jueves, 20 de octubre de 2016

Comentario crítico de Luces de Bohemia, de Ramón del Valle-Inclán.



Fragmento de la escena XII de Luces de Bohemia, de Ramón del Valle-Inclán.

MAX: ¿Debe estar amaneciendo?
DON LATINO: Así es.
MAX: ¡Y qué frío!
DON LATINO: Vamos a dar unos pasos.
MAX: Ayúdame, que no puedo levantarme. ¡Estoy aterido!
DON LATINO: ¡Mira que haber empeñado la capa!
MAX: Préstame tu carrik[1], Latino.
DON LATINO: ¡Max, eres fantástico! MAX: Ayúdame a ponerme en pie.
DON LATINO: ¡Arriba, carcunda[2]!
MAX: ¡No me tengo!
DON LATINO: ¡Qué tuno eres!
MAX: ¡Idiota!
DON LATINO: ¡La verdad es que tienes una fisonomía algo rara!
MAX: ¡Don Latino de Hispalis, grotesco personaje, te inmortalizaré en una novela!
DON LATINO: Una tragedia, Max.
MAX: La tragedia nuestra no es tragedia.
DON LATINO: ¡Pues algo será!
MAX: El Esperpento.
DON LATINO: No tuerzas la boca, Max.
MAX: ¡Me estoy helando!
DON LATINO: Levántate. Vamos a caminar.
MAX: No puedo.
DON LATINO: Deja esa farsa. Vamos a caminar.
MAX: Échame el aliento. ¿Adónde te has ído, Latino?
DON LATINO: Estoy a tu lado.
[…]
MAX: Los ultraístas[3] son unos farsantes. El esperpentismo lo ha inventado Goya. Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato.
DON LATINO: ¡Estás completamente curda!
MAX: Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada.
DON LATINO: ¡Miau! ¡Te estás contagiando!
MAX: España es una deformación grotesca de la civilización europea.
DON LATINO: ¡Pudiera! Yo me inhibo.
MAX: Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas.
DON LATINO: Conforme. Pero a mí me divierte mirarme en los espejos de la calle del Gato[4].
MAX: Y a mí. La deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemática perfecta. Mi estética actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas.
DON LATINO: ¿Y dónde está el espejo?
MAX: En el fondo del vaso.
DON LATINO: ¡Eres genial! ¡Me quito el cráneo!
MAX: Latino, deformemos la expresión en el mismo espejo que nos deforma las caras y toda la vida miserable de España.
DON LATINO: Nos mudaremos al callejón del Gato.

Esquema de organización de ideas.
1. Descripción espacio-temporal:
            -Tiempo externo:
                        -A punto de amanecer.
                        -Hace frío.
            -Espacio: los dos personajes se encuentran en una calle: Max sentado en el suelo.
2. Personajes: los dos llevan una vida miserable.
            -MAX: borracho, ciego, aterido de frío, con mala cara (moribundo).
            -DON LATINO: borracho, egoísta e inconsciente del peligro que corre su compañero.
3. Definición de EL ESPERPENTO, como género literario:
            -Origen: Goya.
            -Técnica:
-Deformar los personajes hasta hallar su verdadera naturaleza, que es semejante a la imagen que devolvería un espejo cóncavo si en él se miraran esos personajes.
                                   (Ellos mismos son un ejemplo: su vida no es trágica, sino una farsa).
                        -España es una imagen deformada, grotesca de la civilización europea.
                        -El lenguaje utilizado también ha de sufrir una deformación para lograr el                                               esperpento.

RESUMEN.
Don Latino y Max Estrella se encuentran a punto de amanecer en una calle de Madrid. Hace frío. Max, sentado en el quicio de una puerta, muerto de frío, con mala cara y ebrio, es incapaz de incorporarse cuando su acompañante le anima a caminar. En esta tesitura, Max desarrolla la teoría que llama Esperpento. Con esta técnica intenta descubrir cuál es la verdadera naturaleza de los personajes (la naturaleza de ellos mismos, que no es trágica, como dice don Latino, sino más bien una farsa) y de nuestro país. La verdadera imagen de España es grotesca si la comparamos con la civilización europea, como lo es la imagen de cualquier modelo reflejada en un espejo cóncavo. Y para describir la imagen y desarrollar el esperpento también es necesario deformar el propio lenguaje.

TEMA.
El principal tema es la formulación de lo que es el esperpento como género literario por parte de Max. Desde el punto de vista del desarrollo argumental, podemos señalar como tema la agonía del protagonista sin que don Latino se percate de la peligrosa situación de su compañero.

estructura externa.
Es un fragmento en prosa de la escena XII de la obra de Luces de Bohemia de Ramón del Valle Inclán. Se trata de un diálogo teatral en el que cada parlamento está encabezado por el nombre del personaje que habla.

estructura interna.
El texto lo podemos dividir en dos partes:
Desde la línea 1 a la 25, parte en la que se desarrolla la postración agónica por la que está pasando Max sin que don Latino sea consciente del peligro que corre su compañero.
Y desde la línea 25 a la 43; en esta parte se desarrolla la teoría del esperpento, técnica que consiste en deformar los personajes y la realidad para llegar al alma o a la esencia de ellos.

actitud.
La actitud del autor de una obra literaria es subjetiva. Crea un universo ficticio en el que controla todos los elementos: la trama del argumento, el perfil de los personajes, el tema que se desarrolla… Ahora bien, esta actitud es diferente en cada una de las dos partes de este fragmento. La primera la podemos considerar más objetiva, pues el autor representa y hace avanzar la acción con bastante objetividad y realismo. La escena es verosímil y consecuente con los acontecimientos anteriores; además, no hay un lenguaje excesivamente literario. En cambio en la segunda podemos afirmar que la actitud es más subjetiva, pues aunque habla Max, lo que dice sobre el esperpento, son palabras puestas en su boca por el autor sobre la técnica literaria llamada Esperpento. En esta parte tampoco abundan los recursos literarios, pero encontramos alguna metáfora, como, por ejemplo, en la línea 26/27: Los héroes clásicos han ido a pasearse…; en la línea 40: Me quito el cráneo… El empleo de estos recursos es propio de una actitud subjetiva en la elaboración del discurso. Podemos añadir que esa técnica deformante de la realidad y de los personajes,  no deja de ser también un enfoque subjetivo de lo que es la literatura.


intención del autor
Podemos resaltar, enlazando con lo anterior, que la intención principal del autor es dar a conocer esta técnica literaria a través de la propia obra, que se convierte en un ejemplo de la técnica empleada: los dos personajes son esperpénticos. Otro objetivo, aparte  del literario, que podríamos añadir también es la de crear una obra de arte. Y, por último,  Valle muestra en esta obra una característica noventayochista reflejada en la preocupación por la realidad social y política problemática del país en esos primeros veinte años del siglo XX.

TIPO DE TEXTO.
En cuanto al ámbito de uso el texto pertenece al ámbito profesional: se trata de un texto de creación  literaria. El fragmento es un diálogo de una obra teatral, por tanto pertenece al género dramático. Los rasgos que lo identifican como tal son los siguientes:
-          La acción avanza a través de lo que hacen y dicen los personajes que están en escena.
-          Aunque en el fragmento no se han incluido acotaciones, anotamos que éstas cumplen las siguientes funciones: indicar qué personajes hay en escena, sus entradas, salidas… En Luces de bohemia, además contribuyen al desarrollo de la acción con descripciones ambientales que son más propias de la novela. Si a esto sumamos el carácter estético de su estilo, concluiremos que sobrepasan el papel que las acotaciones tienen en una obra dramática.
-          Los diálogos reproducen la conversación con las variaciones tonales que corresponden al asunto que se represente: órdenes, exclamaciones, preguntas...
           En cuanto al género al que pertenece el fragmento hay que anotar que con la obra se inicia un subgénero no solo dramático, sino que aparece en otros géneros literarios, que es el Esperpento, cuya técnica consiste en deformar a los personajes y la realidad para descubrir su verdadera naturaleza. Desde el punto de vista clásico de división de géneros dramáticos, don Latino habla de que su vida es una tragedia. En el habla común se puede considerar así realmente la vida de sufrimiento y privaciones de los personajes de la obra. También el papel del destino es importante en la obra: desde el principio se plantea la muerte como solución a sus desgraciadas vidas. Pero no cumple los otros requisitos del género: la alcurnia de los personajes, el tema desarrollado no hace referencia a pasiones transcendentales o incontroladas, el lenguaje no es el habitual en estas obras… Max le replica a don Latino que sus vidas son más bien una farsa; es decir, si tenemos en cuenta el carácter cómico y satírico de estas obras breves de teatro, lo que se hace es criticar sus comportamientos y su vida en general. Desde el punto de vista de división clásica podríamos considerar a Luces de bohemia un drama, por ser una síntesis de farsa, comedia y tragedia.
El tipo de discurso en cuanto al modo de elocución es un diálogo teatral escrito; se trata del libreto de la obra. Ya se ha comentado anteriormente las características del diálogo teatral: cada uno de los parlamentos está precedido del nombre del personaje que interviene: MAX: ¿Debe estar amaneciendo? Las características lingüísticas propias de este tipo de discurso son el uso de verbos en tiempos presentes (L. 2: Así es.) y formas exhortativas (L. 4: Vamos a dar unos pasos.), la variedad de tonos y de enunciados v (Interrogativos: l.1 ¿Debe estar amaneciendo?; exclamativos, L. 6: ¡Mira que haber empeñado la capa!)…

VALORACIÓN PERSONAL.
La escena, uno de los momentos culminantes de la obra con gran trascendencia para nuestro teatro contemporáneo, se sitúa después de que Max se encuentra con la madre del niño muerto en los disturbios de la huelga de proletarios y se entera, por un comentario del sereno, de la muerte del preso anarquista catalán. Esta escena precede a la de la muerte de Max.
Desde el punto de vista humano, el lector siente una profunda pena por las desgracias de los personajes, especialmente por la mala suerte de Max. A estas alturas de la obra conocemos las condiciones duras en las que viven él y su familia y las dificultades para ganarse la vida escribiendo a causa de su ceguera; sabemos, además, que estas adversidades  no son las únicas de su vida: habría que añadir la poca consistencia de su comportamiento, pues en esta situación económica desfavorable, su carácter altanero y su poco sentido común todavía agrandan la desgracia al no saber aprovechar los pocos resquicios o asideros que el destino le acaba de ofrecer(El dinero que le ha dado el ministro para salir del paso y la pensión futura que recibirá a partir de ese momento). La escena comentada es el colofón a sus desgracias: la muerte solitaria tirado a la puerta de su casa abandonado y saqueado por don Latino. A pesar de la culpa irremisible del protagonista, el lector casi le perdona, al igual que casi no existen reproches por parte de su familia hacia él.
En cuanto al género del Esperpento que Valle-Inclán desarrolla, me parece muy original. Original porque en su época y en el panorama teatral en el que aparece (Teatro burgués, el teatro modernista…) supuso una innovación arriesgada ya que fueron obras que no se pudieron representar en su día por las dificultades de escenificación; sin embargo, me parecen muy efectivas para el propósito del autor en ese momento de su vida: no hay manera mejor para criticar la situación de España desde el punto de vista social y político, también desde el punto de vista cultural, que fiscalizarla con la técnica del Esperpento. Este proceder seguramente también se lo aplica Valle Inclán a la etapa bohemia de su vida, por la cual la obra la podemos considerar también una autocrítica.
Para finalizar es necesario resaltar la maestría del dramaturgo en el uso de un lenguaje ágil, breve, ocurrente y magistralmente usado. El estilo modernista se aplica aquí no solo para buscar la belleza, sino también al servicio de la crítica social y política. Además, original es también la mezcla de diversos registros lingüísticos: coloquialismos, jergas, hablas particulares… mezclados con términos propios del registro culto.

ANÁLISIS ESTILÍSTICO DE LOS ADJETIVOS.
Nos encontramos un texto en el que la presencia de adjetivos es notable, sobre todo porque es un diálogo. Los mayoritarios son adjetivos calificativos especificativos ya que seleccionan al sustantivo al que se refieren. Todos son pospuestos al sustantivo. La aplicación de la cualidad al nombre es objetiva y necesaria: los héroes clásicos (l. 26), sentido trágico (línea 29), vida española (l. 30), espejo cóncavo (líneas 34 y 37),  estética actual (l. 37),… En este primer grupo hay algunos adjetivos que están modificados cuantitativamente, como por ejemplo: las imágenes más bellas (línea 34), o modalmente: estética sistemáticamente deformada (l. 30).
Sin embargo, encontramos otros dos grupos con los que se muestra apreciaciones subjetivas por parte de uno de los personajes del diálogo, Max Estrella. Se comentan primero los adjetivos calificativos explicativos. Dos los podemos considerar epítetos, pues la cualidad expresada por el adjetivo está contenida en la naturaleza semántica del nombre: deformación grotesca (l. 32), matemática perfecta (l. 36). Al otro se le puede considerar valorativo, pues el personaje emite un juicio: vida miserable (l.42).
Donde se aprecia mayor carga subjetiva es en el uso de adjetivos con la función de atributo en oraciones copulativas. Algunas de estas oraciones son claramente valorativas, como, por ejemplo, en la línea 26: las imágenes… son… absurdas;  ¡Eres genial!, de la línea 40.
Como conclusión, como ya se anticipó en el análisis de la actitud del autor, siendo esta subjetiva por el tipo de texto, la subjetividad se aprecia mucho más en la segunda parte de la estructura interna.

Funciones del lenguaje presentes en el texto. Análisis de los recursos lingüísticos que justifican las funciones del lenguaje que destacan en el texto y su relación con los elementos de la comunicación.
Las principales funciones del lenguaje presentes en el texto son diferentes según la parte que se analice. En la estructura interna se dividió el texto en dos partes. De la línea 1 a la 25 y desde la línea 26 hasta el final. Esta división queda reflejada en la diferencia de funciones del lenguaje usadas en cada una de las dos partes. Así, en la primera centrada, desde el punto de vista del contenido, en la postración agónica de Max sin que don Latino sea consciente de ella, la función predominante es sobre todo la conativa, con la que con don Latino intenta que su compañero se incorpore y deje de hacer lo que él considera bromas. Veamos algunos ejemplos: en la línea 4 dice don Latino: Vamos a dar unos pasos; en la línea 9: Arriba, carcunda; en la 19: No tuerzas la boca más; en la 21: Levántate, vamos a caminar;  en la 23: Deja esa farsa, vamos a caminar… También encontramos en boca de Max una serie de enunciados en los que predomina la función conativa con los que intenta que don Latino sea consciente de la gravedad de su estado; por ejemplo, en la línea 5 dice Max: Ayúdame…; en la 7: Préstame tu carrik, Latino; en la 8: Ayúdame a ponerme de pie; en la 24: Échame el aliento… La función conativa se puede rastrear en múltiples formas de exhortación, sobre todo imperativos, pero también mediante adverbios: por ejemplo, en la línea 9, cuando dice don Latino: Arriba, carcunda. También perífrasis aspectuales incoativas, con un presente de indicativo utilizado por imperativo en la línea 21: Vamos a caminar.  También un presente de subjuntivo por ser la orden negativa en la línea 19: No tuerzas la boca, Max. Por otra parte, esta función del lenguaje  se refuerza con la presencia de numerosos vocativos o apóstrofes que, como formas apelativas, sirven para llamar la atención del interlocutor: en la línea 7: Préstame tu carrik, Latino; en la 8: Max, eres fantástico; en la 9: Arriba, carcunda.
Aunque con menor presencia, también la función conativa está presente con enunciados interrogativos con los que los interlocutores demandan una respuesta o un cambio de actitud del otro; entre otros podemos citar en la línea 1 cuando se dice: ¿Debe estar amaneciendo?; en la 24: ¿Adónde te has ido, Latino?
Propia de la situación comunicativa que representa la escena, una conversación de dos personas ebrias, y de los mensajes que se transmiten, es la función expresiva, con las que se comunica la parte emotiva del hablante, representada en el texto con también numerosos enunciados exclamativos. Resaltamos los siguiente: en la línea 3: ¡Qué frío!; en la línea de la 5: ¡Estoy aterido!; en la 6: ¡Mira que haber empeñado la capa!; en la 8: ¡Max, eres fantástico!; en la 10: ¡No me tengo!; en la 20: ¡Me estoy helando!..

En la segunda parte, en la que Max desarrolla el concepto de Esperpento, las funciones del lenguaje más representativas son la referencial o representativa y la función expresiva. El desarrollo teórico del concepto se realiza usando el lenguaje de manera objetiva para analizar lo que es el Esperpento. Los enunciados dominantes son los enunciativos: verbi gratia, en la línea 26: El esperpentismo lo ha inventado Goya. Los héroes clásicos han ido a pasearse en el Callejón del Gato; en la 29: Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el esperpento. El sentido trágico de la vida española es una deformación grotesca de la civilización europea. En estos enunciados se puede apreciar el uso del presente intemporal, propio del discurso expositivo (Estos verbos están subrayados en las citas anteriores). No obstante, podemos matizar la afirmación anterior diciendo que estas ideas sobre el Esperpento suponen un enfoque personal del hecho literario, por lo que se puede afirmar que también la función expresiva está presente. Además, alguno de los enunciados de esta segunda parte es una muestra de esta función del lenguaje: en la línea 26 se dice: Los ultraístas son unos farsantes; en la 26: Los héroes clásicos han ido a pasearse en el Callejón del Gato… La reacción de Don Latino a las ideas expresadas por Max son también una muestra de esta función expresiva, en la línea 28: ¡Estás completamente curda!; en la 31:¡Miau!¡Te estás contagiando!.., enunciados todos exclamativos; la onomatopeya la podemos considerar una interjección.
Para finalizar el análisis del fragmento, como obra literaria que es, el autor hace un uso artístico del lenguaje, la función poética, explotando recursos del propio código lingüístico no habituales ni tan ricos en otros hablantes. Por ejemplo, utiliza una metonimia en la línea 40 cuando don Latino dice:¡Me quito el cráneo!  Para referirse a la prenda nombra el lugar donde se lleva: cráneo, que a su vez es una metonimia de cabeza. Otro ejemplo es la metáfora de la línea 26: Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato, imagen con la que Max se refiere al tratamiento deformante que sufren los personajes literarios con su nueva técnica literaria: el Esperpento.
En conclusión, el dinamismo del diálogo teatral, el género literario, la situación de los personajes y los asuntos desarrollados traen consigo esta gama tan variada de funciones del lenguaje.





































[1]   Carrik (o carric), especie de abrigo capeado.
[2]   Carcunda, Carca, col. desp. Que tiene ideas religiosas tradicionales y actitudes retrógradas.
[3]   Grupo de poetas de vanguardia.
[4]   Callejón del gato, calle próxima a la Puerta del Sol en Madrid, en la que hubo un comercio cuya fachada presentaba varios espejos deformantes como atracción.

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