miércoles, 7 de diciembre de 2016

4º ESO. TAREAS PARA LA SEMANA DEL 12 AL 16 DE DICIEMBRE

1. LECTURA DE LA NOVELA LOS PAZOS DE ULLOA DE EMILIA PARDO BAZÁN.

Si no consigues la novela en papel, puedes leerla siguiendo este enlace:
http://www.edu.mec.gub.uy/biblioteca_digital/Libros/P/Pardo%20Bazan,%20Emilia%20-%20Pazos%20de%20Ulloa,%20Los.pdf

Tienes que leer hasta el capítulo XX.

2. ANÁLISIS SINTÁCTICO DE LAS SIGUIENTES ORACIONES: intenta analizar cinco oraciones como mínimo al día.


­­­­­­

Aquél turista no era español, sin embargo, hablaba castellano correctamente.
En la fiesta de anoche, unos se dedicaban a la música, otros bailaban.
Trabajó durante toda la noche pero no acabó el vestido para la fiesta.
Hoy estoy demasiado triste y no te aconsejo mi compañía.
El Cádiz había jugado muy bien, pero el resultado del partido fue un empate.
Está enamorado de una mujer hermosa, su prima Roxana, mas no espera nada de ese amor.
Jorge ha estudiado Derecho, es decir, es abogado.
Hernán tiene veintidós años; es decir, es el mayor de los cuatro hermanos López.
En esta zona a veces no llueve en todo el invierno, otras llueve casi a diario de mayo a julio.
Debes poner más interés en tus clases; esto es, tomar apuntes de las asignaturas.
El sistema nerviosos central controla las funciones vitales neurovegetativas y también responde a una amplia gama de estímulos.
 En los últimos veinte años no solo ha habido grandes avances tecnológicos, sino que estos se han ido produciendo cada vez a mayor ritmo.
 Las aves y los reptiles son ovíparos, esto es, sus crías se forman en el interior de huevos.
 Me pidió permiso para salir antes y se lo concedí de muy buen grado.
 Eso no lo sé ni me importa.
 Los pulmones toman aire enriquecido en oxígeno y liberan aire enriquecido en dióxido de carbono.
 Mis padres veranearon en la playa, pero será esta la última vez.
 Se ha especializado en derecho comercial, no obstante, le interesa mucho más el derecho internacional.
El día estaba muy nublado, pero lo pasamos muy bien.
Un ciego mendicante y ladino cubre su cabeza con parda y puntiaguda montera y refiere historias de divertimento a las mozas del valle.
Aquel viejo grosero tiene un grave perfil monástico, pero el pico de su montera parda y su boca rasurada y aldeana guardan todavía mucha malicia.
Las aldeanas se alborozan, y el ciego sonríe como un fauno viejo.
Dos años después, en una alcoba blanca, cerca de un niño recién nacido,
Fernando pensaba; en la cama de madera, grande, Dolores descansaba con los ojos entreabiertos y el cabello en desorden.
A la vieja le gustaban las telas de lino casero y las guardaba en los arcones de nogal con las manzanas tabardillas y los membrillos olorosos.
Las descargas de fusilería ahogaron el esplendor de los fuegos artificiales, los gritos de terror anularon la música, y el júbilo fue aniquilado por el pánico.
Varias mujeres salieron corriendo hacia don José, otras fueron a avisar a sus amigos y familiares.
Unas veces se pinta, otras se peina, otras lee las cartas del novio; es decir, siempre está entretenida.
Damián es muy campechano, esto es, se comporta con llaneza y cordialidad.
El Cádiz había jugado muy bien, pero el resultado del partido fue un empate.
De rodillas yo empujaba una pelota amarilla con la nariz o con las manos, daba con la cabeza en las patas de la mesa de caoba y, a veces, me quedaba dormido sobre la alfombra.
En Trujillo vivió cinco meses, pero unas fiebres la hicieron volver en agosto a su casa.
A la hora prevista trajo a los niños a sus padres y después consiguió llegar al cine a tiempo

viernes, 25 de noviembre de 2016

Comentario crítico de "Lágrimas" de Manuel Vicent

Lágrimas de Manuel Vicent

       Qué felices seremos los dos y qué dulces los besos serán, pasaremos la noche en la luna, viviendo en mi casita de papel: eso cantaba Jorge Sepúlveda con voz de terciopelo allá en la posguerra. En esa época gran parte del país aun estaba bajo los efectos de las bombas, pero en medio de los escombros comenzó a brotar el afán de poseer, aunque fuera en la luna, esa casita de papel donde pasar la noche, un sueño que muchos españoles no pudieron cumplir hasta 60 años después. Durante ese tiempo se pasó del boniato[1] a las cocochas[2] carameladas de la nueva cocina, de la nublada tiranía de un general galápago a la soleada playa azul de la libertad, del bacilo de Koch a los espléndidos cuerpos de una juventud saludable y bien alimentada. Finalmente todo parecía ir bien. Por todas partes las grúas de la construcción ayudaban a tapar con ladrillos el horizonte. Por lo demás solo había que entrar en el banco de la esquina, llenar unos formularios, firmar abajo sin leer la letra pequeña y recibías un crédito junto con los parabienes del director y del notario. Ya eras el dueño de aquella casita de papel, que cantaba Sepúlveda echando caramelos por la boca. La casita no estaba en la luna, sino en una barriada de extrarradio; era un piso conseguido con mucho trabajo, con mucho sudor. Allí los besos de las parejas fueron muy dulces durante algunos años, en los patios de luz goteaba felizmente la colada y en el hueco de la escalera resonaban los gritos y las risas de los niños. Pero aquella casita era de un papel repleto de trampas de la hipoteca que habías firmado con ilusión en el banco ante un notario muy afable y un director sonriente. Un día te quedaste sin trabajo y un dogal de hierro comenzó a constreñirte la garganta. Todos los papeles de la casita que llevaban tu firma se volvieron sentencias ejecutivas. El banquero acudió al juez y el juez llamó a la policía. Te echaron de casa sin piedad para que siguieras pagando la deuda al banco desde la calle. En la crisis del 29 se arrojaban al vacío los banqueros, ahora son sus hipotecados los únicos que se tiran por la ventana. Me dijo un notario: antes era la fiesta de la compraventa, ahora es la tragedia del desahucio la que salva de la crisis mi despacho.

Resumen.
Manuel Vicent analiza en su columna las consecuencias que la crisis económica ha traído para muchos españoles. En primer lugar, la falta de trabajo y, a continuación, no poder hacer frente al pago de las mensualidades del préstamo hipotecario que los bancos ofrecieron sin control a todo aquél que lo solicitaba estos años de atrás. En este sentido se compara el momento actual, de sufrimiento y de estrechez para muchos ciudadanos por los motivos mencionados, con los años anteriores, desde la posguerra hasta el año 2000, más o menos, en los que gracias al desarrollo económico hubo trabajo y muchos, con la ayuda de los bancos, pudieron hacerse con una vivienda más o menos digna. En esta situación de crisis o de merma en la calidad de vida de la mayoría de los españoles, los únicos que no se ven afectados son los bancos, responsables en una parte de la crisis, ni los notarios.

Esquema.
Se trata de un texto expositivo-argumentativo.
1-Introducción: anhelo de los españoles por ser dueños de una vivienda.
2-Desarrollo/cuerpo argumentativo: evolución de cómo ha sido el acceso a la vivienda en España.
2.1. Desde la posguerra hasta el año 2000.
-Los españoles, recobrados de las penurias de la guerra, desean ser propietarios de una vivienda.
-Hubo en este tiempo una mejora en el estado de bienestar.
2.2. Desde el año 2000 hasta el comienzo de la crisis en el año 2009.
-Desarrollo del sector de la construcción que creó mucho empleo.
-Facilidad para conseguir financiación para la compra de viviendas.
2.3. Crisis económica desde el año 2009 hasta nuestros días.
-Aumento del paro.
-Incapacidad para hacer frente al pago de los préstamos hipotecarios.
-Desahucio.
-Muchos españoles que han sido desahuciados de sus viviendas aún mantienen deudas con sus bancos.
3. Conclusión y tesis: los únicos a los que no ha afectado la crisis económica son a los bancos y a los notarios.


Estructura.
Se trata de un texto completo en prosa, un artículo periodístico de opinión. Nos encontramos los siguientes tipos de discurso o formas de elocución: exposición, narración y argumentación, que serán analizadas en otro punto del comentario.
El autor analiza en su artículo de opinión la evolución del problema de la vivienda en España desde la posguerra hasta nuestros días y expresa su opinión sobre a quiénes está afectando más la actual crisis económica.
La primera parte comprendería las líneas 1/9. Las tres primeras líneas, el estribillo de la canción de Jorge Sepúlveda, las podemos considerar una introducción del tema a tratar. A continuación comienza el desarrollo. Se centra en la primera etapa que llegaría desde la posguerra hasta el año 2000. Los españoles poco a poco fueron recuperándose de las miserias de la época y soñaron con la posibilidad de adquirir una vivienda.
La segunda parte comprendería la línea 9 hasta la 17. A partir de ese año hubo mucha actividad en el sector de la construcción y gracias a la facilidad para conseguir un préstamo hipotecario, muchos españoles compraron su casa, aunque en muchos casos no estaba en el lugar ideal.
La tercera parte, desde la línea 17 hasta la 22. Con la crisis económica surgida hace unos años y el consiguiente paro, muchos no pueden hacer frente al pago de las hipotecas, con lo cual se enfrentan al desahucio.
Desde la línea 22 hasta el final encontramos la tesis o idea central: los que están pagando o sufriendo esta crisis son las clases humildes, mientras los bancos y los notarios están saliendo indemnes.

Tema. Análisis de la evolución del proceso de compra de vivienda por parte de los españoles desde la posguerra hasta la crisis económica de nuestros días, que ha traído como consecuencia el impago de muchas hipotecas y, por tanto, el desahucio.

Actitud e intencionalidad. La actitud es subjetiva, tanto por el formato del texto, una columna de opinión, como por la forma de abordar el contenido. El autor está de parte de los que más sufren las consecuencias de esta crisis y de manera sutil expresa su opinión de quiénes son los causantes de ella y los que paradójicamente se están salvando. Esta actitud subjetiva se puede apreciar en general en la forma de abordar el tema y, en particular, vemos el empleo de la primera persona en la línea 24: Me lo dijo un notario…; la presencia de adjetivos explicativos valorativos como: la nublada tiranía de… (L. 7), espléndidos cuerpos (L. 8)… Y, lo más importante, se observa la función poética del lenguaje en todo el texto con construcciones claramente literarias, como la metáfora: …de un general galápago… (L. 7)
Lo que busca el autor es transmitir a sus lectores habituales su punto de vista sobre el tema que aborda en su artículo. Concienciarlos de quiénes son los responsables y de ponerles de parte de quienes padecen las consecuencias de la crisis. En el fondo hay una queja de cómo el poder político y el económico ha dirigido este país y de cómo, pase lo que pase, ellos nunca pierden.

Tipo de texto.
Según el ámbito de uso, se trata de un artículo periodístico de opinión; en concreto, de una columna. Estos artículos están escritos por personas que no son periodistas, sino colaboradores habituales que, sin embargo, están próximos ideológicamente a la línea editorial de los periódicos con los que colaboran.
La breve extensión de estos artículos condiciona el tratamiento del tema que desarrolla que, a la fuerza, ha de ser tan solo una aproximación y nunca un análisis sistemático del asunto a tratar. Otra característica es que el estilo en ocasiones utiliza recursos propios del lenguaje literario, no en vano la mayoría son escritores de reconocido prestigio.
Por el asunto que trata, un problema sociológico, como es el desahucio, podemos considerar el artículo un texto humanístico, con características comunes con el ensayo, aunque menor en extensión el texto periodístico. Como artículo periodístico, en el ámbito de su difusión, está pensado para el público lector del periódico El País, aunque esté tipo de textos no es leído por la generalidad de lectores, sino de aquéllos que les guste el estilo y la forma de abordar los asuntos del autor.
En cuanto a las formas de discurso utilizadas, el texto en su primera parte pretende ser expositivo analizando el acceso a la vivienda por parte de los españoles desde la postguerra, lo que sucede es que lo hace con una actitud –nada objetiva- y unos recursos estilísticos –literarios- propios del género periodístico al que pertenece el texto. También hay argumentación, pues la idea fundamental es transmitir su opinión, tesis, de quiénes son los paganos de este problema y quiénes sus máximos responsables. Para ello, utiliza una serie de recursos, como es la exposición sesgada de los acontecimientos, comentada anteriormente- y la valoración implícita en la transmisión de ideas.  La exposición de las ideas no se realiza con un lenguaje denotativo, sino que este está lleno de significaciones para los lectores: la repetición constante de casita de papel, en vez de vivienda, se termina cargando de múltiples significaciones; la denominación metafórica de la nublada tiranía de un general galápago es en sí misma un enjuiciamiento personal del autor de la época a la que se refiere…: son dos ejemplos de cómo Manuel Vicent realiza un análisis muy personal del asunto del que escribe.

VALORACIÓN PERSONAL.
Podemos considerar el artículo como un acierto en cuanto a la forma y al contenido transmitido, fundamentalmente de la tesis final, que podemos considerar implícita, pues no se acusa directamente a los bancos de ser responsables de la crisis, ni tampoco a los notarios, pero claramente se ve cómo para Manuel Vicent son los culpables máximos. Haremos un repaso a alguno de estos aciertos. En primer lugar, para situar al lector del tema a tratar, el artículo comienza con el estribillo de una canción muy conocida. Aprovecha las varias connotaciones de la expresión “casita de papel”, línea 2, 5 y 13, y las explota posteriormente. Al sufijo –ita, de casita, de la canción, que se refiere cariñosamente al lugar donde vivirán su amor los enamorados, se le quita esta significación para transformarse en el artículo en una vivienda con muchas deficiencias, líneas 14 y siguientes: “la casita estaba en una barriada de extrarradio…” Y lo de papel, recuerda también a la casita de ramas que se lleva el viento en el conocido cuento de “Los tres cerditos”. Por una parte, se refiere a todo el papeleo, burocracia bancaria que es necesaria para formalizar el préstamo hipotecario; también, al papeleo cuando llega el embargo como consecuencia de no poder pagar las cuotas mensuales del préstamo. Por otra, esa casa de papel, además, se la lleva el vendaval de la crisis cuando el dueño no consigue dinero suficiente para pagar las cuotas de la vivienda y se queda sin vivienda y condicionando su futuro al tener que seguir pagando al banco las cantidades desorbitadas con las que fue valorada en su día, y que en el presente han disminuido…

ANÁLISIS ESTILÍSTICO DE LOS ADJETIVOS DE LAS NUEVE PRIMERAS LÍNEAS:
ANÁLISIS ESTILÍSTICO DE LOS ADJETIVOS DE UN TEXTO.
Adjetivos en el S.V.
Adjetivos en el S.N.
Sustantivos con dos adjetivos
(P.V.) C. predicativo
(P.N.) Atributo
Explicativos
Epítetos
Especificativos
Antepuestos
Pospuestos
Antepuestos
Pospuestos


Qué felices (1)
La nublada tiranía (7)

Soleada playa azul (8)
Gran parte (3)
Las cocochas carameladas (7)


Qué dulces (2)


Espléndidos cuerpos de una juventud… (8)
La nueva cocina (7)






Juventud saludable y bien alimentada(9)




















Por el número total de adjetivos, observamos que los que predominan son los explicativos. Pero antes de analizar éstos, veremos los dos primeros, que aparecen en el estribillo de la canción con la cual el autor presenta su artículo. Qué felices seremos…, qué dulces los besos serán… Son dos adjetivos sustantivados con la presencia de dos determinantes exclamativos, que claramente reflejan el anhelo o deseo de compartir una vida en común en una vivienda propia… Anhelo que se puede extender a casi toda la población española.
La orientación subjetiva en el desarrollo del tema la podemos rastrear en los siguientes adjetivos: en la línea 7, haciendo referencia a los años de dictadura, se utiliza el adjetivo explicativo valorativo la nublada tiranía de un general galápago (si al adjetivo, añadimos la construcción metafórica –subrayada- mediante un sintagma nominal en aposición especificativa apreciaremos la visión particular del autor); los siguientes los podemos considerar epítetos, ya que las cualidades que expresan están inherentes en el sustantivo al que acompañan en el contexto lingüístico concreto del texto: soleada playa azul (L. 8), espléndidos cuerpos de una juventud… (L. 8), juventud saludable y bien alimentada… De estos últimos adjetivos podemos comentar que en dos sintagmas acompañan al sustantivo por delante y por detrás, y otro está modificado con un adverbio de modo que modifica –y valora- al adjetivo: bien alimentada… Esta adjetivación es propia de la actitud subjetiva, personal con la que los columnistas desarrollan los temas de los que escriben; también son un reflejo del estilo literario con el que desarrolla su escritura.
Los otros adjetivos son especificativos, adjetivos que seleccionan y clasifican al sustantivo al que acompañan y por tanto necesarios para concretar su significado: gran parte (L. 3, la nueva cocina (la expresión la podemos considerar una lexía[3]), (L 7) y las cocochas carameladas (L. 7)…


ANÁLISIS DE LAS FUNCIONES DEL LENGUAJE DE LAS NUEVE PRIMERAS LÍNEAS:
De las seis funciones del lenguaje, observamos principalmente tres. La función expresiva, cuando se utiliza el lenguaje para expresar sentimientos, la podemos ver en el estribillo de su canción, en la que expresa el deseo de compartir su amor con su pareja en una vivienda propia: en la línea 3: Qué felices seremos… Con el adjetivo exclamativo qué se comienza un enunciado exclamativo.
A pesar del enfoque personal con el que se aborda el tema, observamos que en el análisis del asunto tratado, si bien con expresiones no habituales del discurso expositivo, se aportan datos con suficiente objetividad. Esto es propio de la función referencial del lenguaje. Algunas muestras las hallamos en la línea 3: En esa época gran parte del país aún estaba bajo los efectos de las bombas…, o en la línea 6: un sueño que muchos españoles no pudieron cumplir hasta 60 años después
El uso del lenguaje de una manera estética es propio de la función poética. No en vano, el autor es un reconocido novelista. El tratamiento literario del tema que desarrolla se puede observar en multitud de detalles, que al tiempo son una muestra de la actitud personal con la que aborda el tema –función expresiva. Algunos ejemplos del uso del lenguaje de manera estética son las variadas metáforas presentes en el texto: eso cantaba Jorge Sepúlveda con voz de terciopelo (l. 2);  …pero en medio de los escombros (l. 4); comenzó a brotar, (l. 4); esa casita de papel, (l. 5); se pasó del boniato[4] a las cocochas[5] carameladas de la nueva cocina, (l. 6); de la nublada tiranía de un general galápago, (l. 27)… En tan solo estas líneas encontramos estas construcciones metafóricas con las que se designan realidades sin utilizar el nombre objetivo propio de un discurso expositivo objetivo: voz suave, en esa época, se deseó, vivienda, transformaciones, dictadura franquista…
Por último, se puede mencionar además la función conativa o apelativa, pues la intención de Manuel Vicent es que los lectores se pongan de su parte en el análisis del tema efectuado en el artículo.
















[1] Tubérculo dulce comestible; también se llama batata.
[2] La parte inferior de la barbilla de la merluza.
[3] Lexía, unidad léxica compuesta de monemas estables.
[4] Tubérculo dulce comestible; también se llama batata.
[5] La parte inferior de la barbilla de la merluza.

martes, 22 de noviembre de 2016

Comentario de un fragmento de Don Juan Tenorio de José Zorrilla



ESTATUA. Aquí me tienes, don Juan,
y he aquí que vienen conmigo
los que tu eterno castigo
de Dios reclamando están.
D. JUAN. ¡Jesús!
ESTATUA. ¿Y de qué te alteras,
si nada hay que a ti te asombre,
y para hacerte eres hombre
plato con sus calaveras?
D. JUAN. ¡Ay de mí!
ESTATUA. Qué, ¿el corazón
te desmaya?
D. JUAN. No lo sé;
concibo que me engañé;
no son sueños..., ¡ellos son!
(Mirando a los espectros.)
Pavor jamás conocido
el alma fiera me asalta,
y aunque el valor no me falta,
me va faltando el sentido.
ESTATUA. Eso es, don Juan, 
que se vaconcluyendo tu existencia,
y el plazo de tu sentencia
está cumpliéndose ya.
D. JUAN. ¡Qué dices!
ESTATUA. Lo que hace poco
que doña Inés te avisó,
lo que te he avisado yo,
y lo que olvidaste loco.
Mas el festín que me has dado
debo volverte, y así
llega, don Juan, que yo aquí
cubierto te he preparado.
D. JUAN. ¿Y qué es lo que ahí me das?
ESTATUA. Aquí fuego, allí ceniza.
D. JUAN. El cabello se me eriza.
ESTATUA. Te doy lo que tú serás.
D. JUAN. ¡Fuego y ceniza he de ser!
ESTATUA. Cual los que ves en redor
en eso para el valor,
la juventud y el poder.
D. JUAN. Ceniza, bien; ¡pero fuego!
ESTATUA. El de la ira omnipotente,
do arderás eternamente
por tu desenfreno ciego.
D. JUAN. ¿Conque hay otra vida más
y otro mundo que el de aquí?
¿Conque es verdad, ¡ay de mí!,
lo que no creí jamás?
¡Fatal verdad que me hiela
la sangre en el corazón!
Verdad que mi perdición
solamente me revela.
¿Y ese reló?
ESTATUA. Es la medida
de tu tiempo.
D. JUAN. ¡Expira ya!
ESTATUA. Sí; en cada grano se va
un instante de tu vida.
D. JUAN. ¿Y esos me quedan no más?
ESTATUA. Sí.
D. JUAN. ¡Injusto Dios! Tu poder
me haces ahora conocer,
cuando tiempo no me das
de arrepentirme.
ESTATUA. Don Juan,
un punto de contrición
da a un alma la salvación
y ese punto aún te le dan.
D. JUAN. ¡Imposible! ¡En un momento
borrar treinta años malditos
de crímenes y delitos!
ESTATUA. Aprovéchale con tiento,
(Tocan a muerto.)
porque el plazo va a expirar,
y las campanas doblando
por ti están, y están cavando
la fosa en que te han de echar.
(Se oye a lo lejos el oficio de difuntos.)
D. JUAN. ¿Conque por mí doblan?
ESTATUA. Sí.
D. JUAN. ¿Y esos cantos funerales?
ESTATUA. Los salmos penitenciales,
que están cantando por ti.
(Se ve pasar por la izquierda luz de hachones, y rezan dentro.)
D. JUAN. ¿Y aquel entierro que pasa?
ESTATUA. Es el tuyo.
D. JUAN. ¡Muerto yo!
ESTATUA. El capitán te mató
a la puerta de tu casa.
D. JUAN. Tarde la luz de la fe
penetra en mi corazón,
pues crímenes mi razón
a su luz tan sólo ve.
Los ve... con horrible afán
porque al ver su multitud
ve a Dios en la plenitud
de su ira contra don Juan.
¡Ah! Por doquiera que fui
la razón atropellé,
la virtud escarnecí
y a la justicia burlé,
y emponzoñé cuanto vi.
Yo a las cabañas bajé
y a los palacios subí,
y los claustros escalé;
y pues tal mi vida fue,
no, no hay perdón para mí.
¡Mas ahí estáis todavía
(A los fantasmas.)
con quietud tan pertinaz!
Dejadme morir en paz
a solas con mi agonía.
Mas con esta horrenda calma,
¿qué me auguráis, sombras fieras?
¿Qué esperan de mí?
(A la estatua de DON GONZALO.)
ESTATUA. Que mueras
para llevarse tu alma.
Y adiós, don Juan; ya tu vida
toca a su fin, y pues vano
todo fue, dame la mano
en señal de despedida.
D. JUAN. ¿Muéstrasme ahora amistad?
ESTATUA. Sí: que injusto fui contigo,
y Dios me manda tu amigo
volver a la eternidad.
D. JUAN. Toma, pues.
ESTATUA. Ahora, don Juan,
pues desperdicias también
el momento que te dan,
conmigo al infierno ven.
D. JUAN. ¡Aparta, piedra fingida!
Suelta, suéltame esa mano,
que aún queda el último grano
en el reloj de mi vida.
Suéltala, que si es verdad
que un punto de contrición
da a un alma la salvación
de toda una eternidad,
yo, Santo Dios, creo en Ti:
si es mi maldad inaudita,
tu piedad es infinita...
¡Señor, ten piedad de mí!
ESTATUA. Ya es tarde.





1.)  Estructura externa.
2.)  Estructura interna.
3.)  Temas.
4.)  Resumen.
5.)  Análisis y comentario de las principales figuras literarias.
6.)  Características de la literatura del teatro romántico presentes en el fragmento.
7.)  Lista de palabras desconocidas con su significado.

























1.         ESTRUCTURA EXTERNA.
El fragmento en verso pertenece al tercer acto de la segunda parte de Don Juan Tenorio de José Zorrilla. Estamos prácticamente en los últimos instantes de la obra. Se trata de un diálogo teatral en el que cada intervención está precedida del nombre del personaje. Además, encontramos breves acotaciones descriptivas, como la del verso 16: Mirando los espectros.
Desde el punto de vista métrico, todos los versos son octosílabos, por tanto de arte menor. Se agrupan formando redondillas; es decir, la rima presenta la siguiente estructura: abba, cddc,…

2.    ESTURCTURA INTERNA.
El extenso diálogo entre la estatua de don Gonzalo, padre de doña Inés, y don Juan aborda diferentes temas que señalamos a continuación.
La primera parte la podríamos situar desde el verso 1 al 29. En estos versos don Juan constata que no es la una alucinación la presencia real de la estatua y los espectros vivientes que representan las personas a las que mató.
La segunda parte, de los versos 30 al 45, se centra en la cena que le ofrece la estatua a don Juan, en correspondencia a una invitación análoga anterior del galán. Las viandas serán fuego y ceniza.
La tercera parte, del verso 46 al 54, es la constatación por parte de don  Juan de que hay un más allá después de esta vida.
En la cuarta parte, del verso 55 al 65, don Juan se percata de la presencia de un reloj de arena que marca el poco tiempo que le queda de vida.
La quinta parte es la más importante del fragmento. Comprende los versos desde el 66 al final: en el poco tiempo que le queda de vida, (ve pasar su propio entierro) el protagonista aún se puede arrepentir de todo el mal que ha causado, pero es tanto, que duda que Dios se apiade de él. Viendo la estatua que no es capaz de arrepentirse, se dispone a arrastrarlo al infierno, pero en el último instante reacciona y se arrepiente.

2.         TEMAS.
El tema fundamental es el arrepentimiento de don Juan en el último instante de su vida de todos sus pecados.

4. RESUMEN.
Don Juan se encuentra en un cementerio junto a una estatua y una serie de espectros, por lo cual cree que sueña. Mas la estatua le explica que no es así, sino que se está muriendo. Además, la estatura le invita a una comida compuesta por ceniza y fuego, que son los elementos en los se convertirá muy pronto don Juan. Lo de la ceniza lo comprende, pero no lo del fuego. La estatua le explica que el fuego es el infierno donde arderá eternamente si no se arrepiente, porque el tiempo que le queda de vida es muy poco. Don Juan duda de que Dios lo perdone. En ese instante ven pasar un entierro y oyen cánticos fúnebres y doblar las campanas, que la estatua le dice que son en su honor. Don Juan repasa todo lo malo de su vida y no cree posible ser digno de la clemencia divina. Mientras tanto los espectros esperan a que se muera para llevárselo. El instante final se acerca y la estatua tiende la mano para despedirse de don Juan y llevárselo a los infiernos. Desesperado el galán reacciona y se arrepiente.

5. ANÁLISIS Y COMENTARIO DE LAS PRINCIPALES FIGURAS LITERARIAS.

FIGURA
Versos
CITA
EXPLICACIÓN
Apóstrofes
116
¿qué me auguráis, sombras fieras?
Formas apelativas para señalar los receptores a los que se dirige el discurso.
134
¡Aparta, piedra fingida!
143
Yo, Santo Dios, creo en Ti:
Polípote[1]
19 y20
…el valor no me falta,
Me va faltando el sentido
Se repite una palabra clave en el desarrollo temático con variación de morfemas pero sin alterar el lexema.
26 y 27
…que doña Inés te avisó,
lo que te he avisado yo,…
Elipsis
89
¡Muerto yo!
Se suprime el verbo estoy. La supresión de palabras en estos momentos clave de la obra acrecienta la brevedad de los momentos que le quedan de vida; por otra parte, la seriedad del asunto.
Anáfora
46…
¿Conque hay…
¿Conque es verdad…
Repetición de la misma conjunción consecutiva con la que se introduce estos dos versos.
Epíteto
45
Tu desenfreno ciego
Se resalta una característica propia del sustantivo: el desenfreno no atiende a razones.
Hipérbaton
17 y 18
Pavor jamás conocido
El alma fiera me asalta
“Pavor conocido jamás me asalta el alma”
8 y 9
y para hacerte eres hombre
plato con sus calaveras?
“Eres hombre para hacerte plato con sus calaveras” Seguramente buscando la rima.
94 y 95
…pues crímenes mi razón
a su luz tan sólo ve…
“Mi razón tan sólo ve a su luz crímenes”
Paralelismo
35
Aquí fuego, allí ceniza.
Repetición de la misma estructura sintáctica. También elipsis: se suprime el verbo Te espera. La supresión del verbo produce la sensación de que no queda tiempo y se ahorran hasta palabras.
101…
¡Ah! Por doquiera que fui
la razón atropellé,
la virtud escarnecí
y a la justicia burlé,
y emponzoñé cuanto vi.

Polisíndeton
106…
Yo a las cabañas bajé
y a los palacios subí,
y los claustros escalé;
y pues tal mi vida fue,
Con el uso no obligado de la conjunción y delante de cada uno de los miembros de esta pequeña enumeración, don Juan pondera todo el mal hecho en su vida, que difícilmente Dios perdonará.
Enumeración.
40
Cual los que ves en redor
en eso para el valor,
la juventud y el poder.
Enumeración de lo más estimado en la vida.
Metáforas
50/51
¡Fatal verdad que me hiela
la sangre en el corazón!
Es una vedad que le paraliza a todo él, por lo cual también podemos considerar “corazón” como sinécdoque al referirse no solo a ese órgano, sino a toda su persona.
92
Tarde la luz de la fe
penetra en mi corazón,…
La verdad de que hay otra vida (la fe) se identifica con la claridad de la luz.
137
…aún queda el último grano
en el reloj de mi vida
Aún le queda un hálito de vida.
Personificación
11 y 12
¿el corazón
te desmaya?
Se refiere al corazón como si no formara parte de todo el cuerpo y fuera el que causara el desmayo.


6. CARACTERÍSTICAS DE LA LITERATURA DEL TEATRO ROMÁNTICO PRESENTES EN EL FRAGMENTO.
El personaje de don Juan es prototípico del romanticismo: libre, valiente, sin prejuicios, transgresor de las normas morales y sociales, provocador… Sin embargo, es un héroe cristiano en el que al final la fe en un Dios eterno se acaba imponiendo. Pero en este proceso no solo interviene el protagonista. Es su amada doña Inés, que había condicionado su salvación eterna a la de su amado, la que lo salvará para permanecer eternamente unidos. Es el amor más allá de la muerte, tema barroco y también romántico.
La ambientación también es del gusto romántico. La acción se desarrolla en las dos partes por la noche. Aunque es en la segunda parte donde el gusto por lo tétrico y lúgubre se hace más presente con la aparición de espectros en un cementerio; también en la primera hay una escenificación querida por los románticos, que exaltaban lo popular: las escenas de la taberna de Buttarelli las podemos casi considerar un cuadro de costumbres.
En cuanto a la época en la que se sitúan los hechos, hemos de señalar que la acción se desarrolla en los últimos años del reinado de Carlos V, en el siglo XVI. Normalmente los románticos no ambientaban sus obras dramáticas ni narrativas en su presente, que detestaban; es una forma de evasión. Hay un momento en la obra en la que se dice que hay atracado en la ribera del río Guadalquivir, al lado de una quinta propiedad de don Juan, un bergantín dispuesto para dirigirse a Italia, lugar donde el protagonista había cometido sus fechorías. El sur de Italia era en esos momentos una colonia de España.
El estilo es grandilocuente y vehemente con muchas oraciones exclamativas, propio del romanticismo clásico.




[1]Lapolípote o políptoton es una figura literaria que consiste en utilizar varias formas de la misma palabra cambiando sus morfemas flexivos.Se trata de una de las figuras de repetición.