jueves, 5 de noviembre de 2015

COMENTARIO DE TEXTO. “El clérigo ignorante”/ Gonzalo de Berceo


Era  un simple clérigo  pobre en sabiduría,
su misa a Santa María decía cada día,
no sabía decir otra, siempre la repetía,
más la sabía por uso que por sabiduría.
Fue el misacantano al obispo acusado
de que era idiota y mal clérigo probado:
“Salve Sancta Parens” sólo tenía usado,
no sabía otra misa el torpe embargado.
Fue duramente movido el obispo a saña.
dijo: “Nunca de prete alguno oí tal hazaña”.
Mandó: “Decid al hijo de tan mala entraña
que venga ante mí y no se ande con mañas”.
Vino ante el obispo el preste pecador,
tenía por el gran miedo perdida la color.
No podía de vergüenza mirar a su señor,
nunca estuvo el mezquino en condición peor.
Díjole el obispo: “Preste, dime la verdad,
si es tal como dicen la tu necedad.”
Díjole el buen hombre: “Señor, por caridad,
si dijese que no, diría falsedad”.
Díjole el obispo:” Cuando no tiene ciencia
para cantar otra misa, ni tiene sentido ni potencia,
Te prohíbo que oficies, lo pongo por sentencia:
vive como mereces con otras ocurrencias”.
Hizo el preste su vía triste y desairado,
no sabía qué hacer de tan avergonzado,
recurrió a la Gloriosa lloroso y desolado,
que le diera un consejo porque estaba aterrado
La madre Gloriosa, madre sin lesión,
Apareciósele al obispo luego en visión.
Díjole fuertes dichos, un pequeño sermón,
Descubriole con ello todo su corazón.
Díjole bravamente: “Don obispo lozano
contra mí, ¿por qué has estado tan fuerte y tan villano?
Yo nunca te falté ni por valor de un grano
y tú me has faltado a mí de un capellano.
El que cantaba mi misa sin perder ningún día,
tú dijiste que erraba, de hereje lo ponías:
lo juzgaste por bestia, de mollera vacía,
le quitaste la orden de la capellanía.
Si tú no le mandares decir la misa mía
como solía decirla, muy gran querella habría:
y tú serás finado el trigésimo día.
¡Entonces verás qué vale la saña de María!
Quedó con  amenazas el obispo espantado,
mandó buscar deprisa a aquel preste vedado,
rogole perdonase lo que había pasado,
porque en su asunto fue cruelmente engañado.
Mandolo que cantase como solía cantar,
fuese de la Gloriosa el siervo de su altar
y si algo le faltase para vestir o calzar
que a él se lo pidiese que lo habría de dar.
Tornó el hombre bueno en su capellanía
sirvió a la Gloriosa,  madre Santa María;
murió en su oficio, un fin que yo querría
y fue el alma a la gloria a la dulz cofradía.
No podríamos nos tanto  escribir ni rezar,
aun cuando bien pudiésemos  muchos años durar;
tantos son los milagros que podríamos contar
los que por la Gloriosa  se quiso Dios mostrar.

1.ESTRUCTURA.
1.1.Externa.
Texto completo en verso perteneciente a la obra de Berceo, Milagros de Nuestra Señora. El texto está escrito en versos tetradecasílabos o alejandrinos, por tanto son versos de arte mayor compuestos, con una cesura hacia la mitad del verso. Cada cuatro versos forman una estrofa. Esos cuatro versos riman en consonante todos; su rima, en cuanto a la estructura es continua. O dicho de otra manera: son versos monorrimos. Esta estrofa se llama cuaderna vía. Es utilizada en la Edad Media por el Mester de clerecía. Normalmente son construcciones métricas perfectas; sin embargo, el texto al estar adaptado al castellano moderno, no respeta las catorce sílabas del original. Así, por ejemplo, el v. 2 tiene 15 sílabas.
        En cuanto al tipo de discurso nos encontramos con narración, descripción y diálogo.
1.2. Interna. Como narración completa que es, podemos estructurar el texto en tres partes.
-Planteamiento: 1 /12 Descripción del clérigo y planteamiento del conflicto: el clérigo es acusado al obispo de ser un ignorante.
-Nudo: 13/ 48 Entrevista de los dos para averiguar el obispo si es cierta la acusación. Lo desposee de la orden sacerdotal. El clérigo implora a la Virgen. Ésta se aparece al prelado para reprocharle su decisión y amenazarlo si no restituye a su protegido en el cargo.
-Desenlace: 49 / 56 El obispo nombra de nuevo sacerdote al protegido de la Virgen.

2. TEMA.
Protección prestada por la Virgen a un clérigo que fue cesado como sacerdote por su ignorancia.

3. RESUMEN.
       Un clérigo bastante ignorante es acusado ante su obispo de no estar preparado para ejercer su oficio. Es llamado por su superior para que se defienda de la acusación. El cura admite que es cierta, por lo cual le retira la orden sacerdotal. El clérigo se encomienda a la Virgen. Esta se aparece al obispo y le recrimina la decisión adoptada recomendándole que restituya en su cargo a su protegido si no quiere morir en plazo breve. Y así lo hace, ofreciéndose  además a prestarle ayuda económica.

4. ANALISIS DE LA FORMA.
4.1. Plano fonológico, fonético y prosodemático.
       La entonación del texto varía según las distintas partes. Es fundamentalmente enunciativa en la mayor parte de él al estar contando hechos externos acaecidos a unos personajes que son distintos al narrador. Sin embargo, en el diálogo también hay muestras de una entonación exclamativa, como por ejemplo, cuando la Virgen se enfada con el obispo en el v. 48. Además, hay entonación exhortativa, v. 11 y 12, 17, 24... e interrogativa 38, en el mismo diálogo para reflejar el deseo de los personajes de influir en los otros.
       La presencia de vocativos, (apóstrofes)17, 19...: “Preste, dime...” es propia también de los textos dialogados. Tienen una función fundamentalmente apelativa, de llamada de atención.
       Hemos de anotar un epíteto épico: v. 33. La virgen Gloriosa, madre sin lesión, con una entonación próxima a la exclamativa. Su misión es esencialmente descriptiva, aunque de carácter explicativo; es decir, está resaltando una cualidad intrínseca de la Virgen. Este recurso es una imitación de los epítetos que utilizaba el mester de juglaría para caracterizar de forma rápida y repetitiva a sus personajes.

4.2. Plano morfosintáctico.
       La presencia de adjetivos es escasa. Los que hallamos se encuentran sobre todo en las dos primeras estrofas; es decir, en la parte descriptiva. Se utilizan para presentar al clérigo y para referirse al mismo después de quitarle la orden sacerdotal. Todos ellos son negativos: simple 1, pobre en sabiduría 1, mal clérigo 6, el torpe embargado 8, preste pecador 13...
       Los verbos del texto son diferentes según la parte del texto que veamos. En las partes narrativas nos encontramos con el pretérito perfecto, tiempo perfectivo que permite el avance de la narración. Fue 5, vino 13, estuvo 16, hizo 25...
       En las descripciones, el pretérito imperfecto, que es el tiempo de la descripción dentro de la narración, ya que es imperfectivo: es como si se paralizara la acción y permitiera una mirada detallada al escenario donde se mueven los personajes. Era 1, decía 2, no sabía 3, repetía, era 6, tenía 7...
       En las partes dialogadas hay dos tiempos que destacan: el presente de indicativo, que es el propio de la comunicación directa –hablamos en presente-, dicen 18, tiene 21, prohíbo 23, pongo 23; y el imperativo, mediante el cual un personaje intenta influir en el otro. Dime 17, vive 24
       Las oraciones que más abundan en el texto son las oraciones simples; además, casi todas repiten una misma estructura sintáctica al estar encabezadas por el verbo. Esto hay que interpretarlo como una búsqueda de un estilo sencillo.
       Un detalle que llama la atención es la repetición poco elegante de numerosas palabras: tiene 21, 22 sabía 3, 4, díjole, 10, 17,19. Esta circunstancia hay que interpretarla no como un descuido del autor, que sabemos que era un maestro en la versificación, como buen poeta del mester de clerecía, sino como una búsqueda de claridad y sencillez en aras de llegar de la manera más simple a un auditorio seguramente no muy culto.
       A propósito de las partes dialogadas del texto, hay que comentar que estas se encuentran en estilo directo, reproduciendo literalmente las palabras de los personajes introduciéndolas con verbos de dicción.
       Figuras literarias encontramos muy pocas. Hemos de comentar un epíteto épico, La virgen Gloriosa, madre sin lesión, 33. Esta forma de presentar a la Virgen, es parecida a la que utilizaban los juglares para referirse a sus personajes. Es una muestra más de la influencia del estilo juglaresco en el mester de clerecía.
       Hay una polípote no muy significativa en los versos 39 y 40: falté, faltado

4.3. Plano léxico-semántico.
El vocabulario es muy sencillo. Se utilizan términos muy coloquiales: bestia, mollera 43, espantado, mañas... Esto hay que interpretarlo como una muestra de la selección que Berceo efectúa en su estilo para llegar a unos receptores muy simples.
       El campo semántico que podemos señalar en el texto está referido a palabras relacionadas con el oficio del clérigo: misa, Santa María, misacantano, obispo, clérigo, preste, pecador, oficiar, sermón, capellano, cantaba, misa, hereje, orden, capellanía, altar...
       Dentro del vocabulario es de resaltar algunas palabras relacionadas con el mundo de la judicatura. El preste es acusado, juzgado y sentenciado por el obispo. El cura recurre a la Virgen que se convierte en su abogada ante el juez / obispo: sentencia 23, recurrió 27, consejo 28, fuertes dichos 35, contra mío 37, juzgaste 43, querella 44.
       Es llamativa la presencia de sinónimos para referirse a clérigo, sobre todo si este fenómeno lo comparamos con las repeticiones de palabras comentada anteriormente.
No tenemos apenas figuras literarias. Podemos apuntar las parejas de antónimos que forman antítesis: luego / enseguida 32, oyó / desoyó 29 y 31, fuertes / pequeños 35.

5. Análisis del contenido.
Ya se comentó en su momento el uso de la estrofa llamada cuaderna vía, como propio de un grupo de escritores del siglo XIII que se caracteriza fundamentalmente por el uso de esta estrofa: el mester de clerecía. La función comunicativa de sus escritos es didáctica: enseñar, inculcar distintos preceptos religiosos con narraciones sencillas de carácter religioso.
Estos clérigos, probablemente por haber observado previamente el éxito de los juglares, imitan bastantes rasgos de éstos como receta segura de llegar a un auditorio similar: en el texto ya se ha comentado el uso de los epítetos épicos.
Aunque la temática es religiosa, hay que apuntar que en las narraciones, los personajes religiosos aparecen muy humanizados. Es el caso en este milagro de la Virgen, que se enfada y amenaza al obispo; pero también de éste cuando se enfurece con el pobre clérigo. Y a propósito de la temática, hay que comentar que no es Berceo quien se inventa las historias. Están ya en la tradición literaria latina; en ocasiones, es el propio autor el que nos recuerda las fuentes donde se ha inspirado. Esto, no obstante, no es óbice para reconocer la maestría en las adaptaciones que realiza el riojano.
También ha sido comentada la presencia de un vocabulario jurídico que tal vez se pueda entender si tenemos en cuenta que Berceo fue notario.
Por último, dos referencias sociales presentes en el texto. La primera es la figura del clérigo ignorante, ejemplo de otros muchos de la Edad Media, que con una preparación deficiente, se incorporaban al seno de la Iglesia como forma de medrar. La segunda es que Berceo contribuye con este libro a expandir la devoción mariana, propósito de la Iglesia en esta época.

6. Conclusiones.

Poema típico del mester de clerecía y de Berceo por su métrica –versos alejandrinos y agrupación de éstos en una estrofa llamada cuaderna vía- y temática –religiosa y didáctica. Hasta podíamos decir que propagandística, pues el interés último que sigue Berceo es atraer peregrinos a su convento para que dejen limosna. También hay que resaltar el carácter narrativo de estas muestras literarias.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias!!! Excelente