jueves, 17 de marzo de 2011

Comentario de texto de un poema de Antonio Machado: Es una tarde cenicienta y mustia.


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Es una tarde cenicienta y mustia / Antonio Machado.
Es una tarde cenicienta y mustia,
destartalada, como el alma mía;
y es esta vieja angustia
que habita mi usual hipocondría.
    La causa de esta angustia no consigo
ni vagamente comprender siquiera;
pero recuerdo y, recordando, digo:
—Sí, yo era niño, y tú, mi compañera.

            *

    Y no es verdad, dolor, yo te conozco,
tú eres nostalgia de la vida buena
y soledad de corazón sombrío,
de barco sin naufragio y sin estrella.
    Como perro olvidado que no tiene
huella ni olfato y yerra
por los caminos, sin camino, como
el niño que en la noche de una fiesta
    se pierde entre el gentío
y el aire polvoriento y las candelas
chispeantes, atónito, y asombra
su corazón de música y de pena,
    así voy yo, borracho melancólico,
guitarrista lunático, poeta,
y pobre hombre en sueños,
siempre buscando a Dios entre la niebla.

ESTRUCTURA EXTERNA.
Es un texto completo en verso. Desde el punto de vista externo nos encontramos el poema dividido en dos partes mediante un asterístico y unos espacios en blanco. Este espacio puede significar un silencio reflexivo en su pensamiento. Está dando vueltas a lo que le pasa y este acto reflexivo se realiza con calma. La segunda parte sería la respuesta explicativa, tras el silencio, que él encuentra a su forma de ser.
El discurso que encontramos es fundamentalmente el diálogo; se trataría de un soliloquio[1] que mantiene con él mismo, aunque se dirige al dolor v.9. Hay alguna parte descriptiva, sobre todo en la primera estrofa.
La métrica del poema no obedece a un esquema clásico. Los noventayochistas, al igual que los modernistas, renuevan las fórmulas métricas. Se trata de un conjunto de estrofas formadas por cuatro versos, la mayoría endecasílabos, aunque también, aunque pocos, heptasílabos, por ejemplo, el verso 3, 14, 17, 23. No obstante, hemos de diferenciar la primera parte, las dos primeras estrofas; en éstos, la rima es consonante y cruzada: A,B,a,B y C,D,C,D.
La segunda parte está formada también por versos endecasílabos y algún heptasílabo; sin embargo, la rima es diferente a los versos anteriores: ahora, solo riman los versos pares en asonancia y quedan libres el resto. La mayor parte de los versos se agrupan de cuatro en cuatro. Esta composición de versos endecasílabos y heptasílabos, sin un orden establecido, se llama silva.

ESTRUCTURA INTERNA.
La separación física en dos partes del poema marca la división interna del mismo, como ya se ha explicado en el anterior apartado.
La primera parte, versos del 1/8, el poeta parte del presente, de una tarde triste, sin luz, que le sirve de término de comparación de su alma melancólica, angustiada. Reflexionando sobre las causas de su forma de ser no halla una razón; de lo que está seguro es que ya de pequeño era así.
La segunda parte, versos 9/24, el poeta se enfrenta a su alma que sufre, a su soledad y percibe que su vida no tiene nada de especial. Vive sin una razón que justifique su existencia, con la sensación de desolación, porque busca creer –dirigirse a una meta- en Dios, pero no encuentra el camino.
TEMA.
Reflexión melancólica del poeta sobre el sufrimiento y el sinsentido de su vida que achaca a su falta de fe en Dios.
RESUMEN.
El poeta compara su alma y su forma de ser atormentada y melancólica con la de una tarde sin luz. Reflexiona sobre su personalidad y cree que de niño ya era así. Esta situación le hace sufrir por encontrarse solo y por no encontrar en su vida un sentido o algo que la haga especial. Él se afana por buscar un rumbo que le guíe, que sería su creencia en Dios, pero fracasa en su intento.
CARACTERÍSTICAS DE LA GENERACIÓN DEL 98 PRESENTES EN ESTE TEXTO.
Los autores de la Generación del 98 beben de la literatura francesa, al igual que los modernistas, pero sobre todo van a trabajar más la faceta simbolista que la parnasiana. La evasión del presente se hace hacia su interior intentando analizar su alma, sus preocupaciones. En este caso, Antonio Machado, ahonda en algo que le preocupa como es su soledad, la angustia vital. Posteriormente intentarán representar externamente lo que les pasa a través del paisaje intentando una identificación entre los dos, alma y paisaje. En el poema, el término externo de comparación de esos sentimientos se reflejan en la tarde triste y melancólica de la que parte: Es una tarde cenicienta y mustia… Este poema pertenece al libro Soledades, Galerías y otros poemas…
Otra característica de los escritores de la época y de Antonio Machado, es la angustiosa búsqueda de una razón o un motivo que dé sentido a la vida, algo que sucede también a Miguel de Unamuno. Son agnósticos, pero se esfuerzan por comprender y creer en Dios, proceso que les crea mucha ansiedad. En el poema ese vivir sin rumbo, se terminaría si el poeta creyera en Dios. Esta búsqueda de Dios, es uno de los temas recurrentes de la literatura existencialista.

FIGURA
VERSO
CITA
EXPLICACIÓN
Apóstrofe
9
   Y no es verdad, dolor, yo te conozco,

El poeta se dirige a su dolor, malestar.
Polisíndeton
18/20
y el aire polvoriento y las candelas
chispeantes, atónito, y asombra
su corazón de música y de pena,

Uso de la conjunción y de manera innecesaria. El niño perdido en una noche de fiesta se encuentra rodeado de gente, de múltiples estímulos que le producen sensaciones contradictorias. Esos estímulos parecen no acabar o multiplicarse con la presencia de esa y delante de cada término, y como si el impacto de cada uno de ellos fuera mayor que el precedente: y… y… y…
Paralelismo
12
Barco sin naufragio y sin estrella
Repetición de la misma estructura sintáctica del complemento del nombre. Se consigue ritmo.
Polípote
7
Pero recuerdo, y recordando…
Repetición de un verbo en diversas formas: presente y gerundio. El acto de pensar, con esta repetición, parece alargarse, como si en el proceso de reflexión hubiera encontrado una respuesta a algo que daba vueltas: —Sí, yo era niño, y tú, mi compañera.
Elipsis
8
—Sí, yo era niño, y tú, mi compañera.
Supresión del verbo de la segunda proposición: eras. Se consigue una identificación más intensa del poeta con la soledad.
Personificación
3 y 4
Esta vieja angustia que habita…
Trata al dolor, a la angustia como si fuera una persona, una compañera, ya antigua, con la que comparte su vida. Hay un desdoblamiento: el poeta y su angustia, su dolor, al que se dirige como si fuera un receptor que le pudiera contestar, v. 8 y 9.
Símil
2
Tarde mustia… como el alma mía
Identificación del alma con esa tarde fría y opaca.
13/21
Como un perro…, como un niño, así voy yo
La falta de una causa, de una razón, de un objetivo en la vida del poeta se expresa con un perro vagabundo y un niño perdido en una noche de fiesta.
Metáfora
8
—Sí, yo era niño, y tú, mi compañera.

Término metafórico: mi compañera. Término real: la soledad era una característica intrínseca de su personalidad.
21/23
Borracho melancólico, guitarrista lunático, pobre hombre en sueños…
Esos términos metafóricos se refieren a la falta de sentido de la vida del poeta. Es como si hubiera buscado varias salidas y no hubiera encontrado ninguna satisfactoria.
24
Buscando a Dios entre la niebla.
La angustia vital llega a su culmen cuando esa búsqueda constante del sentido a su vida se realiza sin orientación. Esta idea se expresa en esta metáfora: buscar a Dios entre la niebla.
Paradoja
15
Y yerra por los caminos, sin camino,…
Aparentemente no tiene sentido o parece expresar una idea incoherente. El poeta vive-yerra por los caminos- sin rumbo, sin meta –sin camino.
Sinécdoque
20
Y asombra su corazón de música y pena
Se refiere a ese niño perdido entre el gentío. Utiliza una parte de la persona, como el corazón (porque es el órgano que relacionamos con los sentimientos), por toda ella.




[1] Discurso o reflexión sin interlocutor.

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