martes, 19 de enero de 2016

Comentario de texto de un fragmento del acto XII de La Celestina / Fernando de Rojas.



SEMPRONIO.‑ […] Déjate conmigo de razones[1]. A perro viejo, no cuz cuz[2]. Danos las dos partes por cuenta de cuanto de Calisto has recibido, no quieras que se descubra quién tú eres. A los otros, a los otros con esos halagos, vieja. 
CELESTINA.‑ […] Calla tu lengua, no amengües[3] mis canas. Que soy una vieja cual Dios me hizo, no peor que todas. Vivo de mi oficio, como cada cual oficial del suyo, muy limpiamente. A quien no me quiere, no lo busco. De mi casa me vienen a sacar, en mi casa ruegan. Si bien o mal vivo, Dios es el testigo de mi corazón. Y no pienses con tu ira maltratarme, que justicia hay para todos, y a todos es igual: tan bien yo oída[4], aunque mujer, como vosotros muy peinados. Y tú Pármeno, no pienses que soy tu cativa[5], por saber mis secretos y mi vida pasada, y los casos que nos acaecieron a mí y a la desdichada de tu madre[6].
PÁRMENO.‑ No me hinches las narices con esas memorias. Si no, enviarte he con nuevas[7] a ella, donde mejor te puedas quejar.
CELESTINA.‑ (Llamando.) ¡Elicia, Elicia! Levántate desa cama, daca[8] mi manto presto, que, por los santos de Dios, para la justicia me vaya bramando como una loca. ¿Qué es esto? ¿Qué quieren decir tales amenazas en mi casa? ¿Con una vieja mansa tenéis vosotros manos y braveza? ¿Con una gallina atada? ¿Con una vieja de sesenta años? ¡Allá, allá con los hombres como vosotros, contra los que ciñen espada mostrad vuestras iras, no contra mí!
Señal es de gran cobardía acometer a los menores y a los que poco pueden. Las sucias moscas nunca pican sino a los bueyes magros y flacos, los gozques[9] labradores a los pobres peregrinos aquejan con mayor ímpetu […]
Como nos veis mujeres, habláis y pedís demasías. Lo cual, si hombre sintie­seis en la posada, no haríais. Que, como dicen, el duro adversario entibia las iras y sañas.
SEMPRONIO.‑ ¡Oh vieja avarienta, muerta de sed por dinero! ¿No serás contenta con la tercia parte de lo ganado?
CELESTINA.‑ ¡Qué tercia parte! Vete con Dios de mi casa tú. Y esotro no dé voces, no allegue[10] la vecindad. No me hagáis salir de seso, no queráis que salgan a plaza las cosas de Calisto y vuestras.
SEMPRONIO.‑ Da voces o gritos, que tú cumplirás lo que prometiste, o cumplirás hoy tus días.
CELESTINA.‑ ¡Justicia, justicia, señores vecinos! ¡Justicia, que me matan en mi casa estos rufianes! 
SEMPRONIO.‑ ¡Espera, doña hechicera, que yo te haré ir al infierno!
CELESTINA.‑ ¡Ay, que me ha muerto! ¡Ay, ay! ¡Confesión, confesión!
PÁRMENO.‑ Dale, dale, acábala, pues comenzaste, que nos sentirán[11]. ¡Muera, muera! De los enemigos, los menos.
CELESTINA.‑ ¡Confesión!


1. Estructura externa.
El texto es un fragmento del acto XII de la obra La Celestina de Fernando de Rojas. Es un texto dialogado, como toda la obra, en el que intervienen los criados de Calisto, Sempronio y Pármeno, con Celestina. Hay un personaje que no aparece en el diálogo al que Celestina llama para que le lleve su manto, se trata de su pupila Elicia. El tipo de discurso más importante utilizado por estos personajes es el argumentativo, pues cada uno intenta convencer al otro de que su postura es la más adecuada: Celestina no quiere repartir las ganancias y los criados exigen dos terceras partes.

2. Estructura interna.
Aunque es un texto con una clara coherencia temática, pues los diálogos todos se refieren a las ganancias, los personajes son los mismos y el lugar en el que se encuentran no varía y no sería necesaria una división, ateniéndonos a cómo se desarrolla o evoluciona el diálogo podemos dividir el texto en las siguientes partes:
-1/3 Exigencia de Sempronio a Celestina  de la parte que les corresponde de lo que Calisto le ha dado bajo la amenaza de que si no, publicaría quién es y a lo que se dedica.
- 3/9 Defensa de Celestina de su oficio y el modo con el que se gana la vida y a la vez expresa la intención de denunciarlos por el atropello que está sufriendo.
-10/11 Amenaza de muerte a Celestina por parte de Pármeno.
12 /21 Decisión de Celestina de salir a buscar la protección de la Justicia al tiempo que les insulta.
- 22/25 Nueva reclamación de Sempronio de lo que les corresponde y nuevos insultos de Celestina hacia ellos al tiempo que les amenaza con publicar los negocios de ellos con su amo.
- 26/32 Muerte de Celestina a manos de Sempronio.

3. Tema.
Muerte de Celestina a manos de los criados de Calisto a consecuencia de la disputa por el reparto de las ganancias en la mediación amorosa.

4. Resumen.
Sempronio exige a Celestina que reparta con él y Pármeno los regalos de Calisto amenazándola con publicar cuáles son sus artes. Sin embargo, Celestina defiende su manera de vivir porque ella no se mete donde no la llaman. Y les avisa de que si se siguen amenazándola, acudirá a la Justicia a buscar protección. Pármeno la intimida por segunda vez y la vieja pide su manto a Elicia para salir a pedir auxilio, pues no soporta que se metan con ella por ser mujer y vieja. Sempronio le vuelve a rogar que sea generosa, pero Celestina no cede y les amenaza con publicar los entresijos de los amores de Calisto. Ante lo cual, Sempronio mata a Celestina.

5. Análisis de la forma.
5.1. Plano fonológico, fonético y prosodemático.
El plano que más rendimiento presenta es el último. El texto es un diálogo que refleja fielmente el estado de ánimo y la actitud de los personajes. El estado y la actitud se reflejan en la entonación usada. Los enunciados que predominan son los exclamativos, los exhortativos e interrogativos, que son el reflejo de la exaltación anímica que padecen los personajes a consecuencia de la disputa que mantienen.
Vocativos, -apóstrofes: línea 12, ¡Elicia, Elicia!
Interjecciones, línea 29, ¡Ay, ay!
Interrogaciones: línea 13, ¿Qué es esto?; ¿Qué quieren decir tales amenazas en mi casa?;…
Exclamaciones: línea 22, ¡Oh vieja avarienta, muerta de sed por dinero!
Enunciados exhortativos: línea 1, Déjate a mí con razones; línea 10: no me hinches las narices con esas memorias; línea 19, Levántate…; línea 26, tú cumplirás…; línea 27, ¡Justicia, justicia, señores vecinos!
Repeticiones muy expresivas: línea 29, ¡Confesión, confesión!; línea 30 Muera, muera…; línea 2, A los otros, a los otros…
En la línea 2 y 3 hallamos una paranomasia con la que Sempronio expresa desde el principio su intención de liquidar el negocio entre ellos: Danos dos partes por cuenta de cuanto de Calisto… Hay otra a continuación en la línea 4 en boca de Celestina: Vivo de mi oficio, como cada cual oficial. Con estas semejanzas fonéticas de palabras se realiza una operación conceptual que prueba el ingenio y la capacidad verbal de la Celestina.

5.2. Plano morfológico-sintáctico.
Ya hemos dicho que no hay partes narradas, sino que se trata de un diálogo. En él tampoco encontramos descripción. El texto es muy dinámico, pues están discutiendo y en consecuencia los enunciados no son muy largos. Tampoco encontramos demasiados adjetivos no siendo en un parlamento de Celestina en el que ésta afea la conducta tan miserable de Sempronio y Pármeno a los que les acusa de meterse con ellas por ser mujeres. Línea 14, ¿Con una vieja mansa tenéis vosotros manos y braveza?; ¿Con una gallina atada?; línea 17, Las sucias moscas nunca pican sino a los bueyes magros y flacos, los gozques labradores a los pobres peregrinos aquejan… Los adjetivos subrayados son epítetos.
Los verbos son muy numerosos con los cuales se consigue mucho dinamismo. El tiempo que predomina es el presente de indicativo al ser un diálogo; sin embargo, son también muy numerosas las distintas formas exhortativas con las cuales los personajes intentan conseguir que los demás hagan lo que ellos desean. Imperativos: Lévantate desa cama, daca mi manto (12); presentes: Como nos veis mujeres, habláis y pedís demasías (20)
Los enunciados no son muy extensos en cuanto a su estructura; hay muchas oraciones simples y también enunciados no oracionales: A los otros, a los otros con esos halagos, vieja (2 y 3); algunos, refranes: A perro viejo, no  cuz, cuz (1). Y también oraciones complejas entre las que predominan las condicionales, que se utilizan en la discusión para intentar convencer a los otros o simplemente como amenazas: Danos las dos partes…, no quieras que se descubra quién tú eres (1 y 2)
Algunas figuras que podemos resaltar de este plano es, por ejemplo, una concatenación[1]: justicia hay para todos y a todos es igual (72)
Construcciones sintácticas que forman paralelismos al comenzar las oraciones con complementos del verbo: A quien no me quiere (C.D), no lo busco. De mi casa(CC) me vienen a sacar… También paralelismo en la siguiente construcción: De mi casa… en mi casa ruegan(5). Hay otros en el texto en los parlamentos de Celestina que consiguen imprimir ritmo muy marcado: ¿Con una vieja mansa…? ¿Con una gallina…? (14)
Con el mismo efecto podemos señalar anáforas: ¿Qué es esto? ¿Qué quieren decir…? (13)
Polisíndeton: …por saber mis secretos y mi vida pasada y los casos…(8) Celestina reconoce ponderando que los criados saben muy bien quién es ella, pero no se acobarda.

 5.3. Plano léxico-semántico.
Desde el punto de vista léxico, encontramos varios arcaísmos no utilizados en el castellano actual: desa (12), daca (12), esotro, cativa (8); un arcaísmo gramatical al aplicar el relativo cual como determinante: cual oficial (4)
La mayor parte del léxico lo podemos relacionar con la reclamación (isotopía): justicia, oída, casos, razones, partes, descubrir, testigo, amenazas, demasías, salir a la plaza, cumplir, prometiste…
Característico del lenguaje coloquial que utilizan los personajes son los refranes o expresiones propias de este registro lingüístico: No me hinches las narices… (10) que a su vez es una expresión metafórica: no me hagas enfadar.
En la línea 3, encontramos dos tropos muy significativos y que son un ejemplo de la expresividad y dominio del lenguaje por parte de Celestina. Una sinécdoque, Calla tu lengua y no amengües mis canas: la lengua como órgano con el que se modula la voz, por toda la persona; es decir, “Cállate, Sempronio”. Y una metonimia: canas, asociadas a la vejez.
Otras figuras que podemos comentar son las siguientes. Encontramos una antítesis en la línea 5: Si bien o mal vivo, Dios es testigo de mi corazón, que además es un rasgo de la religiosidad de la vieja, que alcahueta y hechicera, sin embargo, también es creyente.
Un símil hay en la línea 13: bramando como una loca; es decir, dará voces como si hubiera perdido toda razón y por tanto no la importará nada actuar así para que se conozca también la participación en el negocio de los criados de Calisto.
Podemos considerar una hipérbole la expresión que utiliza Sempronio en la línea 22: ¡Oh vieja avarienta, muerta de sed por el dinero!
Una manera de amenazar de Pármeno es con una construcción metafórica con la que dice a Celestina que la matará: Si no, enviarte he con nuevas a ella (la madre de Pármeno ya muerta y antigua compañera de Celestina).(10)
En el razonamiento de Celestina para convencer a los criados de la injusticia que están cometiendo con ellas utiliza una serie de símbolos antitéticos. Celestina es una gallina atada(14),ella y Elicia son bueyes magros y flacos(18) y pobres peregrinos (18); mientras que Sempronio y Pármeno son sucias moscas(17) y perros ladradores (18) que las acosan.

6. Análisis del contenido.
La primera característica que hemos de resaltar es la elocuencia de Celestina que utiliza el lenguaje como un arte para disuadir. Ha conseguido enamorar a Melibea con la palabra; la chica ha visto al mancebo y ha hablado con él, pero no ha logrado con su presencia lo que conseguirá Celestina con su palabra. Paradójicamente esa capacidad para convencer no la servirá para evitar su muerte. En el fragmento, Celestina utiliza un lenguaje lleno de artificios, aunque aproximándose al registro coloquial: refranes (en líneas 1, 4,5, y 21), oraciones no muy largas…
Un rasgo propio del personaje principal es la religiosidad. En el texto hay referencias constantes a Dios: Por los santos del cielo;  Que soy una vieja cual Dios rehizo; Si bien o mal vivo, Dios es testigo de mi corazón; Vete con Dios de mi casa; Confesión, confesión…
El comportamiento de los criados merece un comentario. Muestran su lado más oscuro. Para reclamar lo que creen suyo, terminan por matar a Celestina, sin importarles la honra de su amo. En la obra se puede observar el enfrentamiento entre amos y criados, que hasta este momento no había aparecido en la literatura española
El texto es muy significativo porque con él comienza la tragedia, primero con la muerte de Celestina; a continuación la de Pármeno y Sempronio y, por último, la muerte de Calisto y Melibea. En este sentido, podemos decir que el tema fundamental es el de la muerte. A partir de este momento, la muerte se irá imponiendo al amor, que había estado presente en la primera parte de la obra.

7. Conclusiones.
Como acabamos de afirmar el texto es clave en la obra pues se produce la muerte del personaje más importante, como es Celestina, que desaparece más o menos en la mitad. Es también fundamental para observar la capacidad de elocuencia de Celestina, aunque a lo postre no le sirviera para evitar su propia muerte ante rufianes que tienen muy claras sus intenciones: conseguir su parte del botín.

[1] Concatenación o conduplicación. Figura que consiste en empezar una cláusula con la voz o expresión final de la cláusula anterior de forma que se encadenen en serie varias de ellas




[1] Razones, excusas.
[2] Refrán: a quien es experimentado, no se le puede engañar.
[3] Pierdas el respeto.
[4] También yo seré oída por la justicia.
[5] Cautiva, esclava.
[6] Que fue su amiga y como ella ha muerto.
[7] Con noticias a mi madre; le amenaza, pues, con matarla.
[8] Da acá, tráeme.
[9] Perrillos.
[10] Atraiga, haga venir.
[11] Oirán.