas a una mujer (o mejor todavía, a persona de sexo no conocido) el resultado es un titubeo. Es el caso de voces como hidalguía, caballe­rosidad, hombría de bien, etc. Su existen­cia es expresiva de la identificación sub­consciente de varón con persona, que es típica de toda sociedad patriarcal.

ÁLVARO GARCÍA MESSEGUER, Lenguaje y discriminación sexual, Ed.
Cuadernos para el Diálogo.

ESTRUCTURA EXTERNA:
Se trata de un fragmento de un texto más amplio que lleva como título Lenguaje y discriminación, publicado en una revista especializada cuyo nombre es Cuadernos para el Diálogo.
Lo podemos considerar un texto expositivo con una estructura sintética: se comienza con el desarrollo y se termina con la conclusión en la que aparece la idea principal.

ESTRUCTURA INTERNA.
En las líneas de la 1 a la 5 se narra una anécdota a modo de introducción del tema: una madre intenta calificar la conducta valiente de su hija, al salvar a una compañera que se ahogaba, y la única expresión que le sale es sexista.
En la líneas 6 a la 8 se reflexiona sobre lo inadecuado que resultaba la expresión que se iba a utilizar (…como un hombre.) para referirse a la valentía de su hija.
En las líneas 9 y 11 se vuelve a poner otro ejemplo de expresiones sexistas cuando, para resaltar la seriedad y urbanidad de una directora de periódico, se utiliza la expresión “caballerosidad”.
Por último, desde la línea 12 hasta la 16, el autor llega a la conclusión de que en nuestro lenguaje hay muchas palabras que expresan cualidades que están marcadas con el género masculino como si fueran patrimonio exclusivo de los hombres.

TEMA.
Análisis de expresiones sexistas en castellano a partir de la frase “…como un hombre” utilizada para resaltar la valentía.

RESUMEN.
Partiendo de una anécdota inicial de una madre que se refiere al acto heroico protagonizado por su hija al salvar a un niño que se ahogaba, con la frase “Se ha comportado como un hombre”, y de varios ejemplos, el autor llega a la conclusión de que en nuestra sociedad hay una identificación en muchos casos de hombre con persona, excluyendo a las mujeres. Así se explica que haya bastantes palabras sexistas que están configuradas para referirse exclusivamente al hombre, como, por ejemplo, caballerosidad, portarse como un hombre,…



ESQUEMA del texto sexismo y lenguaje.
1.       Hay palabras que expresan cualidades o actitudes marcadas sexistamente de tal manera que solo se pueden aplicar al hombre:
1.1               Portarse como un hombre, para resaltar la valentía.
1.2               Caballerosidad, para expresar nobleza, rectitud, ponderación…
1.3               Hidalguía, hombría de bien…
2.       El lenguaje refleja desequilibradamente la identificación de persona con hombre, excluyendo o desfavoreciendo a las mujeres.


ACTITUD E INTENCIONALIDAD.
El tema es tratado por el autor de manera objetiva y bastante aséptica. La presencia del autor se diluye con bastante facilidad, aunque parece claro que ese afán de explicación no persigue otro objetivo que convencer al lector de lo cierto del texto; es decir, que existe discriminación sexual en el lenguaje. El análisis de los rasgos lingüísticos del texto nos llevan a creer en esta objetividad: no hay referencias al emisor, la función más importante del lenguaje es la representativa, no hay casi adjetivación y los adjetivos que aparecen son especificativos y están pospuestos, como por ejemplo en la línea 9: una persona ofendida; en la 12: ejemplos triviales; en la 16: sociedad patriarcal.
El autor pretende que los receptores de la exposición recapaciten sobre la manera tan sutil de cómo la lengua refleja la discriminación sexual presente en la sociedad. Esta discriminación restringe ciertas expresiones lingüísticas y palabras en el género masculino, como si su significado y lo que representan sólo estuvieran destinadas al hombre. Por eso estas palabras, esta fraseología, no sirven para referirse a las mujeres cuando hay necesidad de aplicar el contenido semántico a ellas.
Aunque el texto parece tener un carácter lingüístico, la idea fundamental es más amplía y se refiere en general a la discriminación de la mujer en la sociedad: la discriminación lingüística sería una muestra más de otras muchas.
La intención de la exposición es que llegue al mayor número posible de electores utilizando un lenguaje claro, numerosos ejemplos y anécdotas, etc., pero con la intención de convencer de que es cierta la discriminación.


TIPO DE TEXTO.
Género. Por el tema que se aborda, que ronda lo lingüístico y lo social, podemos decir que es un texto humanístico. Se trata de un ensayo, texto en el que se aborda un tema con un acercamiento muy personal por parte del autor. Diríamos que desde el ámbito de uso, el texto está escrito por un profesional probablemente relacionado con la docencia.
El tipo de discurso que nos encontramos es fundamentalmente expositivo. Se trata de dar información sobre el tema de la discriminación sexual en el lenguaje. Sin embargo, si tenemos en cuenta las particularidades del género ensayístico, podremos comprender que, a veces, por la manera de tratar el asunto, sobre todo en la conclusión, dudemos si expone o argumenta.
También tenemos muestras de narración cuando el autor cuenta la anécdota en boca de la madre.
La estructura de la exposición es inductiva: se expone la idea central después de examinar y ver distintos ejemplos; es decir, tenemos una estructura sintetizante.
Nos encontramos con algunos de los procedimientos que son propios de la organización de la información en estos textos: anécdotas en la línea 4, ejemplos, resúmenes en las líneas de la 12 a la 16, pregunta-respuesta en la línea 6, enumeraciones en las líneas 14 y 15…
Algunas características lingüísticas propias de la exposición que podemos resaltar del texto analizado son las siguientes:
-uso del presente intemporal en la línea 14-16: Es el caso de voces como hidalguía, caballerosidad, hombría de bien, etc. Su existencia es expresiva de la identificación subconsciente de varón con persona, que es típica de toda sociedad patriarcal.
-uso de aclaraciones, incisos, paréntesis, como en la línea 6, también era línea 13 y 14: …cuando queremos aplicarlas a una mujer (o mejor todavía, a persona de sexo no conocido) el resultado es un titubeo…
-oraciones enunciativas relacionadas con la objetividad, en la línea 9: Una persona ofendida escribe al director de una revista.
-el uso de la tercera persona, también relacionada con la objetividad, en la línea 12: Con estos ejemplos triviales se pone de manifiesto… (Además, la oración es impersonal).
 -la presencia también de plurales sociativos en la línea 13: que cuando queremos aplicarlas a una mujer…
 -oraciones atributivas en las líneas 14 a la16: Es el caso de voces como hidalguía, caballerosidad, hombría de bien, etc. Su existencia es expresiva de la identificación subconsciente de varón con persona, que es típica de toda sociedad patriarcal.
-la presencia de un estilo nominal en las líneas 12 y 13: el hecho de cómo muchas palabras que expresan cualidades, actitudes, etc., tradicionalmente tenidas por «viriles»,
-el léxico denotativo: todas las palabra tienen un solo significado.
-adjetivación escasa y la que encontramos es especificativa: en la línea 9: una persona ofendida; en la 12: ejemplos triviales; en la 16: sociedad patriarcal.
-la presencia de sustantivos abstractos, por ejemplo en la línea 12: cualidades, actitudes; en la 16: sociedad.
VALORACIÓN PERSONAL.

[Valoración sobre el texto] Se trata de un texto muy breve en su desarrollo, ya que la exposición es casi solo la sucesión de ejemplos y citas. Sin embargo, el uso de estos ejemplos es muy pertinente para desarrollar la idea fundamental del texto. El número de ellos con usos machistas del lenguaje es exhaustivo, pues la única información o desarrollo teórico es la enumeración de esos términos; no hay análisis del origen u otras razones lingüísticas que las expliquen.
Los procedimientos expositivos, como la secuencia pregunta respuesta, de la línea 6, ¿Qué ha pasado en esta hablante? El lector lo habrá imaginado. (¿Por qué el lector y no la lectora?), ayudan al lector a seguir el desarrollo de los conceptos que transmite. Y también, la propia estructura sintetizante, que casi es obligatoria en el planteamiento expositivo utilizado por el autor, ayuda a conseguir el objetivo de la exposición.
[Valoración sobre el tema]. Si se está de acuerdo con la idea fundamental del texto, que es la discriminación que sufre la mujer en nuestra sociedad, se ha de coincidir con el autor en que también en el lenguaje está presente esa desigualdad, pues el lenguaje, la manera de comunicarse, refleja lo que es la sociedad y lo que son las personas.
Durante las últimas décadas, en la sociedad occidental. se ha luchado por conseguir la igualdad. Esta lucha para evitar la discriminación se ha emprendido también en el lenguaje, como también se se está intentado en otros ámbitos. Ahora bien, en esta concienciación y lucha, desde mi punto de vista, se han cometido errores que van en contra del funcionamiento sintáctico de la lengua y de los principios que rigen la comunicación. En ciertos círculos, sobre todo políticos, ya no se utilizan los sustantivos masculinos para referirse a la generalidad de nombres masculinos y femeninos, se precisa y se dice, por ejemplo: señores diputados, señoras diputadas,… Sobre todo en contextos comunicativos en los que se valora lo políticamente correcto. Lo cierto es que ese lenguaje termina siendo farragoso desde el momento en que se nombra una vez en un discurso, pues se debería repetir  ya la distinción en todo él. Quiero decir, que el lenguaje sería redundante e iría en contra de la economía lingüística de los hablantes que se rigen por el principio del mínimo esfuerzo para comunicarse.
Otro factor a tener en cuenta es la premisa falsa de equiparar automáticamente lo que es un morfema gramatical que sirve para la concordancia, como es el morfema de género, con sexo masculino o femenino.
A todos nos conviene la igualdad, incluso aceptando la discriminación llamada positiva hacia las mujeres, presente, por ejemplo, en leyes como la ley de los maltratos, adopción… Me parece bien que en la familia, en la sociedad, en la educación, se luche por este derecho a la igualdad, pero en el caso del lenguaje, aunque hay indudablemente reminiscencias machistas, el cambio hacia la igualdad se tardará más en notar y, en algunos casos, no se podrá alcanzar porque las estructuras de un idioma no son sencillas de cambiar ni se pueden imponer por norma.

FUNCIONES DEL LENGUAJE.
Las funciones más importantes son:
 La funcion referencial o representativa, con la que el autor aporta información a través de reflexiones, contando anécdotas, poniendo de manifiesto la discriminación sexual en el lenguaje. Lo que se pretende es aportar una información previa de la que inferir la idea principal, que casi podemos considerar tesis, de que el lenguaje refleja una discriminación sexual. Esta función se refleja en el lenguaje con la actitud objetiva con la que el autor aborda el tema y con las siguientes características lingüísticas:
-uso del presente intemporal en la línea 14-16: Es el caso de voces como hidalguía, caballerosidad, hombría de bien, etc. Su existencia es expresiva de la identificación subconsciente de varón con persona, que es típica de toda sociedad patriarcal.
-uso de aclaraciones, incisos, paréntesis, como en la línea 6, también era línea 13 y 14: …cuando queremos aplicarlas a una mujer (o mejor todavía, a persona de sexo no conocido) el resultado es un titubeo…
-oraciones enunciativas relacionadas con la objetividad, en la línea 9: Una persona ofendida escribe al director de una revista.
-el uso de la tercera persona, también relacionada con la objetividad, en la línea 12: Con estos ejemplos triviales se pone de manifiesto… (Además, la oración es impersonal).
 -la presencia también de plurales sociativos en la línea 13: que cuando queremos aplicarlas a una mujer…
 -oraciones atributivas en las líneas 14 a la16: Es el caso de voces como hidalguía, caballerosidad, hombría de bien, etc. Su existencia es expresiva de la identificación subconsciente de varón con persona, que es típica de toda sociedad patriarcal.
-la presencia de un estilo nominal en las líneas 12 y 13: el hecho de cómo muchas palabras que expresan cualidades, actitudes, etc., tradicionalmente tenidas por «viriles»,
-el léxico denotativo: todas las palabra tienen un solo significado.
-adjetivación escasa y la que encontramos es especificativa: en la línea 9: una persona ofendida; en la 12: ejemplos triviales; en la 16: sociedad patriarcal.
-la presencia de sustantivos abstractos, por ejemplo en la línea 12: cualidades, actitudes; en la 16: sociedad.

También aparece en el texto la función metalingüística pues el autor utiliza el lenguaje para hablar del propio lenguaje; en concreto, las referencias machistas presentes en el lenguaje al analizar expresiones y palabras sexistas. Incluso, en el texto se enfatizan estas palabras recurriendo a procedimientos tipográficos como enmarcarlas en comillas o resaltarlas en letra cursiva: Con estos ejemplos triviales se pone de manifiesto el hecho de cómo muchas pala­bras que expresan cualidades, actitudes, etc., tradicionalmente tenidas por «viriles», han quedado acuñadas tan masculinamente que cuando queremos aplicarlas a una mujer (o mejor todavía, a persona de sexo no conocido) el resultado es un titubeo. Es el caso de voces como hidalguía, caballe­rosidad, hombría de bien, etc. Su existen­cia es expresiva de la identificación sub­consciente de varón con persona, que es típica de toda sociedad patriarcal”.

En menor medida también encontramos la función expresiva, sobre todo cuando la madre se refiere al valor de su hija. También, en algún momento, la actitud del autor roza la subjetividad: está exponiendo una idea que no es evidente por sí misma.

Podemos, por último, de la presencia de la función conativa: además de informar, parece que el emisor trata de convencer al lector, pues, aunque aparentemente el texto es objetivo, se aprecia que el autor milita en el bando de los convencidos de que es cierta su premisa de que existe discriminación sexual en el lenguaje.