martes, 31 de marzo de 2009

Luis Herreros, director del Teatro Concha Espina: “Jamás he concedido una entrevista, ...hasta hoy”


Estamos con Luis Herreros, el director del único teatro de Torrelavega, el Concha Espina. Luis estudió periodismo y era actor, pero le ofrecieron el puesto que ocupa ahora y aceptó.

Pregunta: Antes de ocupar su puesto actual, ¿cuál era su trabajo?
Luis Herreros: El cargo anterior que tenía era de periodista
P: ¿Dónde se formó?
LH: Yo creo que la vida es la que te forma.
P: ¿Cuánto tiempo hace que es director del Concha Espina?
LH: El Concha Espina se inauguró el 29 de diciembre del 2006, y desde entonces soy el director; con lo cual, hace un año y cuatro meses, más o menos.
P:¿Por qué le gusta contar cuentos?
LH: No me gusta solo contar cuentos, es que me gustan los cuentos. Además es que yo soy una persona muy extravertida y también me gustan que me cuenten cuentos a mí, si no, la vida es como muy aburrida.
P: Y a nivel personal, ¿le reconforta saber que su trabajo contribuye al ocio de los torrelaveguenses?
LH: A nivel personal eso me reconforta; por ejemplo, que gente como vosotros se vayan acercando a espectáculos o a actividades; que los niños se vayan formando, que la gente descubra que hay más cosas. Porque está bien la discoteca, la “play station”, pero hay más cosas, y creo que el teatro es bastante importante.
P: ¿Cree que el teatro le gusta a los habitantes de esta ciudad o que prefieren el cine?
LH: Creo que cada vez la gente aprende a distinguir el tipo de espectáculos que está viendo, que cada vez le gusta más las obras. Le gusta también muy buenos espectáculos. Una obra de teatro es irrepetible. Porque una película se graba y la vez cincuenta mil es lo mismo; pero el teatro no: los gestos, las paradas, la entonación, el énfasis… Un actor varía en cada actuación, y eso, en el cine, no pasa.
P: ¿Qué cree que es mejor: muchos espectáculos de no muy buena calidad o pocos pero buenos?
LH: Pocos, pero buenos; pocos, pero buenos. Porque cualquiera que vaya a ver un espectáculo malo, sobre todo los niños, jóvenes o personas que van por primera vez, si ven un espectáculo malo, no vuelven jamás al teatro. Lo primero que tienen que hacer, es pasárselo bien, para que vuelvan.
P: ¿A usted alguna vez le ha pasado ir a un teatro y no poder soportar la obra de lo mala que es?
LH: Sí, sí, claro. Date cuenta que mi trabajo es ver espectáculos para decidir si los contrato o no. A los diez minutos de espectáculo ya sé si me atrae o no. Si no me atrae, ya me han quitado el dinero, que no me quiten el tiempo. Es decir, una historia si me la cuentan mal, es insoportable. Es como aquel que te va a contar un chiste y empieza: “si y va… ¡ay! ¿cómo era?”… totalmente insoportable.
P: ¿El pago de las localidades qué porcentaje representa del pago del espectáculo?
LH: Poco, no llega a la mitad.
P: ¿Qué pasos hay que dar para la contratación de un espectáculo?
LH: Primero verlo. Ver si es interesante, y si lo es, mirar si es apropiado para el tipo de público (no es lo mismo un espectáculo para adultos que para niños o gente de vuestra edad), ver cuánto cuesta, qué condiciones técnicas tiene y ya hablar del precio, la fecha…
P: Finalmente, ¿se ha sentido a gusto contando la historia que nos has narrado antes? Respecto al ambiente, la atención del público…
LH: Sí. Hombre, al principio me resultó un tanto violento, en el buen uso de la palabra; es decir, ha venido a vuestro centro un señor que no conocéis de nada a contaros una historia en un aula, que normalmente representa para vosotros un ambiente hostil, en el que no queréis estar. Pero, luego, ya habéis escuchado muy atentamente, os habéis reído, habéis disfrutado con la obra.
Como habréis podido observar, Luis es un hombre muy amable, abierto y amistoso que contestó a nuestras preguntas con una sonrisa. Desde aquí le damos las gracias.

J. P.