jueves, 16 de junio de 2016

Comentario de texto de un fragmento del CAPÍTULO XLIII de El Quijote (Segunda parte, 1615) De los consejos segundos que dio don Quijote a Sancho Panza.


¿Quién oyera el pasado razonamiento de don Quijote que no le tuviera por persona muy cuerda y mejor intencionada? Pero, como muchas veces en el progreso desta grande historia queda dicho, solamente disparaba en tocándole en la caballería, y en los demás discursos mostraba tener claro y desenfadado entendimiento, de manera que a cada paso desacreditaban sus obras su juicio, y su juicio sus obras; pero en ésta destos segundos documentos que dio a Sancho, mostró tener gran donaire, y puso su discreción y su locura en un levantado punto.
Atentísimamente le escuchaba Sancho, y procuraba conservar en la memoria sus consejos, como quien pensaba guardarlos y salir por ellos a buen parto de la preñez de su gobierno. Prosiguió, pues, don Quijote, y dijo:
-En lo que toca a cómo has de gobernar tu persona y casa, Sancho, lo primero que te encargo es que seas limpio, y que te cortes las uñas, sin dejarlas crecer, como algunos hacen, a quien su ignorancia les ha dado a entender que las uñas largas les hermosean las manos, como si aquel escremento y añadidura que se dejan de cortar fuese uña, siendo antes garras de cernícalo lagartijero: puerco y extraordinario abuso. No andes, Sancho, desceñido y flojo, que el vestido descompuesto da indicios de ánimo desmazalado, si ya la descompostura y flojedad no cae debajo de socarronería,[…]
No comas ajos ni cebollas, porque no saquen por el olor tu villanería. Anda despacio; habla con reposo, pero no de manera que parezca que te escuchas a ti mismo, que toda afectación es mala. Come poco y cena más poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago. Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra. Ten cuenta, Sancho, de no mascar a dos carrillos, ni de erutar delante de nadie.
-Eso de erutar no entiendo -dijo Sancho.
Y don Quijote le dijo:
-Erutar, Sancho, quiere decir regoldar, y éste es uno de los más torpes vocablos que tiene la lengua castellana, aunque es muy sinificativo; y así, la gente curiosa se ha acogido al latín, y al regoldar dice erutar, y a los regüeldos, erutaciones; y, cuando algunos no entienden estos términos, importa poco, que el uso los irá introduciendo con el tiempo, que con facilidad se entiendan; y esto es enriquecer la lengua, sobre quien tiene poder el vulgo y el uso.
-En verdad, señor -dijo Sancho-, que uno de los consejos y avisos que pienso llevar en la memoria ha de ser el de no regoldar, porque lo suelo hacer muy a menudo[…]
-También, Sancho, no has de mezclar en tus pláticas la muchedumbre de refranes que sueles; que, puesto que los refranes son sentencias breves, muchas veces los traes tan por los cabellos, que más parecen disparates que sentencias.
-Eso Dios lo puede remediar -respondió Sancho-, porque sé más refranes que un libro, y viénenseme tantos juntos a la boca cuando hablo, que riñen por salir unos con otros, pero la lengua va arrojando los primeros que encuentra, aunque no vengan a pelo. Mas yo tendré cuenta de aquí adelante de decir los que convengan a la gravedad de mi cargo, que en casa llena presto se guisa la cena, y quien destaja no baraja, y a buen salvo está el que repica, y el dar y el tener seso ha menester.
-¡Eso sí, Sancho! -dijo don Quijote-: ¡encaja, ensarta, enhila refranes, que nadie te va a la mano! ¡Castígame mi madre, y yo trómpogelas! Estoyte diciendo que escuses refranes, y en un instante has echado aquí una letanía dellos, que así cuadran con lo que vamos tratando como por los cerros de Úbeda. Mira, Sancho, no te digo yo que parece mal un refrán traído a propósito, pero cargar y ensartar refranes a troche moche hace la plática desmayada y baja.



1. ESTRUCTURA.
1.1. Externa.
Fragmento en prosa de la segunda parte de El Quijote. El discurso fundamental de esta obra es el narrativo, como corresponde al género literario al que pertenece el texto. También, como es de suponer, encontramos partes descriptivas, como por ejemplo en la línea 7: Atentísamente lo escuchaba Sancho…Podemos decir que las dos primeras partes son descriptivas. Y fundamentalmente, en este fragmento predomina el diálogo entre don Quijote y Sancho, al que le aconseja buenos modales en su tarea de gobernador.
1.2. Interna.
En cuanto al desarrollo del contenido, el fragmento se puede dividir de la siguiente forma:
-Primera parte, 1/6: descripción por parte del narrador del tipo de locura que sufría el protagonista.
-Segunda parte, 7/9: descripción de la actitud de Sancho oyendo los consejos de su amo.
-Tercera parte, 10/30: consejos de don Quijote a Sancho de cómo debe comportarse en la mesa.
-Cuarta parte, 31/43: consejos del mismo a su escudero sobre la forma de hablar.

2. TEMA.
Normas de urbanidad y consejos retóricos ofrecidos por don Quijote a Sancho antes de tomar este posesión del cargo de gobernador de la ínsula Barataria.

3. RESUMEN.
Antes de tomar posesión del gobierno de la ínsula Barataria, don Quijote ofrece a Sancho una serie de consejos relativos a la urbanidad y a su aseo personal. Así le recomienda que sea limpio  y que no se deje las uñas largas y que no lleve los vestidos caídos, pues es síntoma de un carácter desaliñado. En cuanto al comer y al beber le sugiere que sea moderado. También le anima a que no coma ajos ni cebollas y, sobre todo, a que no eructe. Y en su función de gobernador, al hablar, le conmina a que su discurso adopte un ritmo moderado y que no inserte uno tras otro los múltiples refranes que suele sacar a colación. Pero Sancho, aun no acabándole de dar este consejo, aserta lo que le han dicho con un rosario de ellos.

4. ANALISIS DE LA FORMA.
4.1. Plano fonológico, fonético y prosodemático.
El texto se abre con una interrogación retórica con la que se expresa la admiración que levantaba la forma de hablar de don Quijote, siempre y cuando no tocara temas referidos al mundo de los libro de caballerías.
[En la parte descriptiva, el texto presenta una entonación enunciativa, al igual que parte de la disertación, sobre todo cuando razona lo expuesto. Pero, en la misma, también hay tono exhortativo cuando aconseja a Sancho, como en las líneas 17 y 18: No comas ajos ni cebollas, porque no saquen por el olor tu villanería. Anda despacio; habla con reposo. Y cuando don Quijote se enfada con su escudero, al final, a partir de la línea 39, encontramos una entonación exclamativa: -¡Eso sí, Sancho! -dijo don Quijote-: ¡encaja, ensarta, enhila refranes, que nadie te va a la mano! ¡Castígame mi madre, y yo trómpogelas!
La presencia de vocativos, (apóstrofes) líneas 10, 14...: No andes, Sancho, desceñido…; es propia también de los textos dialogados. Tienen una función fundamentalmente apelativa, de llamada de atención.
           
4.2. Plano morfosintáctico.
Los adjetivos son frecuentes; la mayoría son especificativos, tanto antepuestos como pospuestos. La presencia de estos adjetivos denota objetividad en el discurso de don Quijote. Veamos algunos: línea 1, el pasado razonamiento; líneas 1 y 2, …por persona muy cuerda y mejor intencionada –en este caso los dos adjetivos están intensificados con dos adverbios; línea 2, grande historia; líneas 3 y 4, claro y desenfadado entendimiento, -ahora doblemente modificado el sustantivo con dos adjetivos; líneas 5 y 6, gran donaire, -forma apocopada de grande. Estos adjetivos corresponden a las dos primeras partes donde predomina la descripción.
Además encontramos otros adjetivos en la tercera parte, como en la línea 12, uñas largas; en las líneas 13 y 14, cernícalo lagartijero; en la línea 14 hallamos dos adjetivos que funcionan como complementos predicativos y que sirven para referirse a la forma de llevar el vestido cuando Sancho camine: No andes desceñido y flojo
Además de estos adjetivos especificativos, encontramos otros explicativos con los que don Quijote realiza valoraciones, como en la línea 14: puerco y extraordinario abuso. Otros dos adjetivos, con función de complemento predicativo, en este caso del complemento directo, son los de la línea 43, …hace la plática desmayada y baja, con los cuales don Quijote valora el discurso.
Los verbos son diferentes según la parte del texto que veamos y son especialmente numerosos en los diálogos.
En las descripciones el tiempo que predomina es el pretérito imperfecto, que es el tiempo de la descripción dentro de la narración, ya que es imperfectivo: es como si se paralizara la acción y permitiera una mirada detallada al escenario donde se mueven los personajes. Algunos verbos en este tiempo son: líneas 3 y 4: disparaba, mostraba; en la línea siguiente: desacreditaban; en la línea 7: escuchaba….
En las partes narrativas nos encontramos con el pretérito perfecto, tiempo perfectivo que permite el avance de la narración: línea 6, mostró; línea 8, prosiguió, línea 29, dijo
En las partes dialogadas hay dos tiempos que destacan:
-el presente de indicativo, que es el propio de la comunicación directa –hablamos en presente-, línea 10 te encargo¸línea 22 no entiendo. En cuanto al uso del presente, hemos de señalar el valor gnómico o intemporal de este tiempo en la línea 24, …éste es uno de los más torpes vocablos.
-y sobre todo del imperativo, mediante el cual un personaje intenta influir en el otro. Las formas exhortativas usadas son variadas. Por ejemplo, presentes de subjuntivo, -línea14, no andes, línea 17, no comas…-, imperativos: línea17, anda, habla; línea 19 come y cena, sé templado, y perífrasis de infinitivo modales de obligación en forma negativa: línea 31, no has de mezclar.
En cuanto a la sintaxis se ha de señalar que las oraciones son largas y complejas, pero predomina la unión copulativa entre las proposiciones. Por ejemplo, el primer párrafo, en el segundo, la relación sintáctica de las proposiciones es de coordinación, copulativa y adversativa: Atentísimamente le escuchaba Sancho, y procuraba conservar en la memoria sus consejos, como quien pensaba guardarlos y salir por ellos a buen parto de la preñez de su gobierno. Prosiguió, pues, don Quijote, y dijo…
En el texto también hay otras relaciones sintácticas acordes al contenido del discurso de don Quijote. Por ejemplo, encontramos subordinadas adverbiales comparativas de igualdad en la línea 7, …procuraba conservar en la memoria sus consejos, como quien pensaba guardarlos y salir por ellos a buen parto de la preñez de su gobierno; en la línea 11,…es que seas limpio, y que te cortes las uñas, sin dejarlas crecer, como algunos hacen, a quien su ignorancia les ha dado a entender que las uñas largas les hermosean las manos…
Como discurso normativo que es, don Quijote intenta razonar y convencer a Sancho con explicaciones a través de subordinadas causales: línea 14 No andes, Sancho, desceñido y flojo, que el vestido descompuesto da indicios de ánimo desmazalado,; en la línea 17, No comas ajos ni cebollas, porque no saquen por el olor tu villanería; en la línea 19 Come poco y cena más poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago.
Hay que señalar que abundan las estructuras bimembres que confieren ritmo a la prosa. En algunos casos, las parejas de palabras casi son sinónimas, como en la línea 1, …muy cuerda y mejor intencionada, en la 3, tener claro y desenfadado entendimiento; en la línea 13, *escremento y añadidura.
En la expresión de la línea 3, …de manera que a cada paso desacreditaban sus obras su juicio, y su juicio sus obras, podemos identificar un retruécano, pues se repiten varias palabras o una oración con inversión del orden de sus elementos.
En la línea 39 hay un asíndeton cuando dice don Quijote: ¡encaja, ensarta, enhila refranes… Al no situar la conjunción “y” parece que la serie de refranes en boca de Sancho no va a tener fin.

4.3. Plano léxico-semántico.
El registro lingüístico predominante es el culto, patente sobre todo en las partes narrativas y en el discurso de don Quijote. En las intervenciones de Sancho el léxico es más sencillo. Aunque hay que señalar que en el texto se encuentran expresiones coloquiales y hasta refranes en las intervenciones de los dos personajes, aunque claramente son más usuales en boca de Sancho. Veamos algunos modismos[1] en las líneas 32, muchas veces los traes tan por lo cabellos…; en la36, no vengan a pelo; en la 41, que así cuadran con lo que vamos tratando como por los cerros de Úbeda;  en la 43, …ensartar refranes a troche moche… También, refranes o aforismos como los siguientes en la línea 20, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra; en las siguiente líneas a partir de la 37, …en casa llena presto se guisa la cena, y quien destaja no baraja, y a buen salvo está el que repica, y el dar y el tener seso ha menester.
Por la complejidad de asuntos tratados en el fragmento no hay un campo semántico único, sino que encontramos varios. Siguiendo el contenido desarrollado en el texto podemos señalar los siguientes:
-El de la locura/cordura con palabras como razonamiento, cuerdo, disparataba, discursos, entendimiento, juicio, donaire, discreción, locura
-Términos relacionados con el aseo: limpio, cortes uñas, uñas larga, *escrementos, puerco
-Palabras referentes al vestido: desaliñado, flojo, descompuesto…
-Vocabulario sobre alimentación: comida, cebollas, olor, come, mascar, eructar, regoldar
-En cuanto a la forma de hablar, habla con reposo, afectación, pláticas, refranes, sentencias, disparates, lengua, decir, tratando, plática…
Comentaremos algunas figuras literarias basadas en este aspecto del lenguaje. Las más numerosas son las metáforas. Veamos algunas. En la línea 8, salir por ellos –consejos- a buen parto de la preñez de su gobierno, con la cual se refiere al término real ‘la dificultad del gobierno futuro de la ínsula’.
En la línea 13 encontramos esta otra: siendo antes garras de cernícalo lagartijero, con la que se refiere a que Sancho no lleve ‘las uñas largas’, la podemos considerar también una hipérbole.
En la línea 19 hallamos esta: que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago, que hace referencia a ‘la digestión’.
A parte de esta figura, encontramos una hipérbole, una exageración, cuando Sancho afirma en la línea 34 sé más refranes que un libro. Asimismo es un símil.
Un símil es también el modismo de la línea 4, así cuadran con lo que vamos tratando como por los cerros de Úbeda.
Para acabar el comentario de este apartado podemos comentar las personificaciones efectuadas por Sancho cuando se refiere a los refranes: línea 35, porque sé más refranes que un libro, y viénenseme tantos juntos a la boca cuando hablo, que riñen por salir unos con otros; o en la 31, cuando don Quijote dice utilizando también una hipérbole, no has de mezclar en tus pláticas la muchedumbre de refranes que sueles. Muchedumbre se refiere normalmente a personas.

5. Análisis del contenido.
El texto pertenece a la segunda parte de El Quijote, publicado en 1615. La diferencia fundamental con respecto a la primera parte, sobre todo en los episodios situados en el palacio de los duques, es que no es don Quijote quien transforma la realidad, sino que son estos nobles los que la alteran o maquinan para hacer creer al caballero andante que se encuentra en una de las aventuras propias de las novelas de caballerías. Y no solo al caballero, sino también a su escudero Sancho, quien al fin ve recompensado su abnegado servicio con el nombramiento de gobernador de una ínsula. Antes de tomar el cargo, su amo le ofrece una serie de consejos para que sea capaz de desenvolverse bien en sus funciones y tenga el suficiente prestigio como corresponde a la autoridad que va ejercer.
Continuando con lo último se ha de resaltar que El Quijote es una novela que pretendía criticar el mundo ideal e irreal de los libros de caballerías, y especialmente a sus protagonistas. En este pasaje vemos un don Quijote con un perfil antiheroico: Cervantes pone en palabras de su protagonista una serie de consejos sobre cuestiones cotidianas nunca antes tratadas en ninguna obra literaria, menos en una novela de caballerías.
También comentaremos el género de locura que padecía el protagonista, locura repetidamente descrita por el narrador en la obra. El trastorno de don Quijote solo se manifiesta cuando algún elemento de la realidad es percibido por él –o transformado por otros, como le hacen los duques en esta segunda parte- como algo parecido a los episodios habituales de las novelas de caballerías; en esta tesitura el caballero se comporta como un personaje más de esa literatura fantástica. En los demás asuntos el hidalgo es un modelo de ecuanimidad, con un discurso coherente muy bien articulado.
El narrador aparece en el fragmento de dos maneras: al comienzo, apartándose del hilo narrativo, encontramos un inciso en el que diserta sobre el género de locura. A partir de ahí, es un narrador externo omnisciente en 3ª persona.
Y algo particular desde el punto de vista lingüístico para acabar y que demuestra la preocupación cervantina por la lengua. Don Quijote utiliza la palabra ‘eructar’, -cultismo introducido en 1607, procedente de la palabra latina eructare, de ésta procede ‘eructación’ y muy tardíamente ‘eructo’ en 1832- y Sancho no le entiende lo que quiere decir hasta que usa los términos populares o patrimoniales: regoldar y regüeldo.

6. Conclusiones.
La novela es un compendio de estilos diferentes. Encontramos en el texto registros distintos según los personajes: el de don Quijote es culto y esmerado, aunque llano y enriquecido con expresiones coloquiales; el de Sancho, mucho más sencillo y coloquial, plagado de refranes con los cuales hace reír al lector.
Para concluir, se ha de resaltar las excelencias de Cervantes como escritor: domino del arte del diálogo, uso adecuado y expresivo de los recursos literarios, agilidad y sencillez narrativa y unos contenidos originales y humorísticos.



[1] Modismo, expresión fija, privativa de una lengua, cuyo significado no se deduce de las palabras que la forman; p. ej., a troche y moche.

No hay comentarios: