jueves, 11 de febrero de 2016

Comentario de texto de un fragmento de la Égloga III de Garcilaso de la Vega.


Cerca del Tajo en soledad amena
de verdes sauces hay una espesura,
toda de yedra revestida y llena,
que por el tronco va hasta la altura,
y así la teje arriba y encadena,
que el sol no halla paso a la verdura;
el agua baña el prado con sonido
alegrando la vista y el oído.

Con tanta mansedumbre el cristalino
Tajo en aquella parte caminaba,
que pudieran los ojos el camino
determinar apenas que llevaba.
Peinando sus cabellos de oro fino,
una ninfa del agua do moraba
la cabeza sacó, y el prado ameno
vido de flores y de sombra lleno.

Movióla el sitio umbroso, el manso viento,
el suave olor de aquel florido suelo.
Las aves en el fresco apartamiento
vio descansar del trabajoso vuelo.
Secaba entonces el terreno aliento
el sol subido en la mitad del cielo.
En el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba. […]

Estructura externa.
Se trata de un fragmento de la égloga III de Garcilaso de la Vega, escrita en verso.
En este fragmento encontramos fundamentalmente descripción en la primera y tercera parte, y unos versos narrativos, del 13 al 21,  cuando la ninfa saca la cabeza del agua.
Análisis métrico.
Se trata de versos endecasílabos, por tanto, son de arte mayor simples. Éstos se agrupan en estrofas de ocho; entre ellos riman en consonante, con una distribución de la rima encadenada los seis primeros, y continua los dos últimos. Se trata de octavas reales, estrofas de origen italiano especialmente cultivadas en el Renacimiento. El acento rítmico recae en la décima sílaba, por tanto es de ritmo yámbico.
Estructura interna.
El texto lo podemos dividir en tres partes.
1/12 Descripción de un lugar frondoso, casi inaccesible, cerca del río Tajo, formado por sauces -con hiedra adherida al tronco y a las ramas, de tal manera que este enramaje casi impide el paso del sol- y por un prado junto al río -cuyo cauce quedaba borrado por tal espesura.
13/20 Aparición en el río de una ninfa que contempla ese paisaje quedando prendada del lugar por la belleza, el olor...
21/24 Descripción del momento en que sucede la escena: mediodía en primavera/verano.
Tema.
 Descripción de un paisaje ribereño cerca del Tajo y la aparición de una ninfa en él.

Resumen.
El poeta describe un paisaje junto al río Tajo, al medio día, en las proximidades del verano. Se trata de saucedal en el que la hiedra está adherida a los  árboles contribuyendo a impedir el paso de la luz, y también de un prado lleno de flores. En el río aparece una ninfa que se queda admirada de lo bello, tranquilo y agradable del lugar.

Análisis de la forma.
Plano fonético, fonológico y prosodemático.
La entonación del texto es enunciativa; tan solo se describe el paisaje y se narra la aparición de la ninfa.
Encontramos una aliteración en s en los versos 23 y 24; mediante la acumulación seguida de este fonema se reproduce el sonido emitido por las abejas.
Plano morfosintáctico.
La presencia de adjetivos es notable sobre todo entre los versos 17 y 20, que corresponden a la impresión que el paisaje causa en la ninfa. Normalmente son adjetivos antepuestos y explicativos: verdes sauces 2, cristalino Tajo 9, manso viento 17, suave olor, florido suelo 18, fresco apartamiento 19, trabajoso vuelo 20. Con la anteposición se realzan tanto el adjetivo como el sustantivo y se acentúa la impresión subjetiva que el paisaje causa en la ninfa. Por otra parte, la repetición de la misma estructura sintáctica que produce ritmo es un paralelismo.
Otro hecho a resaltar es la selección empleada en el repertorio de adjetivos; éstos están relacionados con elementos sensoriales: vista, oído, olfato y hasta el tacto. Además encontramos sinestesias[1]: v. 18 suave olor de aquel florido suelo.
Una cuestión que llama la atención es la acumulación de verbos de acción del verso 3 al 6, teje y encadena, con los que el poeta consigue imitar la forma en la que la hiedra trepa por cualquier recoveco.
Los tiempos que predominan varían según las partes. En la primera hay presentes: hay 2, va 4, teje y encadena 4, halla 6, baña 7. Con este tiempo la descripción nos es más próxima: podemos percibir el momento concreto. Y también pretéritos imperfectos: caminaba 10, llevaba 12, que también es un tiempo propio de la descripción pues dan la impresión de que paralizan la estampa.
El pretérito imperfecto lo volvemos a encontrar en la tercera parte, también descriptiva: secaba 21, se escuchaba 23.
En la segunda parte, narrativa ésta, los tiempos que hay son los apropiados para que la acción avance: sacó 15, vida 16...; es decir, pretéritos perfectos.
Sería también de resaltar la presencia de numerosos sustantivos, como es propio de la descripción.
La relación sintáctica de las oraciones que predomina es la coordinación 5, 15 -descripción más dinámica, aunque también encontramos subordinadas adjetivas 4, 14, recurso propio también de la descripción.
Es notable la organización del texto en estructuras bimembres y trimembres: revestida y llena 3, alegrando la vista y el oído 8, moviola el sitio umbroso, el manso viento, el suave olor de aquel florido suelo 17-18
Las principales figuras literarias basadas en estos aspectos son las siguientes.
Hipérbaton, "gusto por las estructuras latinas" versos 11 y 12, que los ojos apenas pudieran determinar el camino que llevaba. Asíndeton y enumeración: en los versos 17 y 18 ésta parece que no va a terminar; sensación de una serie de unidades ilimitadas que ponderan la impresión favorable del paisaje en la ninfa.
Plano léxico-semántico.
Hay numerosos sustantivos concretos: sauces, espesura, hiedra, tronco, altura, sol..., que sirven para acentuar posteriormente la presencia de algo fabuloso como es la aparición de la ninfa.
Hallamos algunos arcaísmos propios del estado de la lengua en el siglo XVI: cambio de artículo: el altura 4; y vido 16.
Lenguaje aparentemente sencillo, aunque hay alguna palabra culta: mansedumbre 9.
Lenguaje connotativo que permite una recreación personal, subjetiva: Soledad amena 2, sitio umbroso 17, manso viento 17, el terreno aliento 21
El campo semántico que está presente en todo el fragmento es el de palabras referidas a la naturaleza; en concreto, a un paisaje idealizado como es el tópico literario del locus amoenus: espesura 2, verdes 2, hiedra revestida 3, tronco 4, verdura 6, agua 7, prado 7, flores 16, aves 19...
Encontramos las siguientes figuras basadas en este plano del lenguaje. Peinando sus cabellos de oro fino, en el verso 13, es una metáfora archirrepetida durante este periodo renacentista. Se asimila el color rubio del pelo con el dorado del oro. Se resalta también el cabello muy fino de la ninfa. Personificaciones: hiedra revestida 3; hiedra... teje arriba 5; el Tajo caminaba con mansedumbre 9, manso viento 17. Se aplican cualidadades o acciones que son humanas a numerosos elementos de la naturaleza.

Análisis del contenido.
En cuanto al género literario hemos de resaltar que se trata de una égloga, composición poética y bucólica, caracterizada por ofrecer una visión idealizada de la naturaleza y de la vida en el campo. Son composiciones clásicas que fueron imitadas en el Renacimiento, como es el caso de Garcilaso.
La recreación que se realiza del tópico literario Locus amoenus se identifica en un lugar concreto: el Tajo, cerca de Toledo. La búsqueda del paisaje no la va a situar en tierras lejanas, o va a copiar los modelos latinos, sino que va a ser mediata. Lo mismo podemos decir de Fray Luis cuando en la Oda a la vida retirada expresa su deseo de retirarse a la ribera del río Tormes en Salamanca.
La descripción es realista, aunque embellecida e idealizada por la apreciación literaria de Garcilaso: nos hace ver, oír, oler y palpar la espesura, mediante la acumulación de adjetivos y sustantivos que hacen referencia a distintos sentidos:
-Vista: espesura, verdes sauces, oro fino, prado ameno.
-Oído: soledad, silencio, escu­chaba, susurro, sonaba.
-Olfato: flores, olor, aliento.
-Tacto: sol, agua cristalina, peinado, sombra, umbroso, fresco, secaba.
Esta visión realista se acrecienta por la momentaneidad de lo descrito: hora, al medio día, el sol subido en la mitad del cielo 22; y época: principios del estío.
De todas maneras, la naturaleza de esta visión es interrumpida por la aparición en medio de la estampa de una ninfa, referencia mitológica que sella la mirada mediatizada de los renacentistas y punto de referencia de sus anhelos por una época dorada.
Conclusiones.
Hemos ido comprobando cómo las características tanto formales como temáticas nos llevan a con­siderar el texto como protípico del Renacimiento. No es de extra­ñar ya que Garcilaso fue uno de los artífices de la apertura de la España del siglo XVI a las influencias renacentistas que vinieron de Italia.





[1] SINESTESIA: unión de dos imágenes -palabras- procedentes de dos dominios sensoriales diferentes.