martes, 17 de noviembre de 2015

COMENTARIO DE TEXTO DE UN FRAGMENTO DE MIO CID.





Cantar del destierro.






Ya por la ciudad de Burgos el Cid Ruy Díaz entró.
 Sesenta pendones lleva detrás el Campeador.
Todos salían a verle, niño, mujer y varón,

a las ventanas de Burgos mucha gente se asomó.

¡Cuántos ojos que lloraban de grande que era el dolor!

Y de los labios de todos sale la misma razón:

"¡Qué buen vasallo sería si tuviese buen señor!"



De grado le albergarían, pero ninguno lo osaba,

que a Ruy Díaz de Vivar le tiene el rey mucha saña.

La noche pasada a Burgos llevaron una real carta

con severas prevenciones y fuertemente sellada

mandando que a Mío Cid nadie le diese posada,

que si alguno se la da sepa lo que le esperaba:

sus haberes perdería, más los ojos de la cara,

y además se perdería salvación de cuerpo y alma.

Gran dolor tienen en Burgos todas las gentes cristianas

de Mío Cid se escondían: no pueden decirle nada.

Se dirige Mío Cid adonde siempre paraba;

cuando a la puerta llegó se la encuentra bien cerrada.

Por miedo del rey Alfonso acordaron los de casa

que como el Cid no la rompa no se la abrirán por nada.

La gente de Mío Cid a grandes voces llamaba,

los de dentro no querían contestar una palabra.

Mío Cid picó el caballo, a la puerta se acercaba,

el pie sacó del estribo, y con él gran golpe daba,

pero no se abrió la puerta, que estaba muy bien cerrada.

La niña de nueve años muy cerca del Cid se para:

"Campeador que en bendita hora ceñiste la espada,

el rey lo ha vedado, anoche a Burgos llegó su carta,

con severas prevenciones y fuertemente sellada.

No nos atrevemos, Cid, a darte asilo por nada,

porque si no perderíamos los haberes y las casas,

perderíamos también los ojos de nuestras caras.

Cid, en el mal de nosotros vos no vais ganando nada.

Seguid y que os proteja Dios con sus virtudes santas."

Esto le dijo la niña y se volvió hacia su casa.

Bien claro ha visto Ruy Díaz que del rey no espere gracia.

[…]



ESTRUCTURA EXTERNA.

Se trata de un fragmento en verso perteneciente al Cantar del Destierro del Poema de Mio Cid. Es un texto fundamentalmente narrativo y descriptivo, aunque también encontramos diálogo en estilo directo a partir del verso 28, en el que la niña intenta convencer al héroe que salga de la ciudad; por tanto, en este fragmento también encontramos argumentación: No nos atrevemos, Cid, a darte asilo por nada, /porque si no perderíamos los haberes y las casas, /perderíamos también los ojos de nuestras caras. (V. del 31 al 33)



Desde un punto de vista métrico hemos de anotar las siguientes características: los versos son amétricos, aunque tienden a regularizarse en 16 sílabas; por tanto, son versos compuestos de arte mayor, con una cesura que divide los versos en hemistiquios desiguales -heterostiquios. La rima es asonante en todos los versos, por tanto continua. Los versos forman dos series o dos tiradas de versos, cada una con una rima diferente: la primera del verso 1 al 7, con rima aguda en ó; y la segunda, del verso 8 al 37, con rima llana en a-a.



ESTRUCTURA INTERNA.

Podemos señalar los siguientes núcleos temáticos del texto:

*1/7: Descripción de la entrada del héroe en la ciudad de Burgos seguido por sus huestes y también descripción de la compasión que sienten sus habitantes por la injusticia que sufre.

*8/17: Los burgaleses no pueden saludar ni recibir en Burgos al Cid porque una carta real ha prohibido albergarlo.

*18/26: El Cid viendo tal recibimiento se dirige a la posada donde habitualmente se hospedaba, pero nadie lo abrió a pesar de los gritos de la hueste que acompañaba al héroe.

*27/37: La única que se atreve a explicar ese mal recibimiento es una niña.



TEMA.

Recibimiento hostil que los burgaleses hacen al Cid al pasar éste por la ciudad, a consecuencia de una orden real que ha prohibido ayudarlo.



RESUMEN.

Los burgaleses al ver pasar al Cid y sus hombres sienten lástima de él, pero se esconden en sus casas porque una carta del rey prohíbe bajo amenazas severas hospedar al caballero. En esta tesitura el Cid se dirige a donde se alojaba otras veces y comprueba que no le abren ni ante las voces insistentes de sus hombres ni con la patada que da enfurecido a la puerta él mismo. Tan solo una niña se atreve a hablar para rogarle que no les comprometiera porque una carta real había prohibido darle alojamiento.



Características de la épica medieval y de los cantares de gesta presentes en este texto.

Nos encontramos con un fragmento que pertenece al primero de los cantares, al Cantar del destierro, cuando Alfonso VI expulsa a su vasallo de las tierras de Castilla. En este sentido es necesario recordar una de las características de la épica castellana, que es su base histórica: casi todos los personajes que aparecen en el cantar existieron realmente; y también los hechos que protagonizaron fueron ciertos. Esto no quiere decir que el cantar sea un documento exclusivamente histórico.

Este carácter realista también se puede observar en otros detalles: los lugares en los que se protagonizan los hechos existen: Burgos, Santa María...; los gestos descritos por el juglar referidos al héroe son los propios de una persona de carne y hueso que se encuentra en la situación del Cid: como cuando no le abren la puerta y enfadado le da una patada... Estos detalles nos hacen verosímil la narración.

Sin embargo, y como ya he comentado anteriormente, no todos los hechos narrados son históricos. En este fragmento nos encontramos con un pasaje, el del encuentro del Cid con la niña, que con toda seguridad es de invención del juglar. Y no está mal colocado. Se establece una antítesis temática muy efectiva: la dureza militar de una tropa en camino del exilio es contrapuesta a la emotividad de una niña que ruega al héroe que no haga nada que pueda comprometer a los habitantes.

Otro aspecto a comentar son las notas que el juglar utiliza para caracterizar al héroe: la admiración popular, -los burgaleses se identifican con el Cid, al que consideran un buen noble.

Algunas notas más que se pueden observar en el texto que identifican a los cantares de gesta son: su métrica irregular ya comentada, el anonimato en cuanto a su autoría, los hechos narrados se refieren al reino de Castilla...

El texto es un reflejo de la sociedad y de la historia: el Cid es un personaje medieval. Reconquista tierras a los moros, pero también lucha contra otros nobles cristianos, algo normal de esa época.

Hay otro dato curioso cuando en el verso 16, se afirma: Gran dolor tienen en Burgos todas las gentes cristianas... ¿Tan solo se compadecían los cristianos? ¿Todos los habitantes de Burgos eran cristianos? No; sabemos que hay otros habitantes de religión judía que probablemente les diera igual la suerte del Cid. Hemos de recordar cómo antes de salir de Burgos engaña a unos judíos haciéndoles creer que un arca llena de arena contenía todas sus riquezas.

Por último, hay que señalar que el género literario que refleja el mundo de la nobleza es la épica, así como el de la lírica es propio del pueblo más bajo.



Comentario de las figuras literarias.

Figura
Verso
Cita
Comentario
Apóstrofe
31, 34
Campeador,
Nos encontramos varios vocativos con una entonación exclamativa con una función apelativa.
Los epítetos épicos sirven para caracterizar rápida y repetidamente a ciertos sustantivos, como es en este caso al protagonista. También se cree que la repetición de éstos podía cumplir la misión de ganar un poco de tiempo para que el juglar pensara en lo que venía después.
28
Campeador que en bendita hora ceñiste la espada.
Epíteto
30
Severas prevenciones
El adjetivo resalta una cualidad inherente de la prevención, que es una disposición para prevenir una acción. El temor de los burgaleses estaría relacionado con el miedo a este documento en el que anunciaba un castigo severo al que prestara auxilio al Cid.
Paralelismo
Antítesis
7
"¡Qué buen vasallo sería si tuviese buen señor!"

Repetición de la misma estructura sintáctica; en este caso, la anteposición del adjetivo al nombre en estos dos sintagmas. Se consigue ritmo, fundamental en una narración oral.
Podemos considerar las expresiones señor y vasallo antitéticas. Con ella se resalta la bondad del primero, el vasallo, con respecto al segundo, el señor.
Dualidades o estructuras binarias
15
…de cuerpo y alma.
La transmisión oral por medio del canto o del recitado se muestra en la aparición de figuras retóricas relacionadas con la repetición que favorecen el ritmo. Es el caso de los elementos binarios.
32
…los haberes y las casas.
Pleonasmos
3
Todos salían a verle, niño, mujer y varón
Muy propios del cantar estas expresiones redundantes.
5
Cuantos ojos que lloraban
14
más los ojos de la cara.º
Sinécdoque
4
¡Cuántos ojos que lloraban de grande que era el dolor!
Se utiliza ojos en vez de personas y labios por boca.

6
y ...de los labios de todos sale la misma razón...
Enumeración
3
Todos salían a verle, niño, mujer y varón,

Figura propia del discurso descriptivo. Tiene también un carácter pleonástico pues ha afirmado que Todos salían…