miércoles, 1 de marzo de 2017

Comentario de un texto del acto II de La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca



(Sale Magdalena con Adela.)
Magdalena: Pues, ¿no estabas dormida?
Adela: Tengo mal cuerpo.
Martirio: (Con intención.) ¿Es que no has dormido bien esta noche?
Adela: Sí.
Martirio: ¿Entonces?
Adela: (Fuerte) ¡Déjame ya! ¡Durmiendo o velando, no tienes por qué meterte en lo mío! ¡Yo hago con mi cuerpo lo que me parece!
Martirio: ¡Sólo es interés por ti!
Adela: Interés o inquisición. ¿No estabais cosiendo? Pues seguir. ¡Quisiera ser invisible, pasar por las habitaciones sin que me preguntarais dónde voy!
Criada: (Entra) Bernarda os llama. Está el hombre de los encajes.
(Salen.)
(Al salir, Martirio mira fijamente a Adela)
Adela: ¡No me mires más! Si quieres te daré mis ojos, que son frescos, y mis espaldas, para que te compongas la joroba que tienes, pero vuelve la cabeza cuando yo pase.
(Se va Martirio)
La Poncia: ¡Adela, que es tu hermana, y además la que más te quiere!
Adela: Me sigue a todos lados. A veces se asoma a mi cuarto para ver si duermo. No me deja respirar. Y siempre: "¡Qué lástima de cara! ¡Qué lástima de cuerpo, que no va a ser para nadie!" ¡Y eso no! Mi cuerpo será de quien yo quiera!
La Poncia: (Con intención y en voz baja) De Pepe el Romano, ¿no es eso?
Adela: (Sobrecogida) ¿Qué dices?
La Poncia: ¡Lo que digo, Adela!
Adela: ¡Calla!
La Poncia: (Alto) ¿Crees que no me he fijado?
Adela: ¡Baja la voz!
La Poncia: ¡Mata esos pensamientos!
Adela: ¿Qué sabes tú?
La Poncia: Las viejas vemos a través de las paredes. ¿Dónde vas de noche cuando te levantas?
Adela: ¡Ciega debías estar!
La Poncia: Con la cabeza y las manos llenas de ojos cuando se trata de lo que se trata. Por mucho que pienso no sé lo que te propones. ¿Por qué te pusiste casi desnuda con la luz encendida y la ventana abierta al pasar Pepe el segundo día que vino a hablar con tu hermana?
Adela: ¡Eso no es verdad!
La Poncia: ¡No seas como los niños chicos! Deja en paz a tu hermana y si Pepe el Romano te gusta te aguantas. (Adela llora.)Además, ¿quién dice que no te puedas casar con él? Tu hermana Angustias es una enferma. Ésa no resiste el primer parto. Es estrecha de cintura, vieja, y con mi conocimiento te digo que se morirá. Entonces Pepe hará lo que hacen todos los viudos de esta tierra: se casará con la más joven, la más hermosa, y ésa eres tú. Alimenta esa esperanza, olvídalo. Lo que quieras, pero no vayas contra la ley de Dios.






ESTRUCTURA EXTERNA:
Fragmento en prosa perteneciente a una obra de teatro. Como tal, el discurso predominante es el diálogo con parlamentos pertenecientes a los personajes que aparecen en el fragmento y las acotaciones descriptivas que realiza el autor para marcar las entradas o salidas de los personajes, o cómo deben ser sus intervenciones: -Con intención, fuerte... Estas acotaciones son descripciones.

ESTRUCTURA INTERNA.
El fragmento se puede dividir en dos escenas:
Primera de las líneas de la 1 a la 15. En el escenario están Adela y Martirio. La primera le recrimina que no la deje en paz a lo largo del día, pues se siente vigilada.
La segunda escena de las líneas 16 a la 41. Martirio sale del escenario y se quedan solas La Poncia y Adela. La criada le echa en cara que sea tan desconsiderada con Martirio. Y aprovecha la ocasión para avisarla de que sabe que se encuentra con Pepe y para recomendarle que no continúe haciéndolo. Su consejo es que debe aceptar que Pepe es de Angustias y que, en todo caso, abrigue la esperanza de que su hermana fallezca en el primer parto para ocupar su lugar.

TEMA.
Se podrían determinar dos temas:
El enfrentamiento fraterno entre Adela y Martirio a consecuencia del acoso de ésta.
Recomendaciones de La Poncia a Adela para que no siga su relación con Pepe.

RESUMEN.
Adela se queja a Martirio de que esté pendiente de ella noche y día. Se siente vigilada y le gustaría pasar desapercibida para sus hermanas. Al oír La Poncia estas recriminaciones, le echa en cara que no corresponda al cariño que le demuestra Martirio. Y aprovechando la ocasión, le dice que sabe que se encuentra con Pepe. Y que, además, ha sido testigo, desde las primeras visitas del prometido de Angustias a su ventana, de que se le había insinuado al mostrarse provocativa. Aunque Adela se niega a reconocer los hechos, la criada le recomienda que rompa con el novio de su hermana y que albergue esperanzas de ocupar su puesto  si ésta falleciera en el primer parto.

TIPO DE TEXTO.
(Ámbito de uso) El fragmento es un diálogo de una obra teatral, por tanto pertenece al género dramático. En cuanto al género al que pertenece el fragmento diremos que es una tragedia. Los críticos hablan indistintamente de drama o tragedia. Nos inclinamos por esta última por el comportamiento de Adela, que parece dispuesta a todo desde el principio de la obra, como si hubiera aceptado un destino que se impone a su libre albedrío: ese destino era gozar del amor de Pepe o la muerte.
Los rasgos que identifican al texto como un diálogo teatral son los siguientes:
-        La acción avanza a través de lo que hacen y dicen los personajes que están en escena.
-        Hay acotaciones que cumplen las siguientes funciones: indicar qué personajes hay en escena, sus entradas y salidas (cambios de escena); para ordenar cómo ha de decir el actor el diálogo (L. 3 Martirio: (Con intención)); la intensidad de la voz (l. 24 La Poncia: (Alto); señalar el comportamiento (L. 37 Adela llora).
-        Los diálogos reproducen la conversación con las variaciones tonales que corresponden al asunto que se represente: órdenes, exclamaciones, preguntas... Cada diálogo está precedido del nombre del personaje que interviene.



ACTITUD E INTENCIONALIDAD.
(ACTITUD) La actitud de cualquier autor con su obra literaria es subjetiva. Lorca, al presentar un conflicto entra la fuerza del impulso natural, como es el amor, y el control del mismo por medio del sometimiento a unas normas sociales, como es un matrimonio por interés, se está poniendo del lado del primero aun sabiendo que esa opción conlleva muchos problemas. Tal vez sus conflictos personales relacionados con su identidad sexual no sean ajenos a ese enfoque. Así, en el fragmento, ante el dilema de aceptar las soluciones que las normas sociales imponen o revelarse y luchar, elige éstas incluso sabiendo que el destino es la muerte.
(INTENCIONALIDAD) Por la forma de concebir el hecho teatral y por la forma de abordar los temas, sabemos que Lorca pretendía llegar con sus mensajes teatrales al conjunto de la sociedad española de su tiempo.

VALORACIÓN PERSONAL.
El ambiente agobiante en el que viven los personajes, la sensación de vivir encerrados y vigilados se ha conseguido de manera eficiente por Lorca. La falta de intimidad que expresa Adela no solo se representa con el desprecio que muestra a Martirio, -Adela la martiriza con sus comentarios a su vez- por seguirla a todas partes, por el hecho de que constantemente esté pendiente de ella y le recuerde lo desgraciada que es por vivir en esa situación, sino que como le dice La Poncia, que sabe sus intenciones desde el primer día que Pepe visita a Angustias, que ella es todo ojos, de día y de noche, ofreciéndole datos de su relación con ese hombre que le es imposible negar.
La obsesión de Adela con que su cuerpo es suyo (7 y 19) es un indicio de su independencia con respecto a las normas sociales y familiares, cuyo representante es su madre. Está preparando el desenlace: la dueña de su cuerpo es ella y se entregará a quien desee. Y como dueña suprema de sí misma, al final, se impondrá la tragedia quitándose la vida. Lorca va preparando el desenlace al mismo tiempo que aumenta el clímax.
El papel dramático de La Poncia es de aportar un punto de vista práctico; ella es la que parece que no le falta el sentido común. Por una parte,  está de acuerdo con la autoridad y la ley de Dios (41), que supone no alterar los acontecimientos que viven en familia: bien o mal hay un matrimonio pactado y una hermana de la novia no debe interferir en esa relación. Pero, por otra parte, Poncia comprende el impulso desenfrenado de un amor apasionado, como es el de Adela por Pepe, e intenta encauzarlo al aconsejarle que esperara un poco a que su hermana muriera a causa de su estrechez en el primer parto. La que debe morir, también por ley natural, es Angustias, la mayor, la que le dobla en edad. Sin embargo, la fuerza de la pasión, representada con la obsesión de Adela de hacer con su cuerpo lo que quisiera, no se somete a la razón, al orden social, al sentido común de  Poncia.
El lector o espectador de la obra, cuando se ha metido en la acción, a estas alturas del desarrollo argumental, sufre la misma sensación de falta de libertad, de opresión y de angustia que los personajes de La casa de Bernarda Alba. El personaje con el que se identifica es con Adela, la mujer que anhela un poco de independencia y que muestra ganas de vivir, aunque sepamos que su conducta, en ese ambiente y con esas normas tan restrictivas, no la puede llevar a buen puerto. Y sufrimos porque, precisamente en ese ambiente supuestamente protector como es la familia, Adela está sola. Sus hermanas, su madre son los que ahogan emocionalmente su desarrollo.

ESTRUCTURA DE LA OBRA Y EL VALOR DEL FRAGMENTO EN ELLA. (O CONTEXTUALIZACIÓN DEL FRAGMENTO DENTRO DE LA OBRA)
El texto pertenece al segundo acto de la obra, en pleno nudo de la historia. En concreto, en un momento en el que se aumenta la tensión dramática con la actitud rebelde de Adela. Si en el primer acto, el planteamiento, se nos ha presentado el ambiente agobiante que soporta una familia a consecuencia de un riguroso luto que ha impuesto una madre autoritaria después de la muerte del padre, y de un esbozo de la acción propiamente dicha, como es la presencia de Pepe el Romano, que despierta en las hijas una atracción difícil de contener, en el segundo acto, y en este fragmento en concreto, la protagonista muestra su voluntad de no detenerse ante nada ni ante nadie para entregarse a ese hombre no respetando el noviazgo de su hermana Angustias con él. Desde el punto de vista dramático, se construye la personalidad de Adela, como el propio de una protagonista de una tragedia. Las reconvenciones de Poncia para que no siga viéndose con ese hombre no sirven de nada, y en el tercer acto, como consecuencia, aunque sea de manera absurda, Adela se suicida al oír que su madre ha disparado contra Pepe.

TÉCNICA DRAMÁTICA DE LA OBRA Y APLICACIÓN RAZONADA DE SUS ELEMENTOS AL TEXTO.
La escenografía es muy sencilla, casi no tiene decorados. La acción se desarrolla en una casa con las paredes blancas, pero no se dan muchos detalles en cuanto a decoración, muebles. Es como si el luto que se impone incluyera también a la casa: no hay nada superfluo. Es una casa andaluza, pues la acción, al igual que en Yerma y Bodas de sangre, se desarrolla en una Andalucía rural. Ese contraste entre las paredes blancas y los vestidos negros está cargado simbólicamente: la tierra de la luz, del blanco, como es Andalucía, es donde se desarrolla la vida triste de unas mujeres marcadas por la muerte, representado por el negro del luto. Es un espacio cerrado desde donde ven pasar la vida que se desarrolla fuera, en las calles: la presencia de segadores, la mujer apedreada…
La acción argumental se desarrolla en tres momentos diferentes, que también adquieren un valor simbólico: el primer acto transcurre por la mañana, a las doce; el segundo, por la tarde, después de comer- a este segundo momento pertenece el fragmento comentado; y el tercero, por la noche: otra vez la obscuridad relacionada con la muerte que acecha.
Todos los personajes son mujeres, como sucede con las protagonistas de sus tragedias anteriores. En esta obra el conflicto se acrecienta pues es un enfrentamiento entre mujeres; en las otras, ese enfrentamiento era con hombres. En La casa de Bernarda Alba el principio de autoridad social y familiar está presentado por una mujer: Bernarda.
En cuanto al lenguaje hemos de decir que está escrita casi toda ella en prosa y no hay elementos folclóricos, como música, danza, plástica. Ya se ha comentado la austeridad de la obra en este sentido. Lorca pretende llegar a un público mayoritario sin renunciar a crear una obra de calidad literaria. Así vemos cómo la obra está llena de símbolos cuyo significado solo se entiende dentro de ella, y cómo Lorca desarrolla progresivamente un lenguaje poético a medida que avanzan los actos. En este fragmento encontramos una muestra de ese lenguaje que poco a poco se hace poético. Sería la imagen tan expresiva que utiliza La Poncia para decir a Adela que no se le escapa nada de lo que pasa en casa: Con la cabeza y las manos llenas de ojos cuando se trata de lo que se trata.

TEMAS DE LA OBRA Y RELACIÓN CON LOS QUE APARECEN EN EL TEXTO.
El tema fundamental de la obra es el enfrentamiento entre la libertad individual y la autoridad social -normas, convenciones, ideas... En el fragmento el principio de autoridad social y familiar está representado por el respeto que se debe mostrar a un noviazgo formal: Angustias ha sido solicitada por Pepe el Romano para contraer matrimonio. Este compromiso debe ser respetado según las normas sociales y, sobre todo, familiares. Sin embargo, Adela, muy enamorada de ese hombre y sabiendo que es un matrimonio por interés económico, no lo respeta y se enfrenta a La Poncia y a su madre.
El principio de libertad individual, como valor supremo, está presente en Adela: ésta recalca en el fragmento varias veces que es dueña de sí misma, de su cuerpo y que hará con él lo que quiera. Se lo entregará a Pepe y, cuando oye que le han disparado y piensa que ha muerto, se suicidará.
Así mismo, el odio es un tema que aparece en la obra. Ese sentimiento es más doloroso sobre todo cuando se da entre personas queridas, como es entre hermanas. Las hermanas no se llevan bien: Martirio siente celos de Adela y ésta la odia porque no la deja en paz. 
Otro tema de la obra es la unión del amor y la muerte, tema recurrente en algunas poesías barrocas. El amor que Adela siente por Pepe acarrea una pasión romántica que desemboca en la muerte de Adela.

ESTILO DE LA OBRA Y APLICACIÓN RAZONADA DE SUS ELEMENTOS AL TEXTO.
Ya se ha comentado el género al que pertenece la obra. Lorca la titula drama, aunque por el papel del personaje de Adela y por su concomitancias con las tragedias anteriores de Lorca, Bodas de sangre y Yerma, la podemos considerar perteneciente a este último género.
En cuanto a los diálogos hemos de decir que están construidos en prosa. Son diálogos cortos, con un lenguaje sencillo y realista, aunque muy poético, en cuanto que muestran los sentimientos de los personajes de manera cruda y poéticamente. En este sentido, en los distintos actos, el lenguaje comienza siendo realista y poco a poco, más rápido en el segundo y tercer acto, se transforma en un lenguaje cargado de connotaciones que permiten encontrar más de un significado a los mensajes y al mismo tiempo dotarlo de belleza, por lo cual se dice que es un lenguaje poético. En el texto seleccionado se puede observar esa evolución: si al principio el lenguaje es realista, la intervención de Poncia adquiere tientes poéticos. Le dice en la línea 26: “...mata esos pensamientos”. En la 28: “Las viejas vemos a través de las paredes”.  Y sobre todo, en la 31: “Con la cabeza y las manos llenas de ojos cuando se trata de lo que se trata”.
Las acotaciones son pocas y muy breves. El carácter de la obra, por su desnudez escénica, conlleva la ausencia de acotaciones descriptivas o narrativas extensas.
Otra característica es el uso de símbolos que utiliza Lorca en la obra y cuyo valor o significado solo se entiende en ella. El uso de este simbolismo es recurrente y los distintos elementos usados son para referirse bien a la muerte, la autoridad, los principios y sus opuestos: la vida, la libertad, el amor. Esta contraposición de símbolos está muy relacionada con un tema presente en la obra: el amor y la muerte.
Aquí en el texto la palabra recurrente es el cuerpo de Adela. La libertad individual se relaciona con el dominio y uso de su cuerpo porque es de ella. Así la escena comienza cuando en la línea 2 dice: Tengo mal cuerpo. En la 7: Yo hago con mi cuerpo lo que me parece. En la 18: ¡Qué lástima de cuerpo, que no va a ser para nadie!" ¡Y eso no! Mi cuerpo será de quien yo quiera!
Otros símbolos utilizados son: la luz del día / la noche; el blanco / el negro de la muerte, de la falta de libertad; el bastón de Bernarda, que simboliza la autoridad, el mando, pero también la ceguera; el caballo garañón, la sexualidad...

ANÁLISIS DE LOS PERSONAJES, ESPECIALMENTE DE LOS QUE APARECEN EN EL FRAGMENTO.

BERNARDA. Madre que impone un luto riguroso a sus hijas. Es autoritaria no solo para sus hijas, sino también para las criadas. Es orgullosa. Se cree que pertenece a una clase social más alta que sus vecinos, por eso el trato con ellos es casi nulo e impide que sus hijas se casen con los vecinos. El papel dramático que desempeña Bernarda es el de autoridad ideológica, social y familiar. Impide el disfrute de la libertad individual, de la alegría, del amor. Es conservadora y represora de la libertad de la mujer que debe someterse al marido.

ADELA. Es la hija menor de Bernarda. Se rebela contra el principio de autoridad. Su papel dramático es luchar contra esas normas o principios intentando ejercer su libertad: no solo no respetando el compromiso de su hermana Angustias con Pepe el Romano, sino rebelándose contra otras órdenes de su madre. En el fragmento Adela muestra sus ansias de libertad, de no someterse a nadie, de no respetar las normas sociales ni familiares, todo lo cual la llevará a la muerte.

LA PONCIA. Su papel dramático es múltiple. Es la criada de toda la vida. Sirve de contacto entre el exterior y la casa donde están encerradas las mujeres. Intenta abrir los ojos a Bernarda para que descubra el conflicto que se está generando. Parece que a veces se va a enfrentar a Bernarda (las dos tienen una edad parecida), pero, en el último momento, se calla por interés: sus hijos, al igual que ella, trabajan para Bernarda. También es tentadora de la concupiscencia de las hermanas. Intenta que impere el sentido común, como en este texto, donde intenta convencer a Adela para que no se vea con Pepe el Romano y espere su turno cuando Angustias muera en el primer parto.

MARTIRIO. Ya se ha comentado que un tema fundamental es el amor. Como un aspecto de éste, el papel dramático de esta hermana es representar los celos, no de Angustias, la novia, sino de Adela, la amante de Pepe. Desde el punto de vista físico es la imagen opuesta de Adela, que es guapa; ella no es muy bien parecida y además tiene joroba. Se convierte en una sombra de Adela, situación que es muy desesperante para la hermana y que terminará levantando un muro de odio entre ellas.

PEPE EL ROMANO. Nunca aparece en escena; no obstante, sus encuentros con Angustias y con Adela determinan la conducta y el desarrollo dramático en la obra. Tan solo aparece en escena a través de un retrato que de él tiene la novia, Angustias.

No hay comentarios: