martes, 16 de octubre de 2012

Comentario de un fragmento del Cantar de Mio Cid

De este modo lo mandaron los Infantes de Carrión:
que atrás ninguno quedase, fuese mujer o varón,
a no ser sus dos esposas, doña Elvira y doña Sol,
que querían recrearse con ellas a su sabor.
Todos los demás se han ido, los cuatro solos ¡por Dios!
¡Cuánto mal que imaginaron los Infantes de Carrión!
- Tenedlo así por muy cierto, doña Elvira y doña Sol.
Aquí os escarneceremos en este fiero rincón,
y nosotros nos iremos; dejadas seréis las dos.
Ninguna parte tendréis de las tierras de Carrión.
Estas noticias irán a ese Cid Campeador.
Ahora nos vengaremos por la afrenta del león.
Allí las pieles y mantos quitáronles a las dos;
sólo camisas de seda sobre el cuerpo les quedó.
Espuelas tienen calzadas los traidores de Carrión;
en sus manos cogen cinchas, muy fuertes y duras son.
Cuando esto vieron las dueñas, les hablaba doña Sol:
- ¡Ay don Diego y don Fernando! esto os rogamos, por Dios:
ya que tenéis dos espadas, que tan cortadoras son,
(a una la dice Colada y a la otra llaman Tizón),
nuestras cabezas cortad; dadnos martirio a las dos.
Los moros y los cristianos juntos dirán a una voz
que por lo que merecemos, no lo recibimos, no,
Estos tan infames tratos, no nos los deis a las dos.
Si aquí somos maltratadas, la vileza es para vos.
Bien en juicio o en Cortes responderéis de esta acción.
Lo que pedían las dueñas, de nada allí les sirvió.
Comienza a golpearlas los Infantes de Carrión.
con las cinchas corredizas las azotan con rigor;
con las espuelas agudas les causan un gran dolor;
les rasgaron las camisas y las carnes a las dos;
allí las telas de seda limpia sangre las manchó;
bien que lo sentían ellas en su mismo corazón.
¡Qué ventura sería ésta, si así lo quisiera Dios,
que apareciese allí entonces nuestro Cid Campeador!
¡Tanto allí las azotaron! Sin fuerzas quedan las dos
Sangre mancha las camisas y los mantos de primor.
Cansados están de herirlas los Infantes de Carrión.
Prueban una y otra vez quién las azota mejor.
Ya no podían ni hablar doña Elvira y doña Sol.
En el robledo de Corpes[1] por muertas quedan las dos.

ESTRUCTURA EXTERNA. Se trata de un fragmento en verso del Poema de Mio Cid perteneciente al Cantar III, La afrenta de Corpes. El tipo de discurso que predomina es la narración fundamentalmente, aunque hay partes dialogadas y descripción: v.16: "...en sus manos cogen cinchas, muy fuertes y duras son".
Desde el punto de vista métrico nos encontramos con unos versos irregulares de arte mayor compuestos; por tanto con una cesura intermedia. La medida -de los seis primeros versos- es de 16 sílabas métricas. Todos riman entre sí en asonancia. Los versos del texto propuesto se agrupan en una sola tirada. No forman estrofas.
ESTRUCTURA INTERNA. Podemos agrupar los hechos narrados en dos partes:
-La primera parte iría desde el v.1 al v.6: En esta parte el narrador cuenta cómo los infantes ordenan a todos seguir adelante para quedarse a solas con sus mujeres.
-La segunda desde el v.7 al final en el v.36: parte en la que se narra la felonía que los infantes infringen a sus esposas a las cuales azotan hasta dejarlas medio muertas con el fin de vengarse de las burlas que sufrieron ellos cuando estaban en la corte del Cid en Valencia.
TEMA. Maltrato de los condes de Carrión hacia sus esposas para vengarse de las burlas sufridas en Valencia.
RESUMEN. Camino de Carrión, en Palencia, los condes ordenan en el paraje de Corpes a todo su séquito que continúe la marcha sin ellos, pues su intención es estar en intimidad con sus esposas. Una vez solos los dos matrimonios, los maridos muestran sus verdaderas intenciones que son maltratar a sus mujeres para vengarse de las burlas que ellos padecieron en Valencia. Les quitan los vestidos hasta dejarlas en ropa interior. Ellos preparan los correajes de las monturas para azotarlas. Doña Elvira y doña Sol al ver su intención les piden que antes de maltratarlas las maten; sin embargo, ellos comienzan a pegarlas hasta que éstas pierden el sentido.

CARACTERÍSTICAS DE LOS CANTARES DE GESTA PRESENTES EN ESTE TEXTO.
Desde el punto de vista formal observamos que los versos no están bien medidos pues varía el número de sílabas métricas, aunque todos son de arte mayor. Además, los versos se agrupan en tiradas con un número de versos variable.
Por los hechos narrados, el pasaje propuesto pertenecería al Cantar III, cuando los Infantes de Carrión se trasladan a sus tierras.
Una de las características de los cantares de gesta castellanos es su verismo. No se relatan hechos fantásticos, aunque alguna parte de la obra pueda ser invención del juglar, como por ejemplo este pasaje. Además, encontramos en la obra  realismo geográfic: los lugares donde acaecen los hechos narrados se pueden identificar incluso en la actualidad. Así el Robledo de Corpes lo sitúan en Guadalajara.
Otra característica del poema es que el narrador del cantar es el juglar que, aparte de contar los sucesos, interviene en el relato comentando los hechos que cuenta v.29 y 30:
¡Qué ventura sería ésta, si así lo quisiera Dios,
que apareciese allí entonces nuestro Cid Campeador!
Para que el relato sea más dinámico (no aburrir a los oyentes) el juglar alterna las partes narradas con las dialogadas en su discurso.
Si los cantares de gesta exaltan la figura de un héroe, el Cid, el comportamiento vergonzoso de los Condes de Carrión pone de manifiesto su cobardía. Su conducta antiheroica sirve para ensalzar la valentía del protagonista.
FIGURAS LITERARIAS PRESENTES EN EL TEXTO.ANTÍTESIS[2]: v.2 fuese mujer o varón.
V. 27 allí las telas de seda limpia sangre las manchó
PARALELISMOS[3]: V.24 Y 25: con las cinchas corredizas las azotan con rigor;
con las espuelas agudas les causan un gran dolor;
v. 20 (a una la dice Colada y a la otra llaman Tizón)
ELIPSIS[4]: V.5. Todos los demás se han ido, los cuatro solos (se han quedado) ¡por Dios!
PERSONIFICACIÓN: V. 8 fiero rincón. La cualidad expresada por el adjetivo es propia de seres vivos, no de un lugar o paraje.


[1] Paraje que se encuentra en la provincia de Guadalajara.
[2] Antítesis (Del griego “antithesis”: contradicción). Consiste en contraponer dos sintagmas, frases o versos en cada uno de los cuales se expresan ideas de significación opuesta o quier contraria.
[3] Paralelismo. Consiste en repetir una construcción sintáctica, lo que confiere al verso un suplemento de ritmo.
[4] Elipsis. Omisión de un elemento en la frase. Es muy frecuente la omisión del verbo ser

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