martes, 2 de marzo de 2010

Te quiero

Son dos ojos verdes...
por los que me levanto cada mañana.
Ilusión me entra, como viento por la ventana,
solo de pensar que volveré hoy a verte.

Te necesito en cada segundo;
coge de mi vida, el volante,
pues mi querer por ti es profundo.
Te necesito a cada instante.

Cuando caminas te sonríe el suelo,
más solo tú consigues, de las piedras sus miradas.
Los pájaros en mi nombre te cantaban.
¡Oh mujer! Sin ti me muero.

Pienso en ti en todo momento,
y te quiero y te cuido y te amo y te amaré.
Te juro, mi vida, que es lo que siento,
sin ti no puedo, ni mantenerme en pié.

Si la niebla existe,
es porque las nubes bajan para mirarte.
Ahora que a mí viniste,
ni puedo ni quiero olvidarte.

Cuando caminas te sonríe el suelo,
más solo tú consigues, de las piedras sus miradas.
Los pájaros en mi nombre te cantaban.
¡Oh mujer! Sin ti me muero.

Contigo estaré siempre,
niña de cuerpo, envidiado por las diosas,
éstas te miran inevitablemente,
y por tu belleza, lloran a solas.

Tu personalidad, digna de la mejor dama,
con unos labios deseados,
de los que dice este hombre que te ama,
que son capaces de cautivar al más malvado.

Cuando caminas te sonríe el suelo,
más solo tú consigues, de las piedras sus miradas.
Los pájaros en mi nombre te cantaban.
¡Oh mujer! Sin ti me muero.

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