viernes, 9 de febrero de 2018

Comentario de texto de un fragmento del capítulo X de El 19 de Marzo y el 2 de Mayo de Benito Pérez Galdós


-Estoy loco, Gabrielillo, ¿qué pasa, qué ocurre? ¿Oyes las campanas de la parroquia? Por los mártires de Alcalá juro... no, jurar no, que es pecado... prometo que Santurrias me las ha de pagar todas juntas. ¿Pero has visto cómo se burla de mí ese condenado? No es él el que toca, que si fuera... Mira, estaba yo descabezando el primer sueño cuando me hizo saltar de la cama el ruido de las campanas. ¡Dios mío, qué algazara! Plin, plan, plin, plan... parecía que el cielo se venía abajo. Lleno de indignación subí a la torre, pero Santurrias no estaba, y en su lugar sus cuatro hijos tocaban las campanas. Tal era mi cólera, que resolví mostrar la mayor energía y les dije: «Pillos, granujas, váyanse de aquí noramala»; pero ellos se rieron de mí y siguieron tocando... plin, plan, plin, plan... ¡Si hubieras visto a los cuatro condenados muchachos, con qué alegría, con qué frenesí tiraban de las cuerdas!... ¡Malditos sean!... Pues uno de ellos, el mayor, es listillo y muy mono... y ayuda a misa como un zarapico. Pero me dio tal enfado, que les mandé salir de la torre. ¿Tú me obedeciste?, pues ellos tampoco; el más chico me dijo: «Pare Gorio jue a matal a Godoy y nos puso a que tocálamosfuelte, fuelte». Desde las once hasta ahora no han cesado ni un momento. ¿Pero dime, qué ocurre en el pueblo? He visto el resplandor de una llamarada, he sentido gritos. La tía Gila fue por orden mía a ver lo que pasaba, y volvió horrorizada, diciendo que estaban quemando todo el Palacio Real de punta a punta, y los jardines, y el Tajo y la cascada. Cuéntame, hijito, que estoy sin sosiego.
Contele lo que había pasado en casa del Príncipe su amigo.
-Pero a estas horas habrán salido las tropas para castigar a esa vil plebe -me dijo.
-¡Quia! ¡Si entre la multitud había muchos soldados! La tropa debe de estar sobornada.
-Pero a estas horas el Príncipe ha de estar tomando sus disposiciones para arreglarlo todo... porque él no es hombre que se anda con chiquitas, y si les sienta la mano... Cuánto deploro no haber podido advertirle ayer lo que se preparaba. Ya ves, hubiéramos podido evitar ese tumulto. ¡Miserable de mí!... Yo, yo tengo la culpa de lo que está pasando. Si no fuera por este genio corto que Dios me ha dado...
-El Príncipe ha huido, y debe estar a estas horas muy lejos de Aranjuez.
-¡Que ha huido! No puede ser, no puede ser -exclamó con cierta enajenación-. Gabriel: ¿para qué mientes? ¿O eres tú también de los que creen las majaderías y simplezas de Santurrias?


1. Estructura externa. Fragmento en prosa del capítulo X de la novela 19 de marzo y 2 de mayo, perteneciente a la primera serie de los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós. El fragmento es sobre todo un diálogo en estilo directo entre don Celestino y Gabriel. En menor medida, hay, además, como es lógico en una novela, partes narrativas, como, por ejemplo, en la línea 18: Contele lo que había pasado en casa del Príncipe su amigo.

2. Estructura interna. Podemos dividir, según el contenido de la conversación de los dos personajes, el fragmento en dos partes.
La primera, de la línea 1 a la 17, es la intervención del sacerdote para contarle a Gabriel cómo los hijos del sacristán de su parroquia le habían despertado la noche anterior al estar toda ella tocando las campanas por orden de su padre, con el propósito de animar a los vecinos que asaltaran el palacio real.
La segunda parte, desde la línea 18 hasta el final, es Gabriel quien le pone al corriente de los disturbios que se están produciendo en la localidad. Así le describe el asalto al palacio de Godoy y de cómo éste había huido. El sacerdote no acaba de comprender todo lo que está pasando.

3. Tema. Incredulidad de don Celestino al saber por boca de Gabriel los disturbios que se están produciendo en Aranjuez.

4. Resumen. Don Celestino cuenta a Gabriel la sorpresa que se llevó la noche anterior cuando se despertó al oír tocar las campanas de su iglesia. Subió a la torre a ver qué sucedía y descubrió a los hijos del sacristán, llamado Santurrias, volteando las campanas. Cuando les ordenó que cesaran de tocar, no le hicieron caso, porque su padre les había mandado que no pararan, mientras él participaba en la revuelta callejera para matar a Godoy. Esos desórdenes fueron confirmados esa misma noche por una emisaria del sacerdote que le dijo que el palacio real ardía. Por su parte, Gabriel le puntualiza esos desórdenes aclarando que el palacio que el populacho ha asaltado es el palacio de Godoy, y que éste ha desaparecido. Don Celestino se lamenta de no haber comunicado en la entrevista mantenida con el Príncipe de la Paz, Godoy, las murmuraciones de revuelta existentes para haberlo prevenido.

5. Características literarias y culturales propias de la novela realista presentes en este fragmento.
El asunto de la narración es actual para el novelista. Bien es verdad que son hechos, el levantamiento popular contra Godoy, preámbulo del inicio de la Guerra de la Independencia, que él no conoció personalmente, pero que sí oyó contar a su padre, militar que participó en ese conflicto. Sabemos que una de las características literarias de los realistas es ambientar sus historias en el presente en el que viven. Además, son rigurosos en el tratamiento de los hechos narrados, por lo cual no nos debe extrañar que Benito Pérez Galdós se informara a conciencia en las revueltas que narra en esta novela.
Otra característica de la novela es que el protagonista es representativo de la sociedad en la que vive y, además, vive conflictos personales. Gabriel, el adolescente protagonista, va a participar en los principales hechos históricos que se narran en la primera serie de los Episodios Nacionales de Galdós. Y, también, luchará para conseguir el amor de Inés.
Otra característica es que los diálogos de los personajes reproducen su índole social. Don Celestino habla como un cura; pero, en el fragmento, donde mejor se aprecia es en las respuestas que los hijos de Santurrias dan al sacerdote cuando éste les ordena que cesen de tocar las campanas: «Pare Gorio jue a matal a Godoy y nos puso a que tocálamosfuelte, fuelte», en las líneas 12 y 13.


6. Comentario de las principales figuras literarias del texto.
FIGURA
LÍNEA
CITA
COMENTARIO
Onomatopeya
5
Plin, plan, plin, plan...
Se reproduce el sonido del toque de campanas
Repeticiones
27
No puede ser, no puede ser
La repetición acrecienta la sensación de incredulidad.
24
Yo, yo tengo la culpa…
La repetición pondera aún más la culpabilidad que siente don Celestino.
Paralelismo
9
con qué alegría, con qué frenesí tiraban de las cuerdas!
Repetición de la misma estructura sintáctica. Se consigue ritmo y se pondera la acción entusiasta de tocar las campanas por parte de los niños.
Asíndeton y enumeración
14
He visto el resplandor de una llamarada, he sentido gritos.
Ausencia de nexo entre las dos únicas partes de la pequeña enumeración produce el efecto de que los disturbios mencionados no tengan fin.
Polisíndeton
16
diciendo que estaban quemando todo el Palacio Real de punta a punta, y los jardines, y el Tajo y la cascada.
Con la presencia innecesaria de las distintas conjunciones se pondera la descripción de cada uno de los desórdenes enumerados.
Símil
11
y ayuda a misa como un zarapico
Compara la actuación como monaguillo del chico a la del pájaro.
Hipérbole
5
parecía que el cielo se venía abajo.
Exageración. Es una expresión coloquial.
Metáfora
22
Y si les sienta la mano
El término metafórico o imagen sentar la mano, equivale al término real reprimir por la fuerza.






Comentario de texto de un fragmento de Réquiem por un campesino español / R. J. Sender.



Desde la sacristía, mosén Millán recordaba la horrible confusión de aquellos días, y se sentía atribulado y confuso. Disparos por la noche, sangre, malas pasiones, habladurías, procacidades de aquella gente forastera, que, sin embargo, parecía educada. Y don Valeriano se lamentaba de lo que sucedía y al mismo tiempo empujaba a los señoritos de la ciudad a matar más gente. Pensaba el cura en Paco. Su padre estaba en aquellos días en casa. Cástulo Pérez lo había garantizado diciendo que era trigo limpio. Los otros ricos no se atrevían a hacer nada contra él esperando echarle mano al hijo.
Nadie más que el padre de Paco sabía dónde su hijo estaba. Mosén Millán fue a su casa.
-Lo que está sucediendo en el pueblo -dijo- es horrible y no tiene nombre.
El padre de Paco lo escuchaba sin responder, un poco pálido. El cura siguió hablando. Vio ir y venir a la joven esposa como una sombra, sin reír ni llorar. Nadie lloraba y nadie reía en el pueblo. Mosén Millán pensaba que sin risa y sin llanto la vida podía ser horrible como una pesadilla.

Por uno de esos movimientos en los que la amistad tiene a veces necesidad de mostrarse meritoria, mosén Millán dio la impresión de que sabía dónde estaba escondido Paco. Dando a entender que lo sabía, el padre y la esposa tenían que agradecerle su silencio. No dijo el cura concretamente que lo supiera, pero lo dejó entender. La ironía de la vida quiso que el padre de Paco cayera en aquella trampa. Miró al cura pensando precisamente lo que mosén Millán quería que pensara: «Si lo sabe, y no ha ido con el soplo, es un hombre honrado y enterizo». Esta reflexión le hizo sentirse mejor.

CONTEXTO HISTÓRICO-LITERARIO DEL AUTOR, LA OBRA Y EL FRAGMENTO DE LA CASA DE RÉQUIEM DE RAMÓN J. SENDER. (Breve caracterización de la época y movimiento a que pertenece. Lugar que ocupa la obra en el género y en la trayectoria del autor. Lugar que ocupa el fragmento en ella).
[Contexto histórico] Ramón J. Sender nace en 1901. El novelista vive en primera persona la dictadura de Primo de Rivera, años en los que, para imponer el orden social, los militares, con el beneplácito de Alfonso XIII, toman el poder. Sin embargo, su éxito como gobernantes se reduce a controlar militarmente el Norte de África. El fracaso de Primo de Rivera se produce cuando el rey se va de España y se proclama la Segunda República, desde 1932 a 1936. En los primeros años se acometieron grandes reformas sociales que no continuaron en los años siguientes (Bienio Negro) por la presión de los conservadores y la desunión de los grupos liberales. Cuando el Frente Popular gana las elecciones de 1936, hay una separación absoluta entre la España conservadora y la liberal. En este clima hay un golpe militar encabezado por las tropas africanas del general Franco. A Sender le afectan personalmente estos sucesos, pues en estos primeros momentos del estallido bélico, en julio de 1936, cuando veraneaba con su mujer y sus hijos en San Rafael (Segovia), ésta cayó prisionera en manos de militares sublevados y fue fusilada sin juicio en octubre de 1936. Cuatro meses antes un hermano del novelista había sido fusilado por los mismos. Sender pasó a las filas republicanas y, una vez vencida la República, hubo de salir de España.
[Contexto literario] La narrativa de los años treinta, como la poesía, había tendido hacia la rehumanización y el compromiso social tras abandonar la deshumanización de los años veinte que se preocupaba por las formas. En este compromiso social de los escritores, propio del Realismo social de los años cincuenta, se encuentra la literatura de R.J. Sender. Además, él, junto a más de trescientos mil españoles, abandonó España, para evitar verse en la cárcel o ante un pelotón de fusilamiento. Unos murieron en el exilio, como Sender, otros regresaron a España después de la muerte de Franco. A partir de 1960, la literatura en el exilio va extinguiéndose.
Es difícil hablar de unos rasgos comunes entre estos escritores del exilio por la lejanía de los países donde residieron y por la diferente concepción de la literatura que tenían antes de exiliarse. A pesar de ello, se puede hablar de unos rasgos comunes: el conservadurismo formal y la temática relacionada con la guerra es diferente a la que se sigue en España.
[El autor y su obra] Esta novela mezcla la ficción con los sucesos reales o históricos. Esta forma de creación quizá tenga que ver con su profesión de periodista ejercida en su juventud. Este acercamiento a hechos concretos, muchos de ellos relacionados con cuestiones sociales o políticas, ha sido habitual en la producción narrativa de Sender, ya que casi en todas las obras intenta novelar hechos concretos: así su obra más ambiciosa, los nueve tomos de la Crónica del alba, escritos entre 1942 y 1966, Sender evocó su propia juventud y adolescencia para hacer un testimonio de las circunstancias históricas de esa época; la novela El rey y la reina (1949) y Los cinco libros de Ariadna, (1957) están ambientadas en la guerra civil española, al igual que la obra analizada. 

TEMA O TEMAS DEL FRAGMENTO EN RELACIÓN CON LOS TEMAS DE LA OBRA.

El tema fundamental del fragmento son los recuerdos de Mosén Millán centrados en la violencia acaecida en su pueblo al comienzo de la guerra civil y en la visita que realizó a la familia de Paco cuando éste se había escondido.
En este breve fragmento de la obra podemos ver dos temas recurrentes en la novela.
La violencia es uno de los temas fundamentales del fragmento y de la obra, sobre todo a partir del estallido de la Guerra Civil, cuando llegan los falangistas de la ciudad, momento que rememora mosén Millán. Previamente a este episodio, cuando los vecinos se sublevan contra el duque para no pagarle los arriendos de los pastos mientras no se resolviera el litigio en los tribunales y se enfrentan a los guardianes, lo hacen con argumentos –les prometen ser los encargados de los canales de riego y de una subida de sueldo- frente a la defensa de la propiedad privada que los vigilantes realizan armados con carabinas.
Esa violencia está ligada a la revancha propiciada por don Valeriano, que acuciaba a los señoritos de la ciudad a matar a más personas. Pero en otros casos, es una sed de violencia innecesaria y gratuita, como cuando ametrallan el carasol donde se reúnen las mujeres a coser y a hablar de sus cosas.
El estudio de la condición humana, sobre todo en sus manifestaciones más absurdas, es también una preocupación del autor que podemos ver reflejada en el fragmento que se comenta. En este episodio se pone de manifiesto la vanidad absurda del religioso. Sin unas razones claras, con su actitud, da a entender al padre de Paco que sabe y calla el lugar don su hijo está escondido. La muestra evidente de esta actitud pueril es que el mismo mosén Millán, cuando el padre haga mención del lugar exacto donde se oculta, se arrepiente de saberlo. Por vanidad absurda termina cargando con un conocimiento –saber el escondite de Paco- que no sabrá administrar. Esto teniendo en cuenta que es un sacerdote y que tiene el deber de guardar el secreto de confesión. La falta que comete le atormentará toda la vida: no solo no fue capaz de librar de la muerte a su feligrés, sino que reveló un secreto más solemne que si se hubiera sido hecho en un confesionario, más cuando el pobre Paco, como acto de contrición, antes de ser fusilado, se arrepiente de sus pecados delante de Mosén Millán.
ANÁLISIS Y COMENTARIO DEL LENGUAJE Y EL ESTILO DEL FRAGMENTO EN RELACIÓN CON LA OBRA A LA QUE PERTENECE. (Concepción del autor del género literario, lenguaje que configura el estilo de la obra)
(Concepción del autor del género literario) Esta novela mezcla la ficción con sucesos reales o históricos, algo que ha sido habitual en la producción narrativa de Sender, ya que casi todas las obras intentan novelar hechos concretos: así su obra más ambiciosa, los nueve tomos de la Crónica del alba, escritos entre 1942 y 1966, Sender evocó su propia juventud y adolescencia para hacer un testimonio de las circunstancias históricas de esa época.
Otra característica de su novela es su simbolismo y la intencionalidad política de denuncia. El título de “Réquiem por un campesino español” resalta la intención política. Según palabras del propio autor, los sublevados lo único que hicieron fue defender los derechos feudales de una tradición ya olvidada en el resto del mundo. En la novela, el duque representa la aristocracia terrateniente de la época, que se apoya en don Valeriano (el cacique) que era su administrador. Se resistían a cualquier intento de cambio, contando con el apoyo de la Iglesia.
Hablando de los postulados del Realismo Social propios de la literatura de los años cincuenta, la novela pretende reflejar una situación concreta, que el autor cree injusta, para denunciarla. Junto a esta intención social y política, podemos hablar de intención moral. A Mosén Millán lo abate su sentido de culpabilidad. Acepta resignadamente el estado de la sociedad, por más que se le rebele injusto pensando que si Dios lo permite, es por algo.
(Estilo) En cuanto al estilo, podemos decir que se mezcla narración con pocas descripciones y diálogos no muy extensos.
En la narración predominan los perfectos simples y compuestos y pluscuamperfectos con los que se relatan hechos concretos del pasado ya acabados, que dan un ritmo más o menos rápido según la parte de la novela. En el fragmento podemos ver cómo de manera esquemática se cuentan todos los disturbios de esos días en la línea 2: Disparos por la noche, sangre, malas pasiones, habladurías, procacidades de aquella gente forastera… Las oraciones son breves, muchas de ellas, oraciones simples, sobre todo en esta segunda parte en la que los hechos se relatan rápidamente. Una muestra de este estilo de frase corta la podemos ver en las líneas 4, 5 y 6: Pensaba el cura en Paco. Su padre estaba en aquellos días en casa. Cástulo Pérez lo había garantizado diciendo que era trigo limpio. Los otros ricos no se atrevían a hacer nada contra él esperando echarle mano al hijo.
Las descripciones no son abundantes y las que aparecen son escuetas. La descripción de lugares o de personajes no es muy precisa y se realiza con unos pocos adjetivos. Los verbos están en pretérito imperfecto resaltando la duración en el tiempo, como en la línea 9: El padre de Paco lo escuchaba sin responder, un poco pálido.
Los diálogos son muy cortos. En las secuencias del presente el cura solo pregunta al monaguillo. A los ricos del pueblo, los escucha pero no los contesta. En el pasado, los diálogos son más realistas. En todo caso, los diálogos en estilo directo son pocos; alguna intervención suelta de un personaje, como, por ejemplo, en la línea 8: -Lo que está sucediendo en el pueblo -dijo- es horrible y no tiene nombre. Los verbos introductorios van solos, sin apostillas relativas a la actitud del personaje: dijo. El estilo directo no solo se utiliza en los diálogos, sino para reproducir los pensamientos de los personajes, con una actitud propia del narrador externo omnisciente; así lo apreciamos en la línea 16: Miró al cura pensando precisamente lo que mosén Millán quería que pensara: «Si lo sabe, y no ha ido con el soplo, es un hombre honrado y enterizo». 
No hay alardes retóricos en este estilo sobrio y preciso. Como mucho encontramos algún símil en descripciones con el objetivo de caracterizar; por ejemplo, en las líneas 9 y 10: Vio ir y venir a la joven esposa como una sombra, sin reír ni llorar… Mosén Millán pensaba que sin risa y sin llanto la vida podía ser horrible como una pesadilla.
Abunda el léxico religioso y campesino. Son frecuentes los coloquialismos, las frases hechas, refranes..., como, por ejemplo, la expresión utilizada en la línea 6: Cástulo Pérez lo había garantizado diciendo que era trigo limpio. Los otros ricos no se atrevían a hacer nada contra él esperando echarle mano al hijo. O, al final del texto en la línea 15: La ironía de la vida quiso que el padre de Paco cayera en aquella trampa. También en la expresión de la línea 17: no ha ido con el soplo.
En conclusión, su estilo es conciso, sencillo, natural, ...

COMENTARIO DE LA ESTRUCTURA EXTERNA E INTERNA DE LA OBRA Y LOCALIZACIÓN DEL FRAGMENTO. (Partes de que consta, sentido y relevancia de cada una de ellas y contextualización del fragmento en la obra).
La novela no está dividida en capítulos, sino en secuencias que se corresponden con las distintas etapas de la vida de Paco.
La estructura interna es circular, porque empieza y acaba en el mismo punto. Mosén Millán aparece vestido para ofrecer la misa de réquiem por Paco, muerto hace un año. En media hora que está en la sacristía, al hilo de la llegada de tres personajes, Mosén Millán va repasando la biografía de Paco desde que lo bautizó hasta que lo confesó antes de morir. Paralelamente a estos recuerdos del sacerdote, el monaguillo canta un romance sobre Paco, con una función semejante a la del coro de la tragedia griega; en este romance se cuenta la muerte del protagonista.
La novela está estructurada en dos grandes secuencias temporales: la del presente, que desarrolla una acción interna (el conflicto de Mosén Millán con su conciencia) y la del pasado, que reconstruye la vida de Paco y pone de manifiesto las injusticias y crímenes cometidos cuando estalla la guerra civil española.
La secuencia del presente se desarrolla en la sacristía de la iglesia durante media hora, que es el tiempo que transcurre entre el primer toque de campanas hasta el comienzo de la misa. Mosén Millán realiza un examen de conciencia mientras espera a que aparezcan los familiares y los amigos de Paco.
Los protagonistas son Mosén Millán (y el monaguillo) y otros tres personajes más: don Valeriano, don Cástulo y don Gumersindo. Además, aparece al final el potro de Paco, que es su símbolo. No aparecen familiares ni amigos de Paco.
Las secuencias del pasado están protagonizadas por Paco el del Molino, el representante de los campesinos españoles de la época, desde que nace hasta que muere con 25 años y se cuenta su vida. Mosén Millán y sus recuerdos determinan los altos en el tiempo y en el espacio. La fusión de los dos planos (presente y pasado) se realiza a través del verbo “recordar” o de sus sinónimos, que sirven para pasar del presente (en la iglesia) al pasado (que relata la vida de Paco).
Esta parte se organiza en ocho secuencias repartidas en dos partes:
La primera parte corresponde con la infancia y la adolescencia de Paco (15 años); se narra con detalle. Dominan los motivos ambientales de un costumbrismo rural alegre y feliz, en el que las celebraciones profanas y religiosas se van alternando. Algunas situaciones crudas ponen en cuestión la felicidad un poco idealizada de esta comunidad. Muchas de estas celebraciones son religiosas (bautizo, comunión, confirmación, semana santa). El carácter primitivo y semipagano de estas celebraciones religiosas queda resaltado por la presencia de elementos supersticiosos y misteriosos que se superponen a los elementos cristianos.
La quinta secuencia es de transición: contiene elementos de las dos partes. Abarca unos cinco años (el noviazgo y la boda).
La segunda parte la componen las tres últimas secuencias (regreso del viaje de novios). En este momento la cronología se hace mucho más precisa (abril 1931, verano). El ritmo cada vez es más rápido, hasta precipitarse al final. Domina el trasfondo histórico. La sexta secuencia relata los cinco años de la 2ª República. La séptima, la semana entre el levantamiento del 18 de julio y la denuncia de Mosén Millán. La octava relata el rendimiento y la muerte de Paco.
La narración alternativa de estas secuencias tiene como efecto el asegurar la continuidad de la experiencia traumática del pasado en el presente. La guerra ha terminado, pero sus efectos continúan en el presente incluso para los vencedores, todos dispuestos a redimir su papel poco ejemplificante.

(Contextualización del fragmento) El fragmento hay que situarlo en las secuencias del pasado de la novela, en la segunda parte y próxima al desenlace. Don Valeriano y don Gumersindo han regresado al pueblo y se les ve muy seguros de sí mismos. A los pocos días, llegaron unos señoritos de la ciudad que instauraron un clima de violencia asesinando y propinando palizas a ciertos vecinos que estaban en contra del rey. Estas mismas personas otorgan al duque, con pleno derecho, la propiedad de los montes donde pastaba el ganado de varios pueblos. En esta tesitura, Paco el del Molino se ha escondido. Por un afán absurdo y sin una razón de peso, Mosén Millán visita a su familia y acaba por saber el paradero donde se oculta. El cura, por una parte, se arrepiente de tener esa información; pero, por otra, le gusta presumir o dejar que los demás crean que él sabe ese secreto. Al final, presionado por don Valeriano y, sobre todo, por el centurión, acabará por revelar el escondite. Además, cuando el prófugo presente oposición a su captura, mediará para que se rinda pensando que va a tener un juicio justo. Craso error, porque esa misma noche será fusilado.

lunes, 22 de enero de 2018

Comentario de texto de El segundo sexo/ Simone de Beauvoir

El segundo sexo/ Simone de Beauvoir (Curso 2017/2018)

Para probar la inferioridad de la mujer, los antifeministas han apelado no sólo a la religión, la filosofía y la teología, como antes, sino también a la ciencia: biología, psicología experimental, etc. A lo sumo, consentían en aceptar al otro sexo «la igualdad en la diferencia». Esta fórmula, que ha hecho fortuna, es muy significativa. Es exactamente la que utilizan, a propósito de los negros de América, las leyes Jim Crown[1]; pero esa segregación pretendidamente igualitaria sólo ha servido para introducir las discriminaciones más extremas. Esa coincidencia no es nada casual; ya se trate de una raza, de una casta, de una clase o de un sexo reducido a una condición inferior, los procesos de justificación son los mismos. «El eterno femenino» es el homólogo del «alma negra» y del «carácter judío». Por otra parte, el problema judío, en su conjunto, es muy distinto de los otros dos. Para el antisemita, el judío no es tanto un inferior como un enemigo, y no le reconoce ningún lugar propio en este mundo; más bien desea aniquilarlo. Pero hay analogías profundas entre la situación de las mujeres y la de los negros; unas y otros se emancipan hoy día de un mismo paternalismo, y la casta que ha sido dueña quiere mantenerlos en «su lugar», es decir en el lugar que ha elegido para ellos; en los dos casos se explaya en elogios más o menos sinceros acerca de las virtudes del «buen negro», del alma inconsciente, infantil y riente del negro resignado, y de la mujer «verdaderamente mujer», es decir, frívola, pueril e irresponsable, la mujer sometida al hombre. En los dos casos extrae argumentos del estado de hecho que ha creado. Se conoce la salida de Bernard Shaw: “el norteamericano blanco -ha dicho, en síntesis— relega al negro al grado de lustrabotas y deduce de ello que sólo sirve para ser un lustrabotas”. Este mismo círculo vicioso se encuentra en todas las circunstancias análogas: cuando se mantiene a un individuo o grupo de individuos en situación de inferioridad, es un hecho que es inferior, pero habría que ponerse de acuerdo acerca del alcance de la palabra ser; la mala fama consiste en darle un valor sustancial cuando tiene el sentido dinámico hegeliano: ser es haber devenido, es haber sido hecho tal cual se manifiesta; sí, las mujeres, en conjunto, son hoy día inferiores a los hombres, es decir, que su situación les abre menos posibilidades: el problema consiste en saber si ese estado de cosas debe perpetuarse.
Muchos hombres lo desean; no todos se han despojado aún de su actitud. La burguesía conservadora sigue viendo en la emancipación de la mujer un peligro que amenaza su moral y sus intereses. Ciertos machos temen la competencia femenina.
[Simone de Beauvoir: El segundo sexo (1949)]

ESQUEMA. En el desarrollo del esquema se analiza también la estructura interna, por eso la distribución del contenido señalando las líneas, y las partes del texto argumentativo.

A-Introducción: en la línea 1/3 en la que rápidamente se plantea el tema del que se habla; es decir, la desigualdad o diferencia entre hombres y mujeres.
B-Cuerpo argumentativo: desde 1/28
1. Tesis contraria, la de los antifeministas: la mujer es inferior. (1)
1.1. Se basan en argumentos científicos, filosóficos… (2-3)
1.2. Pequeña concesión a los feministas: aceptan a las mujeres como iguales en cuanto a los derechos, pero siguen pensando que son diferentes. (3-4)

2. Contraargumentos a modo de refutación de la tesis de los antifeministas. (6)
2.1. La premisa de “la igualdad en la diferencia” ha creado discriminaciones entre los negros, hecho constatable. (4-7)
2.2. La situación de la mujer es similar a la de los negros y judíos (Analogía) (7-9)
2.2. 1. Ambos luchan por su emancipación. (12-18)
2.2.2. A los negros y a las mujeres se les elogia su “naturaleza”; es decir, se valora la espontaneidad del “alma negra” y el “eterno femenino”, o se valora a la mujer “verdaderamente mujer”; esto es, se resalta la frivolidad, lo pueril, la irresponsabilidad.
2.3. De la situación de discriminación de cualquier grupo social, no se pueden extraer argumentos para justificar la inferioridad de este. Es la llamada “salida Bernard Shaw”. (18-22)
2.4. Esa inferioridad no es innata, sino que ha devenido a esa naturaleza como consecuencia de la discriminación. Ser es haber devenido, según Hegel. Argumento de autoridad (22/25)
C.-TESIS: 25/28. Si las mujeres hoy día son inferiores se debe a una situación de discriminación.
D-Conclusión: De 29/31 La burguesía y muchos hombres no están interesados en cambiar esta situación.

RESUMEN.
En el texto se aborda la inferioridad en que se encontraban las mujeres en el momento de escribir Simone de Beauvoir este ensayo. La autora analiza por qué eso es así. Repasa la índole de las razones por las cuales los antifeministas creen que la mujer es inferior:  desde un punto de vista físico, psicológico, religioso…-, aunque, sin embargo, algunos creen que las mujeres deben tener los mismos derechos. Este reconocimiento, no obstante, cree que ha sido nefasto para la mujer, pues ha sucedido lo mismo que les pasó a los negros con las leyes Jin Crow; es decir, ha supuesto una segregación. Para ello se describe la semejanza de negros y mujeres en cuanto al paternalismo con el que son tratados. En los dos casos, como la sociedad ha atribuido a los dos grupos un papel, creen que solo sirve para eso que les ha asignado. La pensadora alude al concepto hegeliano de ser, en el sentido de devenir: la mujer es inferior porque se le ha asignado un rol, no porque no sea capaz de realizar otras funciones. Y cree que muchos hombres tienen miedo de que la situación de las mujeres cambie por la competencia que supondría.

COMENTARIO CRÍTICO.
Estructura externa.
Fragmento en prosa de un ensayo de Simone de Beauvoir titulado El segundo sexo. Las fórmulas de elocución predominantes son la argumentación y exposición, especialmente la primera porque la autora intenta convencer de una tesis que no es otra que si las mujeres son inferiores a los hombres es debido a la discriminación que han sufrido.
Estructura interna.
Puede coincidir con el expuesto al desarrollar el esquema anterior.

El tema: Causas de la inferioridad de las mujeres.
Causas de la desigualdad entre hombres y mujeres.
Explicación de por qué la mujer es inferior al hombre.

Intención y actitud.  
Simone de Beauvoir, una abanderada del movimiento feminista, analiza objetivamente las causas de esa desigualdad; mas también denuncia directamente los intereses de la burguesía y de muchos hombres para que nada cambie. En este sentido, su actitud es subjetiva al valorar la intención de ese grupo social con respecto a la desigualdad. Esta doble actitud se puede apreciar al analizar los adjetivos. Los encontramos como adyacentes de un sustantivo, con un carácter especificativo: psicología experimental 3, condición inferior 8, eterno femenino 9, problema judío 10, norteamericano blanco 19, burguesía conservadora 30, competencia masculina… Los adjetivos especificativos son utilizados para complementar y seleccionar a los sustantivos; son adjetivos objetivos y necesarios. En el texto son utilizados sobre todo en la introducción, en la exposición de la tesis de los antifeministas y en la conclusión –que son las partes más objetivas-, aunque hay muestras de ellos en todo el texto. Y también encontramos adjetivos explicativos, utilizados sobre todo en el cuerpo argumentativo cuando refuta las ideas de los antifeministas: segregación pretendidamente igualitaria 6, discriminaciones más extremas 7, analogías más o menos profundas 12, alma inconsciente, infantil y riente del negro resignado 16, mujer frívola, pueril e irresponsable 17, circunstancias análogas, mala fama, valor sustancial… Estos adjetivos no son estrictamente necesarios. Con ellos la autora valora y ofrece su punto de vista sobre los juicios que emite.  
En cuanto a la intención, la autora intenta aportar una serie de consideraciones y argumentos que tratan de explicar por qué razones la mujer del 1949 es inferior al hombre. 49/... Y aunque no se explicite, concienciar a la población en general y a las mujeres en particular, de que esa situación no puede continuar. Sin embargo, teniendo en cuenta que el texto está extraído de un ensayo, y de que la autora es una de las escritoras que más ha influido en las líderes del movimiento feminista, se dirige a mujeres con una preparación intelectual y preocupaciones específicas por el tema. Desde un punto de vista lingüístico, la intención de la autora se manifiesta con el predominio de la función referencial ya que se exponen y argumentan una serie de nociones abstractas. También, la conativa, en cuanto que la intención del autor es convencer a los receptores de la tesis que defiende. Además, aunque tienda a la objetividad, la autora da su particular visión o valoración de algunas de las ideas vertidas; por tanto, hay función expresiva.


Tipo de texto.
[Ámbito de uso] Nos encontramos con el fragmento de un ensayo, en el que la autora desarrolla y analiza las causas por las cuales las mujeres, en su época, no eran iguales a los hombres. El tema está relacionado con la sociología, la ideología, la cosmovisión, temas propios de las disciplinas humanísticas, de las cuales el ensayo es una vía de comunicación.
[Tipos de discurso] Los discursos propios de estos textos son la exposición y sobre todo la argumentación, que son los tipos de elocución que encontramos. El emisor intenta convencer a los receptores de que su punto de vista sobre la cuestión analizada es la acertada. Y así sucede aquí: Simone de Beauvoir explica cuáles son las causas de que la mujer sea inferior en su época. Intenta ofrecer una serie de argumentos de manera objetiva; sin embargo, en el texto se puede apreciar su particular visión, sobre todo en la conclusión.
Estos son algunos rasgos lingüísticos propio de estos discursos: la utilización del presente atemporal o gnómico, como, por ejemplo, desde la línea 6 hasta 23 y desde la 45 a la 50; el registro lingüístico que predomina es el culto, con referencias extratextuales no comprensibles para el lector medio: las referencias a las leyes Jim Crown… No obstante, tampoco es necesario conocerlas para entender el texto ni captar la intención de la autora; los sustantivos más frecuentes son abstractos como es normal en un texto de temática humanística: inferioridad 1, igualdad 6, diferencia 6, fórmula 7, fortuna 7, discriminaciones 12: se divaga sobre un concepto, una idea, por eso se produce esta acumulación de nombres abstractos.
Valoración personal.
El tema desarrollado refleja una cuestión que todavía no está superada. La tendencia machista durante muchos años en la sociedad aún no se ha erradicado. Con bastante periodicidad nos encontramos con casos muy llamativos de comportamientos antifeministas en jueces, en empresarios, en la educación, en el ámbito familiar. Por otra parte, los argumentos de los antifeministas basados en diferencias hipotéticas apreciadas por distintas ciencias son debatidas y estudiadas en la actualidad: por ejemplo, la influencia de la clase y la cantidad de hormonas, en la conducta de hombres y mujeres en cuestiones como la agresividad, la lucha contra el dolor/o como por ejemplo, también la distinta configuración del cuerpo calloso que separa los dos hemisferios cerebrales y que según recientes estudios explicaría la mayor capacidad lingüística oral de las mujeres.
 La argumentación de la tesis está muy bien hilvanada. La referencia a los antifeministas al principio del texto y al final tiene como misión anular su visión. En una primera parte, se rebate sus ideas; y una vez superadas dialécticamente, arremete contra ellos anulándolos completamente al considerar que su postura no obedece a criterios serios, sino que su actitud hacia las mujeres oculta una serie de intereses egoístas.
En cuanto a la argumentación, ésta parece muy sólida. Primero, mediante un argumento de
analogía, aproxima la situación de las mujeres a la de los negros y judíos, problemas mucho más impactantes en la época que se escribió, si tenemos en cuenta que la declaración de los Derechos Humanos es de 1948 y el holocausto judío era conocido después de la Segunda Guerra Mundial.
Segundo, utiliza dos argumentos de autoridad para dar solidez a su tesis: la salida de Bernard Shaw, para justificar que como la sociedad ha relegado a la mujer a una situación inferior, ésta es inferior. Y para aclarar que el verbo SER (inferior) no es algo sustancial o inherente a las mujeres, sino algo que ha devenido a ese estado, utiliza la filosofía hegeliana.
La argumentación es bastante sólida; no obstante, echo de menos una alusión más explícita a la teoría de los antifeministas basada en distintas ciencias. Por otra parte, en el análisis que realiza se nota una polarización hombre/mujer que parece bastante maniquea: obviamente, no todos los hombres quieren una situación injusta para las mujeres, ni todas las mujeres comprenden al movimiento feminista. Tal vez se podría analizar la cuestión de una manera más sutil y más abierta que permitiera un cambio de actitudes en unas y otros.

No es una cuestión de convencer sino de sentir y compartir, y para lograr esto no valen solo argumentaciones puras y duras, hace falta sentimiento.

Valor estilístico de los verbos.
Para probar la inferioridad de la mujer, los antifeministas han apelado no sólo a la religión, la filosofía y la teología, como antes, sino también a la ciencia: biología, psicología experimental, etc. A lo sumo, consentían en aceptar al otro sexo «la igualdad en la diferencia». Esta fórmula, que ha hecho fortuna, es muy significativa. Es exactamente la que utilizan, a propósito de los negros de América, las leyes Jim Crown[1]; pero esa segregación pretendidamente igualitaria sólo ha servido para introducir las discriminaciones más extremas. Esa coincidencia no es nada casual; ya se trate de una raza, de una casta, de una clase o de un sexo reducido a una condición inferior, los procesos de justificación son los mismos. «El eterno femenino» es el homólogo del «alma negra» y del «carácter judío». Por otra parte, el problema judío, en su conjunto, es muy distinto de los otros dos. Para el antisemita, el judío no es tanto un inferior como un enemigo, y no le reconoce ningún lugar propio en este mundo; más bien desea aniquilarlo. Pero hay analogías profundas entre la situación de las mujeres y la de los negros; unas y otros se emancipan hoy día de un mismo paternalismo, y la casta que ha sido dueña quiere mantenerlos en «su lugar», es decir en el lugar que ha elegido para ellos; en los dos casos se explaya en elogios más o menos sinceros acerca de las virtudes del «buen negro», del alma inconsciente, infantil y riente del negro resignado, y de la mujer «verdaderamente mujer», es decir, frívola, pueril e irresponsable, la mujer sometida al hombre. En los dos casos extrae argumentos del estado de hecho que ha creado. Se conoce la salida de Bernard Shaw: “el norteamericano blanco -ha dicho, en síntesis— relega al negro al grado de lustrabotas y deduce de ello que sólo sirve para ser un lustrabotas”. Este mismo círculo vicioso se encuentra en todas las circunstancias análogas: cuando se mantiene a un individuo o grupo de individuos en situación de inferioridad, es un hecho que es inferior, pero habría que ponerse de acuerdo acerca del alcance de la palabra ser; la mala fama consiste en darle un valor sustancial cuando tiene el sentido dinámico hegeliano: ser es haber devenido, es haber sido hecho tal cual se manifiesta; sí, las mujeres, en conjunto, son hoy día inferiores a los hombres, es decir, que su situación les abre menos posibilidades: el problema consiste en saber si ese estado de cosas debe perpetuarse.
Muchos hombres lo desean; no todos se han despojado aún de su actitud. La burguesía conservadora sigue viendo en la emancipación de la mujer un peligro que amenaza su moral y sus intereses. Ciertos machos temen la competencia femenina.

INDICATIVO



PERÍFRASIS VERBALES
Presente de indicativo
Es muy significativa (4) Presente atemporal
Esa coincidencia no es nada casual (5) Presente atemporal
El eterno femenino es el homólogo… (9) Presente atemporal

Habría que ponerse de acuerdo… (23) Perífrasis modal de obligación.
Ese estado debe perpetuarse… (27), construcción relativa que es una perífrasis modal de obligación.
El antisemita no le reconoce… (11) Presente atemporal
Hay analogías profundas… (12) Presente atemporal
Este mismo círculo se encuentra… (21) Presente atemporal

La burguesía sigue viendo (30) Perífrasis aspectual durativa.

Unas y otros se emancipan hoy… (13) Presente actual
En los dos casos se explaya… (15) Presente actual
Muchos hombres lo desean (29) Presente actual



Pret. imp.
Consentían (3) Pretérito imperfecto habitual.





Pret. perf. Comp.
Han apelado (1)
Ha servido (5)
Los hombres no se han despojado… (29)




El tiempo que predomina es el presente de indicativo, aunque para referirse a la actitud de los antifeministas utiliza el pasado: el pretérito perfecto compuesto: ha apelado 2, ha hecho, ha servido 11 o el pretérito imperfecto de indicativo, con valor habitual (acción repetida en el pasado): consentían 5. Sin embargo, aunque son acciones pasadas y perfectas, las primeras, están próximas al presente correspondiente al de la escritura del texto.
De todos los valores del presente de indicativo, el más relevante del texto es el presente atemporal o gnómico, utilizado en la exposición, en las definiciones o en las valoraciones propias de la argumentación: desde la 6 hasta 23 y de la 45 a la 50. Además, el desarrollo del tema, para que llegue al receptor en el momento de la lectura, exige un desarrollo en presente. No obstante, también podemos señalar presentes con valor actual para referirse fundamentalmente a la postura y actitud de los antifeministas y de los norteamericanos: Unas y otros se emancipan hoy… (13); En los dos casos se explaya… (15); Muchos hombres lo desean… (29).
De las perífrasis verbales vamos a señalar dos. Habría que ponerse de acuerdo… (23), una perífrasis modal de obligación. La forma personal es un condicional imperfecto, con lo cual la necesidad de llegar a un acuerdo es una posibilidad, pero es necesaria para que la argumentación sea válida y pueda continuar su progresión. Se refiere al concepto hegeliano del verbo ser… Y La burguesía sigue viendo (30), una perífrasis aspectual durativa.
Para finalizar resaltamos dos notas relacionadas con los verbos: estos están en 3ª persona, no hay referencias a la autora, con lo cual se consigue la apariencia de objetividad y, además, el empleo de construcciones impersonales que denotan asimismo objetividad, como, por ejemplo, la perífrasis Habría que ponerse de acuerdo… (23) Y el uso abundante del verbo ser, que se relaciona con la exposición y la argumentación y, además, es propio de textos abstractos.


Valor estilístico de los adjetivos.
La presencia de adjetivos es notable. Los encontramos como adyacentes de un sustantivo, con un carácter especificativo: psicología experimental 3, condición inferior 8, eterno femenino 9, problema judío 10, norteamericano blanco 19, burguesía conservadora 30, competencia masculina… Los adjetivos especificativos son utilizados para complementar y seleccionar a los sustantivos; son adjetivos objetivos y necesarios. En el texto son utilizados sobre todo en la introducción, en la exposición de la tesis de los antifeministas y en la conclusión –que son las partes más objetivas-, aunque hay muestras de ellos en todo el texto. Y también encontramos adjetivos explicativos, utilizados sobre todo en el cuerpo argumentativo cuando refuta las ideas de los antifeministas: segregación pretendidamente igualitaria 6, discriminaciones más extremas 7, analogías más o menos profundas 12, alma inconsciente, infantil y riente del negro resignado 16, mujer frívola, pueril e irresponsable 17, circunstancias análogas, mala fama, valor sustancial… Estos adjetivos no son estrictamente necesarios. Con ellos la autora valora y ofrece su punto de vista sobre los juicios que emite.  
A parte del uso de estos adjetivos explicativos, hay otros fenómenos que acrecientan el valor subjetivo y valorativo de los mismos: la adjetivación trimembre con la que denomina la concepción degradante que se tiene de los negros y de las mujeres: alma inconsciente, infantil y riente del negro resignado 16, mujer frívola, pueril e irresponsable 17; y la modificación de los adjetivos por adverbios que resultan muy valorativos y, por tanto subjetivos: muy significativa 7, segregación pretendidamente igualitaria 10, discriminaciones más extremas 12, muy distinto 19, elogios más o menos sinceros 30, mujer verdaderamente mujer (aposición especificativa) 17.
Los adjetivos que encontramos en función de atributo están modificados con adverbios y se encuentran en la refutación. Cumplen la misma función que los adjetivos anteriormente comentados desde el punto de vista pragmático: es muy significativa 4, es nada casual 5, es muy distinto 10.
Otros fenómenos relacionados con la adjetivación es la sustantivación de un adjetivo para referirse a un concepto que forma una lexía[1]: El eterno femenino (9).

ANÁLISIS ESTILÍSTICO DE LOS ADJETIVOS DE UN TEXTO.
Adjetivos en el S.V.
Adjetivos en el S.N.
Sustantivos con tres adjetivos
(P.V.) C. predicativo
(P.N.) Atributo
Explicativos
Adjetivos modificados por un adverbio.
Especificativos
Antepuestos
Pospuestos
Antepuestos
Pospuestos
Alma inconsciente, infantil y riente (16)

Esta fórmula es muy significativa (4)
Mala fama (24)
Negro resignado (17)
Segregación pretendidamente igualitaria (6)

Psicología experimental (2)
Mujer frívola, pueril e irresponsable (17)

Esa conciencia no es nada casual (7)


Las discriminaciones más extremas (6)

El eterno femenino (9)


El problema judío es muy distinto (10)


Elogios más o menos sinceros (15)

Alma negra (9)







Carácter judío (9)







El problema judío (10)







Lugar propio (11)







Analogías profundas (12)







El norteamericano blanco (19)







Círculo vicioso (21)







Circunstancias análogas (21)



Mecanismos de cohesión más significativos presentes en el texto.
MECANISMOS DE COHESIÓN / ENLACES INTERORACIONALES


CONECTIVOS / ENLACES FRASEOLÓGICOS
OTROS
ENLACES LÉXICOS
ELEMENTOS ANAFÓRICOS
ISOTOPÍAS /
ISOTOPÍAS /
ISOTOPÍAS
REPETICIONES, PARÁFRASIS
SINÓNIMOS / ANTÓNIMOS
HIPERONIMIA
HIPONIMIA
INTRODUCCIÓN
A lo sumo, 3
Repeticion d sujeto entre 1 y 3



Esta fórmula 4.
Inferioridad 1,
probar 1,
filosofía 3,







apelar 2,
teología 3,

Or. 9 Pero [Conectivo] L.12

Or. 8.
el judío
Or. 8.
 Para el antisemita, [enlace léxico: antónimo judío 10]
femenino» [hipónimo de sexo] (Or. 5 y 6)
La que (orac. 4)
igualdad 6,
aceptar 2,
alma inconsciente 31,

Por otra parte 10…

10 En los dos casos [enlace léxico: repetición]


Unas (mujeres) y otros (negros) L. 13
diferencia 6,








Lo 29
segregación igualitaria, 10
procesos de justificación 8,
ser 46,







discriminaciones 12,
argumentos 35,
valor sustancial 47,







casta 14,
síntesis 38
hegeliano 48,







clase 14,
círculo vicioso 40,
haber devenido 48,







sexo 14, condición inferior 15, inferior 22, emancipan 25, paternalismo 26, casta 26, relegar 38, situación de inferioridad 43, emancipación 56.

problema 53.
moral 57.







DERECHOS HUMANOS
DISCURSO ARGUMENTATIVO
Filosofía ética


El segundo sexo/ Simone de Beauvoir
INTRODUCCIÓN
1 Para probar la inferioridad de la mujer, los antifeministas han apelado no sólo a la religión, la filosofía y la teología, como antes, sino también a la ciencia: biología, psicología experimental, etc. 2 A lo sumo, [Enlace fraseológico] [los antifeministas, repetición]consentían en aceptar al otro sexo «la igualdad en la diferencia».
CUERPO ARGUMENTATIVO
3 Esta fórmula, [enlace anafórico: determinante demostrativo; enlace léxico: hiperónimo de «la igualdad en la diferencia»] que ha hecho fortuna, es muy significativa. 4 Es exactamente la que [enlace anafórico: pronombre relativo; su sustantivo antecedente es fórmula] utilizan, a propósito de los negros de América, las leyes Jim Crown; pero esa segregación pretendidamente igualitaria sólo ha servido para introducir las discriminaciones más extremas. 5 Esa coincidencia [enlace anafórico: determinante demostrativo; enlace léxico: hiperónimo, la fórmula de la igualdad en la diferencia aplicada a negros y mujeres] no es nada casual; ya se trate de una raza, de una casta, de una clase o de un sexo reducido a una condición inferior, los procesos de justificación son los mismos. 6 «El eterno femenino» [hipónimo de sexo] es el homólogo del «alma negra» y del «carácter judío». 7 Por otra parte, [enlace fraseológico] el problema judío, en su conjunto, es muy distinto de los otros dos. 8 Para el antisemita, [enlace léxico: antónimo] el judío [enlace léxico: repetición] no es tanto un inferior como un enemigo, y no le reconoce ningún lugar propio en este mundo; más bien desea aniquilarlo. 9 Pero [Conectivo] hay analogías profundas entre la situación de las mujeres y la de los negros; unas y otros se emancipan hoy día de un mismo paternalismo, y la casta que ha sido dueña quiere mantenerlos en «su lugar», es decir en el lugar que ha elegido para ellos; en los dos casos se explaya en elogios más o menos sinceros acerca de las virtudes del «buen negro», del alma inconsciente, infantil y riente del negro resignado, y de la mujer «verdaderamente mujer», es decir, frívola, pueril e irresponsable, la mujer sometida al hombre. 10 En los dos casos [enlace léxico: repetición] extrae argumentos del estado de hecho que ha creado. 11 Se conoce la salida de Bernard Shaw: [enlace léxico: argumento es hiperónimo del argumento concreto] “el norteamericano blanco -ha dicho, en síntesis— relega al negro al grado de lustrabotas y deduce de ello que sólo sirve para ser un lustrabotas”. ]12 Este mismo círculo vicioso [enlace léxico: círculo vicioso se refiere al proceso argumental anterior; por otra parte, es un enlace anafórico porque se utiliza el determinante este] se encuentra en todas las circunstancias análogas: cuando se mantiene a un individuo o grupo de individuos en situación de inferioridad, es un hecho que es inferior, pero habría que ponerse de acuerdo acerca del alcance de la palabra ser; la mala fama consiste en darle un valor sustancial cuando tiene el sentido dinámico hegeliano: ser es haber devenido, es haber sido hecho tal cual se manifiesta; TESIS: 13 sí, las mujeres [enlace léxico: mujer es hipónimo de individuo], en conjunto, son [enlace léxico: polípote] hoy día inferiores a los hombres, es decir, que su situación les abre menos posibilidades: el problema consiste en saber si ese estado de cosas debe perpetuarse.
CONCLUSIÓN
13 Muchos hombres [enlace léxico: repetición; antónimo de mujeres] lo desean; no todos se han despojado aún de su actitud. 14 La burguesía conservadora [enlace léxico: hipónimo de hombres] sigue viendo en la emancipación de la mujer [enlace léxico: antónimo de hombres] un peligro que amenaza su moral y sus intereses. 15 Ciertos machos [enlace léxico: antónimo de mujer] temen la competencia femenina.








La coherencia del texto viene marcada por la unidad temática que se desarrolla en él.
Los mecanismos de cohesión, que permiten interpretar y relacionar las oraciones y las distintas partes del texto, son los siguientes. Los principales procedimientos lingüísticos de cohesión son los enlaces semánticos por ser términos que guardan relación por formar isotopías. La isotopía más importante está integrada por palabras que se refieren a los Derechos Humanos o al Derecho Natural y que aparecen repartidas por todas las oraciones y párrafos: Inferioridad 1, igualdad 6, diferencia 6, segregación igualitaria 10, discriminaciones 12, casta 14, clase 14, sexo 14, condición inferior 15, inferior 22, emancipan 25, paternalismo 26, casta 26, relegar 38, situación de inferioridad 43, emancipación 56.
Por otra parte, hay otra isotopía que recoge términos propios de la elocución de textos humanísticos en cuanto a su elaboración dialéctica: probar 1, apelar 2, aceptar 2, procesos de justificación 8, argumentos 35, síntesis 38, — círculo vicioso 40, problema 53.
Y, además, otro relacionado con la filosofía ética: filosofía 3, teología 3, alma inconsciente 31, ser 46, valor sustancial 47, hegeliano 48, haber devenido 48, moral 57.
La cohesión entre las partes más importantes del texto se consigue mediante los siguientes procedimientos lingüísticos. La introducción, líneas 1 a la 3, se une con el cuerpo argumentativo, a partir de esa línea, mediante un enlace anafórico (Esta fórmula, en la que el determinante demostrativo de cercanía temporal, se refiere –deíxis-  a la expresión última de la oración 2, “la igualdad en la diferencia”) y un enlace léxico (Esta fórmula, es una expresión hiperónima del enunciado último).
La tesis, formulada a partir de la línea 25 hasta la 28, se relaciona lingüísticamente con el final del cuerpo argumentativo a través de dos enlaces léxicos: mujer y hombres son hipónimos de individuos, de la línea 22. También, mediante la repetición del verbo ser en dos formas (polípote o poliptoton) sería un enlace léxico: ser es haber devenido…/ sí, las mujeres son hoy día
La conclusión, se une con la tesis a través de un enlace anafórico: Lo 29 referido a algo dicho anteriormente: muchos hombres desean que continúe ese estado de inferioridad de las mujeres.
Otros mecanismos de cohesión son, por ejemplo, el enlace fraseológico de la oración 2, A lo sumo, Por otra parte 10… Encontramos un conectivo entre la oración 9 y la 8, en la línea 12, Pero. En alguna ocasión dos oraciones tienen el mismo sujeto; así sucede con las dos primeras oraciones cuyo sujeto son los antifeministas, o en las oraciones 3 y 4 que llevan como sujeto Esta fórmula





[1] La lexía es una unidad léxica compuesta de morfemas relacionados por un alto índice de inseparabilidad, o un agrupamiento estable de semas, no necesariamente lexicalizados, que constituyen una unidad funcional.



[1] Las leyes de Jim Crow eran las leyes estatales y locales en los Estados Unidos promulgadas entre 1876 y 1965, que era de facto un mandato segregacionista en todas las instalaciones públicas, bajo el lema Separados pero iguales; aplicadas a negros y otros grupos étnicos no blancos en los Estados Unidos. Algunos ejemplos de las leyes de Jim Crow son la segregación en las escuelas públicas, lugares y transporte público; la segregación en los restaurantes y baños, ya que existían baños para los blancos y baños para los negros. Estas leyes también se aplicaron dentro del ejército. Las leyes de Jim Crow fueron derivadas de los códigos raciales de 1800 y 1866, que también habían restringido los derechos civiles y las libertades civiles de los afroamericanos.